Los diputados advierten que la reciente compra de Edelap y Edea por parte de Desarrolladora Energética S.A. (DESA) dejó el negocio de la energía en el interior de la provincia en una sola empresa, ya que la prestadora perteneciente a Luis Rogelio Pagano ya tenía las distribuidoras Edes y Eden. En ese marco, buscan que el ministro bonaerense Roberto Gigante y el órgano de control OCEBA brinden explicaciones respecto de esta situación.

“Las regulaciones sobre los criterios establecidos para la producción y distribución de energía son claras: se debe alentar la realización de inversiones de riesgo, previniendo conductas anticompetitivas, monopólicas o discriminatorias entre los participantes de cada una de las actividades eléctricas”, explicaron los legisladores en la interpelación a Gigante.

La compañía de Pagano, empresario ligado al macrismo, concentra con la compra de Edelap y Edea el 58,8% de los usuarios de la provincia y el 65% de la energía distribuida. De este modo, destacan los legisladores, se está “violando lo establecido en el marco regulatorio provincial y nacional”.

Pagano, empresario ligado al macrismo, concentra con la compra de Edelap y Edea el 58,8% de los usuarios de la provincia y el 65% de la energía distribuida.

En los pedidos de informes exigen explicaciones sobre los fundamentos jurídicos que habilitaron la compra de las empresas y sobre la cantidad de acciones y el plan de inversiones previsto por la compañía. Por otra parte, solicitaron que se “dictamine sobre posibles conductas que lesionen los principios de la competencia y habiliten la conformación de monopolios o grupos dominantes en la distribución de energía eléctrica”, y cuestionaron los fuertes tarifazos que afectaron a todos los bonaerenses.

“No se trata sólo de la decisión de la gobernadora de asegurarle un negocio redondo a los empresarios amigos de Macri, avalando la conformación de un monopolio, sino que además María Eugenia Vidal no cuida a las familias bonaerenses, que se ven muy afectadas por esta situación irregular”, sostuvo en la presentación la senadora Teresa García.

Con el gobierno de Mauricio Macri, Rogelio Pagano, accionista de la distribuidora eléctrica de Salta (Edesa), compro Edén y Esur, compañías que llevan energía al norte y al sur de la provincia respectivamente, y se quedó con una mayor participación accionaria adicional en Edesa. Finalizando 2017, agrandó su negocio conformando el monopolio en territorio bonaerense con Edelap y Edea.

“Es una posición monopólica, ampliamente dominante, y rompe el marco legal vigente, pero tiene el visto bueno de Cambiemos a nivel nacional y provincial”, opinó José Rigane, secretario general de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina (FeTERA-CTA).

Cabe destacar que Edelap y Edea estaban anteriormente en manos de Alejandro Macfarlane, con quien Pagano trabajó en el Grupo Mindlin, la firma de Marcelo Mindlin, donde se hicieron de Edenor a raíz de la conformación del Grupo Pampa Energía, que hoy tiene como principal inversor al magnate Joe Lewis, el polémico amigo de Mauricio Macri, quien suele alojarlo en sus viajes al sur.

Con la compra de estas dos últimas empresas, y sin reparo de OCEBA, Pagano es hoy el principal CEO de energía eléctrica a nivel bonaerense, que con la escalada de las tarifas Cambiemos también le permitió, a costa del bolsillo de los usuarios, ver crecer su patrimonio: según cifras presentadas por el Sindicato de Luz y Fuerza en la Costa Atlántica, EDEA pasó de recaudar en el rubro Cargo Fijo alrededor de 2 millones de pesos en noviembre de 2016 a 92 millones de pesos en diciembre de 2017.

“Los tarifazos de Vidal son impagables, y la plata se la llevan los socios de Cambiemos”, sostuvo Florencia Saintout, presidenta del Bloque de Unidad Ciudadana en Diputados.

Saintout: “Los tarifazos de Vidal son impagables, y la plata se la llevan los socios de Cambiemos”.

“El impacto sobre el salario es cada vez más grande, y hay un descomunal blindaje mediático que oculta los negocios que hay detrás de esta estafa a los bonaerenses”, aseguró Saintout.

Para la senadora García, “el problema más grave es cómo estas medidas afectan directamente a la economía familiar de los bonaerenses: los trabajadores apenas logran un 15% de aumento en sus salarios, pero deben pagar servicios esenciales como la luz, con subas de hasta el 1.500%”.

“Necesitamos otro modelo que ponga la energía al servicio de la gente y no para las ganancias de un grupo de empresarios y acumulación de poder de un gobierno”, coincidió Rigane. “De lo contrario, seguirá el pésimo servicio para los usuarios, habrá mayor precarización para los trabajadores y seguirán existiendo los ‘amigotes’ del presidente, que continuarán acumulando más y más ganancias a costa de nuestra energía”, agregó el sindicalista.