Iniciadas las clases en las universidades, la Secretaría de Política Universitaria (SPU) aún no realizó una convocatoria para acercar una propuesta salarial a los docentes. Esta demora provocó que la Conadu y la Conadu Histórica, que nuclean a la mayor parte de los gremios docentes, confirmaran un paro de 48 horas para los días 10 y 11 de abril.

El malestar entre los gremios es fuerte porque, además de no tener siquiera una propuesta sobre la mesa por parte de la SPU –que depende del Ministerio de Educación de la Nación–, sus salarios no recuperaron la pérdida de poder adquisitivo de entre el 8% y el 10% que se arrastra desde 2016. Hasta el momento solo tuvieron una reunión en la que el gobierno no trató el tema salarial.

Para esta paritaria exigen un aumento del 25% que contemple una inflación superior al 20% y que recupere lo perdido durante 2016. Desde el Ministerio de Educación que conduce Alejandro Finocchiaro buscan imponer techos salariales del 15%, al igual que para todo el arco gremial, jugada que al macrismo hasta el momento le ha traído resultados dispares.

“En el primer año de gobierno de Cambiemos hubo una pérdida efectiva del orden del 10%. Esa pérdida se recuperó apenas porque tuvimos una cláusula gatillo y la jerarquización docente por fuera de la cláusula gatillo, que tiene que activarse en estos días, pero de todas maneras estamos muy lejos de recuperar ese 10% perdido desde la asunción del gobierno”, señaló en diálogo con Contexto Octavio Miloni, secretario general de la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP).

Carlos De Feo, secretario general de la Conadu, advirtió en diálogo con este medio que los reclamos del sector no se reducen a la cuestión salarial. “No estamos discutiendo sólo salarios y aumentos: hay reducciones en el presupuesto universitario, que de 2017 a este año se redujo del 0,87% al 0,77% en la participación del PBI”, afirmó el gremialista, quien agregó que hay un recorte en la distribución de becas, programas de inclusión, proyectos de anclaje en la comunidad “que ahora van dirigidos en un sentido distinto, al servicio de un modelo de Universidad más puesto en sintonía con el mercado”.

“El problema no es una cuestión de recursos. el gobierno los tiene para dar aumentos, pero hace recortes para, desde su lógica, reducir el déficit fiscal. entonces plantea techos del 15%”

El titular de la Conadu responsabilizó al gobierno por la tardanza en el inicio de la paritaria. “El problema no es una cuestión de recursos. El gobierno los tiene para dar aumentos, pero hace recortes para, desde su lógica, reducir el déficit fiscal. Entonces plantea techos del 15%”, dijo De Feo.

Otro tema que acrecentó el desconcierto y la preocupación en el sector fue que la semana pasada el Ministerio de Educación de la Nación confirmó un recorte de tres mil millones de pesos para el presupuesto de las universidades y el congelamiento de las obras de infraestructura. Así lo anunció la secretaria de Políticas Universitarias, Danya Tavela, durante el plenario del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) que se llevó a cabo en Jujuy.

En las universidades y los gremios no hay certezas sobre cuáles serán las áreas sobre las que recaerá el recorte. “Lo que sí sabemos es que el Ministerio no va a solventar más programas de infraestructura, sólo los que están en ejecución. Incluso si hay proyectos que están licitados, no podrán empezar. Desde la semana pasada estamos tratando de saber dónde será esa reducción, pero no hay informaciones oficiales porque el Ministerio las niega”, acusó De Feo.

“el Ministerio no va a solventar más programas de infraestructura, sólo los que están en ejecución. Incluso si hay proyectos que están licitados, no podrán empezar”

“Lo más inmediato es el reclamo salarial, pero también advertimos que hay políticas más profundas del gobierno para avasallar la educación pública, recortando los presupuestos o no aumentándolos al ritmo que aumentan los servicios”, refirió Carlos Llerena, delegado de ADULP en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.

“En nuestra Facultad hay muchos laboratorios de investigación, por eso la luz es algo indispensable. En los últimos años, estamos rogando que aparezcan partidas presupuestarias extras porque lo que está pautado no alcanza y la situación es cada vez peor”, agregó el delegado, en comunicación con Contexto.

Hacia una marcha federal

El paro de 48 horas para el 10 y 11 de abril será la primera maniobra de los gremios para tantear las respuestas que puedan llegar del gobierno. En caso de que no las haya, la Conadu y la Conadu Histórica acordaron realizar una Marcha Federal Universitaria prevista para un día de la semana del 14 al 19 de mayo.

Los gremios esperan un escenario conflictivo. El antecedente más cercano es la negociación del año pasado, que fue áspera y duró cinco meses. Recién en julio, obtuvieron un aumento del 26%, muy superior al 17% que había propuesto el macrismo inicialmente. “Estimamos que este año va a ser conflictivo en términos de lucha gremial, porque la paritaria terminó el 28 de febrero y ni siquiera hubo una convocatoria para revisar el salario y los índices para calcular el incremento salarial”, concluyó Miloni.