Por Ramiro García Morete

Hacia 1955 no había ningún antecedente en el país ni en Latinoamérica sobre educación cinematográfica formal. Un curso dictado por Cándido Moneo Sanz en lo que se llamaba la Escuela Superior de Bellas Artes generó el clima propicio para que se creara la Escuela de Cine de La Plata. Pionera en la materia, se vería forzosamente interrumpida por la dictadura cívico-militar en 1978. Su historia –relatada al detalle en Escuela de Cine, libro de Romina Massari, Fernando Martín Peña, Alberto Vallina– y la recolección de decenas de cintas olvidadas de antiguos estudiantes de la carrera sirvieron de disparador cuando los integrantes del MAP trataron de desentrañar una posible identidad cinematográfica local.

Se trata del Movimiento Audiovisual Platense, que nuclea a realizadores, egresados y productores que se propusieron generar un espacio para el fortalecimiento de la producción audiovisual. A la par de reuniones e iniciativas como el Pantallazo, surgió el proyecto de un documental en progreso que será el eje central de una charla especial a llevarse a cabo en la inminente edición del BAFICI. Con la presencia de Alejandro Malowicki, Carlos “Chino” Vallina y Marcelo Gálvez y moderada por la periodista y productora Cynthia Sabat, se dirimirá sobre el no muy divulgado legado de esta escuela y el cine platense en general.

“La charla se concreta como una de las actividades para promocionar el MAP y este documental que rescató y restauró muchísimos cortos de la vieja Escuela de Cine en conjunto con el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken. Muchos de ellos estaban en casas de estudiantes de entonces”, introduce Federico Ambrosis, director del FESAALP.

“el MAP (Movimiento Audiovisual Platense), entre tantos objetivos, Tiene uno fuerte que es, junto a otras tantas organizaciones, impulsar la Ley de Cine Provincial”

Se trata de “materiales en precario estado de conservación”, según explica uno de los referentes del MAP, Marcelo Gálvez. “Una de las líneas que trazamos fue tratar la identidad indefinida del cine platense. Ante la gran cantidad de producciones y líneas estéticas distintas actuales, nace la idea de ir hacia atrás”, adelanta.

Ambos coinciden en que no hay una identidad homogénea del cine local, pero sí rasgos comunes. “Se discute mucho desde hace tiempo y realmente es más difícil”, responde Ambrosis. “Hay una heterogeneidad y diversidad enormes. Ya desde los cortos o largometrajes me parece que no hay una voz única y homogénea. Creo que el rasgo que tiene el cine platense es su diversidad. Quizá como en la música, esté dado por la variedad de gente de todo el país que viene a la ciudad”.

Gálvez coincide respecto de la actualidad e intenta señalar algunas marcas en el material con el que trabaja este documental cuyo nombre aún no es conocido públicamente. “Hay una marca de época quizá por el formato: la mayoría de los trabajos se realizaron con un mismo tipo de cámara (16 mm, blanco negro). Si bien esas limitaciones condicionan rasgos estilísticos, hay un arco de perspectivas amplias, que van de un cine más político a otro más cercano a la nouvelle vague o más experimental, como el corto Cirugía.”

Historia (des)conocida

“La verdad es que no ha sido muy difundido, salvo en la ciudad”, considera Ambrosis. “A través de festivales locales se le ha dado importancia por medio de conferencias, talleres o proyecciones. Pero la oportunidad del BAFICI es para trascender las diagonales, llegar a un público más amplio e instalar la importancia que la Escuela de Cine tuvo en la historia del país. Y sobre todo para dar a conocer el MAP, que entre tanto objetivos (Pantallazo, Asambleas Audiovisuales) tiene uno fuerte que es, junto a otras tantas organizaciones, impulsar la Ley de Cine Provincial. Me parece que es una pata muy fuerte, porque nuclea a muchos realizadores de la ciudad y es una organización que está creciendo. Es nueva, pero con mucho empuje. Y realmente piensa en el futuro con esta ley pero también sobre el pasado con este documental”.

La charla, que tendrá lugar el lunes 16 de abril a las 15 hs en la Sala 9 del Village Recoleta (calle Vicente López y Junín), en el marco del 20° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, no sólo proyectará el teaser, sino también el primer cortometraje recuperado y digitalizado a 4k, Carta de Ramona (1966), dirigido por Alejandro Malowicki, con dirección de fotografía y cámara del documentalista desaparecido Raymundo Gleyzer y el reconocido montajista Miguel Pérez.

La fecha de finalización aún no es definitiva. “Es primordial que termine antes de 2018″, comenta Gálvez. “Pero se demora porque, a pesar de que hubo una investigación y más de veinte entrevistas a importantes actores del mundo cinematográfico de entonces, hay algo detectivesco donde van pareciendo sorpresas que descontracturan el plan. Pero es primordial tener el primer corte en este 2018”.

“sobre todo en los gobiernos de Néstor y Cristina, se vivió una época en la que había un montón de oportunidades no sólo para hacer películas, sino también para meterse a hacer series en distintos concursos”

Cabe decir que el prestigioso festival contará con mucha participación platense, como la de la realizadora Laura Citarella, cuya productora El Pampero Cine compite en la internacional con La Flor, o Manque La Banca, con T.R.A.P. (Competencia vanguardia). También se presentarán Tropas Especiales de Agitación de Julián Díaz Seijas y Voice Over de Marcos Montes de Oca (Muestra argentina de cortos).

La Plata filma

“Con el retorno de la carrera, el crecimiento fue impresionante. Desde el FESAALP lo hemos visto. Desde 2006 hasta la fecha no sólo ha crecido en cantidad de estudiantes de la carrera, sino también en la conformación de productoras independientes, en la cantidad de cortometrajes, de tesis y, sobre todo, de largos estrenados de forma independiente y comercial (que son los menos y es donde hay un déficit todavía)”, según Ambrosis.

“En la categoría La Plata Filma, en los últimos años hay alrededor de diez largos por años. También me parece que, sobre todo en los gobiernos de Néstor y Cristina, se vivió una época en la que había un montón de oportunidades no sólo para hacer películas, sino también para meterse a hacer series en distintos concursos. En estos dos últimos años se ha vuelto mucho más difícil, se ha vuelto a acotar. Me parece que ahí está el desafío del MAP, de los festivales, de los nuevos estudiantes y egresados: seguir generando películas, pelear por lo ganado y pensar cómo no parar nunca de filmar”, completa.