Las obras de infraestructura son la gran promesa de la gestión de María Eugenia Vidal, lo que genera especial expectativa en la población platense, que aún carga con las secuelas de la trágica inundación de abril de 2013. Pero lo cierto es que los platenses ven que nada se finaliza y tienen miedo cada vez que llueve.

A cinco años del fatal episodio, las casi sesenta obras –principales y complementarias– calculadas por las comisiones de legisladores y asambleas vecinales están estancadas desde mediados de 2017, aun cuando la propia gobernadora había prometido su finalización para diciembre del año pasado. Lo mismo sucede con el proyecto integral de reubicación de 420 viviendas en la región.

“Descontamos que los gobiernos saben perfectamente cómo comunicar cuando lo desean. No hay medidas de protección en escuelas y centros de salud”

Saneamiento y entubamiento del arroyo El Gato, desagües, derivadores y reubicación de los múltiples pobladores de los márgenes de los arroyos son algunas de las tareas que el gobierno provincial tenía a cargo, según lo estipulado por la Ley Nº 14.527 de septiembre de 2015, que habilitaba la toma de deuda por casi 2.000 millones de pesos. Sin ser suficiente ese monto, se sancionó la Ley Nº 14.778, que habilitó un nuevo endeudamiento de 1.185 millones de pesos más.

Para mediados de 2017, las obras se encontraban en un 77% de avance, según registraron los balances de control entre asambleas vecinales y la Comisión Bicameral, que actuaron como veedores. Según el mismo sector, entre junio y noviembre de 2017 no avanzaron más.

El concejal platense de Unidad Ciudadana Gastón Castagnetto había expresado a Contexto su preocupación por “el deterioro” de la discusión frente al tema de prevención de inundaciones, y resaltó que la Comisión Bicameral –integrada por el municipio y la provincia– que estaba prevista para el control del entubamiento de El Gato “no se está reuniendo” y las obras están estancadas.

En el caso puntual de la cuenca de El Gato, a mediados de 2017 el avance llegaba al 78%, medido en relación con el porcentaje de la inversión comprometida. Pero se advertía que dejaba graves cuellos de botella por el retraso en zonas críticas. Esto era señalado por las asambleas debido a la falta de planes complementarios.

Más allá de detalles técnicos, otros sectores de la comunidad platense van más a fondo con los señalamientos hacia la gestión del gobierno. “Esto no es meramente un problema de desorganización o fallas técnicas; esto responde a un modelo de gobierno basado en reducir el gasto en lo que es beneficio para la gente y priorizar lo que sea rentabilidad”, expresó José Rusconi, referente de la Asamblea Vecinal de Barrio Norte.

“Con la versión oficial vamos a escuchar que las obras están al 85%. Pero eso no dice todo: existen decenas de obras secundarias que están faltando. Hay partes que no están licitadas, en algunos lugares donde se modificó el ancho de canales previsto inicialmente. Toda una serie de desprolijidades que el gobierno no menciona”, agregó.

“Si escuchamos a ingenieros hidráulicos como los que consultamos, sabemos que las obras incluso finalizadas no erradicarían las inundaciones, sino que sólo lograrían que el agua se escurriera más rápido. Eso no es una solución definitiva”, completó.

“esto responde a un modelo de gobierno basado en reducir el gasto en lo que es beneficio para la gente, y priorizar lo que sea rentabilidad”

Las inconsistencias de las obras también se reflejan en la realización de viviendas para relocalización de aquellas familias que vivían en los márgenes de los arroyos intervenidos. De las 420 viviendas, se han registrado unas 186 terminadas de manera definitiva y otras 116 transitorias, lo que incluye unas 56 familias.

“A pesar de los anuncios, no se organizó ninguna campaña de comunicación masiva sobre cómo comportarse frente a una emergencia, cómo se transmiten las alertas y qué puede esperarse de las autoridades. Descontamos que los gobiernos saben perfectamente cómo comunicar cuando lo desean. No hay medidas de protección en escuelas y centros de salud”, han expresado vecinos de La Plata en los diversos balances de la gestión.