Estudiantes y padres de la Escuela N° 57 Juan Bautista Ambrosetti de Colonia Urquiza se mantienen movilizados, y cortaron ayer la Ruta Provincial N° 36, ante la falta de respuestas por parte de los gobiernos de Julio Garro y María Eugenia Vidal. Es que, a pesar de las promesas, la escuela tiene un sinfín de problemas con los que conviven niños y maestros, entre ellos, la mala calidad en los alimentos que reciben.

“Nosotros armamos este corte cuando nos enteramos de que los chicos no estaban comiendo y que, si lo hacían, había comida en mal estado”, explicó Ignacio Americio, padre de estudiantes de esta escuela.

La crisis de los comedores escolares no es exclusiva de la escuela de Colonia Urquiza, sino una queja constante en toda La Plata, que se acentuó desde el traspaso del Servicio Alimentario Escolar (SAE) de Provincia al Municipio, por lo que Unidad Ciudadana presentó una denuncia a la Defensoría del Pueblo bonaerense.

Acorralado por los reclamos, Garro salió a anunciar en las redes sociales que se estaban comprometiendo a mejorar el servicio. Sin embargo, en lugares como la Escuela N° 37, donde los niños hacen jornada completa (de 8 a 16 hs), a veces no almuerzan por el estado de los alimentos.

Otro de los problemas que destacan los padres es la falta de agua potable en el lugar (por lo que las maestras tienen que buscar bidones) y la escasez de canillas con las que cuentan los chicos para higienizarse: sólo funciona una para los más de seiscientos estudiantes.

Los padres remarcan que, ante tamaña cantidad de estudiantes, es necesario también más espacio. “A veces los chicos no pueden ni caminar”, sostuvo Americio. “Las aulas son muy chicas. Necesitamos tres o cuatro aulas más. Está superpoblado”, agregó, y remarcó que desde el Municipio deben dar respuestas también por el Fondo Educativo subejecutado durante toda la gestión de Garro. En tanto, en la ruta, los principales carteles que alzaban niños y adultos apuntaban a Vidal. “Dejá de mentir”, “hacete cargo”, exigieron a la gobernadora.