“Las técnicas que a continuación se describen deben ser practicadas con regularidad para potenciar el potencial del Bastón Tonfa Policial (PR 24) y brindar al personal policial seguridad y autoconfianza”, dice el manual que difundió entre los uniformados de la Policía bonaerense el Ministerio de Seguridad que conduce Cristian Ritondo, que explica las técnicas para golpear y los lugares del cuerpo recomendados para hacerlo.

El documento explica que la utilización del instrumento, al que Mafalda definió como “el palito de abollar ideologías”, se inscribe “dentro de las llamadas técnicas no letales”, aunque más abajo considera que “el cuerpo humano posee áreas letales, de fractura y de resistencia” para dar lugar a las recomendaciones sobre dónde golpear.

“Las áreas recomendadas para golpear son: manos, muñecas, codos, rodillas, tibias y abdomen”, y alerta: “Deben evitar golpear la cabeza, cuello, esternón, columna vertebral y genitales del agresor”.

Con la figura de un cuerpo humano, el manual indica tres áreas: de aplicación libre, de aplicación moderada y de aplicación a evitar, en colores verde, amarillo y rojo, respectivamente. Lo llamativo es que prácticamente toda la figura humana representa el área de aplicación libre.

Luego, con distintas imágenes, se explica a los agentes los posibles movimientos que se pueden realizar para bloquear una agresión, asestar un golpe o realizar una llave para reducir al “agresor”.

“El tonfa no es un simple bastón, es un arma considerada de capacidad letal internacionalmente porque justamente está pensada para utilizar técnicas, como explica este manual, de aikido y otras artes marciales que pueden llegar a causar la muerte, tanto por estrangulamiento como por los golpes y lesiones internas”, dijo a Contexto la abogada y referente de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), María del Carmen Verdú.

En este sentido, señaló que “un golpe de tonfa bien dado de punta con giro de muñeca en la zona del abdomen te puede reventar un hígado tranquilamente, como ya ha ocurrido”, y añadió: “De hecho, es generalmente la causa de muerte por apaleamiento en comisarías”.

“Lejos de ser una disminución del arsenal represivo, es un aumento, y está, por supuesto, a tono con la etapa que estamos viviendo: por algo venimos diciendo que estamos en un estado de excepción con vigencia de la pena de muerte a partir del caso Chocobar y un incremento sistemático de todo el arsenal represivo del Estado”, manifestó Verdú. Y concluyó: “La experiencia con las fuerzas que usan la tonfa no es que disminuye el uso de arma letal. Imaginate a Chocobar con una tonfa, ¿qué hubiera hecho?: la tira y saca el arma”.

“Poniendo énfasis en el adecuado uso, este manual viene a concientizar al personal policial de las técnicas adecuadas y las áreas corporales en las cuales se aplicará la acción ofensiva, a fin de controlar la situación en la que deba intervenir, teniendo la obligación legal de entender que dicho elemento de trabajo puede causar heridas graves o la muerte”, destaca el documento del Ministerio de Seguridad, y sostiene que “debe ser utilizada adecuándose estrictamente a los principios de legalidad, razonabilidad y gradualidad”.