Tras la renuncia de Alejandra Gils Carbó de la Procuración General de la Nación, acorralada por una larga campaña en su contra del aparato judicial en sintonía con el gobierno que la señalaban como “militante kirchnerista”, Mauricio Macri ya anunció como candidata predilecta para remplazarla a Inés Weinberg de Roca, exjueza del Tribunal Superior de Justicia porteño y esposa del exfuncionario de las dictaduras de Onganía y Galtieri, Eduardo Roca. El historial de fallos de la jueza la coloca en un perfil de claro alineamiento con el oficialismo, ya que entre sus principales resoluciones frente al tribunal porteño se destacan la habilitación a las fuerzas de seguridad para portar las famosas armas eléctricas Taser o el permiso para detener a ciudadanos en la vía pública para pedirles el DNI. Ambos fallos fueron orgánicos a fiscales oficialistas y fuertemente repudiados por organismos de derechos humanos.

“El PRO y Cambiemos criticaron mucho a Gils Carbó al querer etiquetarla como ‘jueza militante de Cristina Kirchner’. Lo cierto es que a partir de que Weinberg de Roca empezó a ejercer en el Tribunal Superior todos los fallos que dictaminó fueron a favor del oficialismo, con lo que piden los fiscales que responden al Gobierno de la Ciudad”, expresaron en diálogo con Contexto desde el Observatorio de Derechos Humanos de la Ciudad de Buenos Aires, uno de los principales organismos que actuó contra el fallo “Pisoni contra el Gobierno de la Ciudad”, referente al uso de las pistolas Taser.

“Para estos fallos no encuentran normativa que los justifique. En el caso de las Taser, citaron una jurisprudencia norteamericana de hace treinta años. En el fallo de los DNI intentaron legitimar su posición usando una ordenanza municipal de la época del Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires”, agregaron desde el organismo, que fue tajante en definir el accionar de la mayoría integrada por Weinberg como “fallos políticos”.

Por otro lado, el presidente del Consejo de la Magistratura, Miguel Piedecasas, celebró la candidatura de Weinberg de Roca, a quien definió como “honesta y trabajadora”. En las misma declaración, manifestó su “sorpresa” ante la inhabilitación del Tribunal Oral Federal Nº 9 para juzgar a Cristina Fernández de Kirchner

Cabe recordar que, en su paso por el gobierno de C.A.B.A., Macri eligió a Inés Weinberg para ser jueza del Tribunal Superior de Justicia porteño luego de un escándalo en el que debió retirar a la anterior candidata, la fiscal Daniela Bruna Ugolini, que dictaminaba en una gran cantidad de casos a favor suyo. Después de esa derrota, el entonces Jefe de Gobierno dejó casi cuatro años vacante el cargo. Antes de proponer a Weinberg, eliminó el mecanismo de publicación de antecedentes e impugnaciones para los jueces del Tribunal Superior de Justicia en la Ciudad que había instaurado Aníbal Ibarra.

En tanto, si bien no forma parte constitutiva de su desempeño judicial, su matrimonio con un exfuncionario de dos dictaduras se ha convertido en un dato ineludible para la opinión pública. Tal es su peso, que el periodista de Página/12 Martín Granovsky debió complejizarlo en su columna de esta semana titulada “¿El amor es ciego?”. Allí, el autor sostiene que “ni los lugares ni los parentescos permiten sacar conclusiones tajantes, pero pueden despertar constataciones y provocar preguntas”, y luego deja la incógnita abierta: “El examen de Weinberg de Roca y las definiciones que ofrezca permitirán salir de las opiniones preconcebidas sobre ella. Ayudarán a saber si comparte valores con Roca, cosa que sería un problema de interés público”.