“María Eugenia Vidal nunca me atendió. Le hicimos dos pedidos de audiencia a los cuales ellas se negó. Ya que no me quiso dar una audiencia, la invito a ella; se la voy a dar yo como mamá de lucha por Johana y por tantas pibas desaparecidas”, dijo a Contexto Marta Ramallo minutos antes de que la vereda de gobernación se transformase en un escenario para un encuentro ficticio entre ella y María Eugenia Vidal, personificada en un muñeco de trapo.

“¿Por qué se negó a darme la audiencia”, comenzó preguntandole Marta al títere que oficiaba de gobernadora, al cumplirse ocho meses de la desaparición de Johana Ramallo a sólo unas cuadras de ese escenario. Al lado de Vidal se encontraban sentados el intendente Julio Garro, el secretario de derechos humanos Santiago Cantón y el jefe de calle de la Policía bonaerense, Guillermo Salas, personificados por actores.

En una audiencia que no duró más de quince minutos, la madre de Johana les preguntó a los funcionarios por las responsabilidades en la desaparición de su hija. A Salas se lo indagó sobre el paradero de Johana y sobre las redes de trata, y a Vidal le preguntó si sabe cómo opera la policía en la ciudad y qué porcentaje se queda de la coima a los prostíbulos. A Cantón y a Garro se les preguntó por qué mintieron ante la prensa, el secretario provincial diciendo que había brindado recursos a la familia y el intendente platense señalando que se había comunicado con Marta. Ninguno de los personajes supo dar respuestas, por lo se que fueron corriendo, silbados por un público que cantaba: “Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida; el Estado es responsable”.

Johana Ramallo fue vista por última vez el 26 de julio en 1 y 63, en la zona roja de La Plata. Desde ese momento, su madre Marta encabeza la búsqueda rodeada por organizaciones feministas y de derechos humanos, quienes sostienen que la joven de veinticuatro años fue desaparecida para ser prostituida por una red de trata que opera en ese lugar.

En diálogo con este medio, Marta afirmó estar “con esperanza y ganas de que me la devuelvan ya: no que aparezca, sino que me la devuelvan, porque Johana no está perdida, sino que está desaparecida por una red de trata para ser prostituida y hay un Estado cómplice y un gobierno responsable que avala y que le hace un acompañamiento a los proxenetas de la zona y nos deja a nuestras pibas a un lado”.

“que me la devuelvan, porque Johana no está perdida, sino que está desaparecida por una red de trata para ser prostituida y hay un Estado cómplice y un gobierno responsable que avala”

“Vidal, como mujer y como representante, deja mucho que desear. No está del lado de nuestras pibas que están siendo coactadas por redes de trata. Siguen los narcotraficantes. Ella dice que está desbaratando redes de narcotraficantes y de trata, y a quince cuadras de su despacho sigue habiendo proxenetas en la zona y drogas liberadas”, denunció la mamá de Johana, quien advirtió que los patrulleros presentados por el gobierno provincial en La Plata no se ven en esa zona.

El caso de la desaparición de Johana está siendo investigado como un presunto delito de trata en los Tribunales Federales tras haber estado cuatro meses en la Justicia bonaerense en manos de la cuestionada fiscal Betina Lacki. Hoy la causa está en manos del Juzgado Federal N° 1 a cargo de Ernesto Kreplak, y la investigación es llevada a cabo por el fiscal Hernán Schapiro con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) de la Procuraduría General de la Nación. Sin embargo, con el Poder Judicial tampoco hay avances concretos.

“La Justicia actúa lento, pero sabemos que tienen pistas que están siendo muy bien investigadas. Pero los tiempos de la Justicia no son los míos, no son los de mi nieta, que hace ocho meses que está esperando que le devuelvan a su mamá”, sostuvo Marta Ramallo, al tiempo que remarcó que “no me voy a dar por vencida, ni aun vencida”.