“El kircherismo convirtió la marcha por la memoria en un acto contra Macri”. El título de tapa del Clarín de este domingo es la confirmación que faltaba, quizá, para dar cuenta de que la masividad de la convocatoria superó todas las expectativas y cayó mal en la Casa Rosada. El objetivo, búrdamente expresado, es tapar la fuerte unidad de los organismo de derechos humanos para cuestionar al gobierno y la opinión mayoritaria de que se trata de un presidente que desprecia las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.

También es una forma de no mencionar los duros cuestionamientos al modelo económico macrista que incluyó el documento final, leído por Estela de Carlotto y Taty Almeida, y que también marcaba una relación con el plan aplicado por Martínez de Hoz tras el Golpe del 24 de marzo de 1976. El texto no estaba firmado por ninguna agrupación ni partido.

Uno de los párrafos que más relacionó presente con pasado decía: “Argentinos y argentinas, vivimos un plan económico que aumenta la riqueza de pocos y la pobreza de muchos. Este gobierno impulsa una reforma laboral en contra de los derechos del pueblo, cuyo modelo ya vivimos en la década del noventa, basado en los preceptos de Martínez de Hoz. Su resultado es flexibilización laboral, explotación, desocupación y más desigualdad. Mauricio Macri, queremos decirte: ¡basta de ajuste, represión e impunidad!”.

“Acá estamos, luchando, con este pueblo que siempre sale a las calles cuando tocan sus derechos. Por eso, porque hoy tenemos un gobierno cuyo único plan es avasallarlos, en esta Plaza, frente a la Casa Rosada, gritamos: ¡por una democracia sin presas y presos políticos ni genocidas sueltos!”, agregaba otro de los pasajes del comunicado.

Además de la marea de gente que llegó a Plaza de Mayo, la Administración Cambiemos debió sufrir la liberación de Carlos Zannini y Luis D’Elía, quienes no dudaron en fundirse, entre abrazos y gestos de cariño, con la multitud caminante.

“Abrazamos fuerte a nuestro compañero Chino Zannini que está en libertad nuevamente y se sumó a la marcha por el #DíaDeLaMemoria. Con presxs políticxs la democracia está en riesgo. #LibertadATodxsLxsPresxsPoliticxs”, expresó en Twitter Florencia Saintout, presidenta del bloque de diputados provinciales de Unidad Ciudadana. 

“Ayer volvimos a marchar junto al pueblo, junto a las Madres, las Abuelas y los Hijos. Porque no nos resignamos a luchar por más y mejor democracia. Para que no nos roben el derecho a expresarnos, a ser diferentes, a trabajar. Para que nadie nos clausure el futuro y las instituciones garanticen justicia”, agregó la legisladora bonaerense.

“La persecución judicial tiene también un sentido de montar un show, mientras el año pasado Argentina tomó deuda por 52.000 millones de dólares”, señaló el diputado nacional Máximo Kirchner, quien encabezó la columna de La Cámpora, que había partido desde la ex ESMA.

“Sin las Madres y las Abuelas, Néstor no hubiera bajado los cuadros ni las políticas de derechos humanos serían ejemplo internacional. Muchas veces el poder económico y mediático nos hacen sentir que no se puede. Ellas te hacen sentir que se puede, que hay que tener mucha convicción, voluntad, confianza y racionalidad”, agregó el santacruceño.

Posteriormente, cerca de las 17:30 hs, fue el turno del acto convocado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia y los sectores de izquierda. Lejos del “kirchnerismo” que denunciaba la empresa de Héctor Magnetto, también advirtieron que se encontraban “enfrentando al gobierno de Macri y sus cómplices, que con la impunidad pretenden borrar la memoria del genocidio, y con la represión y el gatillo fácil buscan imponer su plan de ajuste y entrega”.

El otro dato que no incorpora Clarín a su análisis es que todos los sectores que este sábado se dieron cita también asumieron la responsabilidad de honrar una fecha que para el Estado parece casi no existir. Además de ponerle su impronta, salieron a llenar un vacío dejado por el oficialismo.