El gobierno provincial recibió otro reclamo de la comunidad educativa. En este caso, por el recorte en los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) y en los Centros de Actividades Infantiles (CAI), que son talleres artísticos y culturales que funcionan en las escuelas en horario extraescolar como espacio de integración para niños y jóvenes. La protesta fue este jueves al mediodía en la Torre I de Plaza Moreno, donde está ubicada la Dirección Provincial de Política Socioeducativa.

Allí confluyeron gremialistas, profesores y alumnos, quienes denunciaron que la cartera educativa de Gabriel Sánchez Zinny lleva a cabo un “vaciamiento” de los programas por la reducción en la cantidad de talleres, que en toda la provincia descendieron de 500 a 269. En La Plata afirmaron que había más de veinte centros y quedaron sólo cinco. En su sitio oficial, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) comunicó que de 1.000 proyectos presentados, tras la instancia de evaluación se aprobaron 269, que iniciarán sus actividades en abril.

Gremialistas de las delegaciones del Suteba de La Plata, Berisso, Ensenada y Brandsen tuvieron una reunión con funcionarios de la Dirección de Política SocioEducativa, que es parte de la DGCyE.

“Planteamos pedidos puntuales de escuelas donde funcionaban los talleres para que revean esta situación y pedimos explicaciones sobre cómo evaluaron cada uno de los proyectos y también por la necesidad de cobro para los talleristas que en muchos casos no cobran desde septiembre”, sintetizó en diálogo Contexto Patricio Villegas, secretario general del Suteba La Plata.

Los cierres de programas socioeducativos se suman a la política de denuncia del Frente de Unidad Docente bonaerense por los techos salariales de los cuales el gobierno no se mueve en la paritaria y por la clausura de los bachilleratos para adultos y escuelas del Delta, medidas en las que el gobierno dio marcha atrás por el repudio que generó. La falta de obras en escuelas que deja a alumnos del nivel inicial sin poder acceder al sistema educativo y el deficiente Sistema Alimentario Escolar (SAE), también son fuertes críticas que le hacen los gremios a Vidal.

Los CAI Y CAJ son programas nacionales administrados por las provincias y están en práctica desde 2004, como propuesta educativa pensada de acuerdo a las características socioeducativas de cada barrio y escuela, para incluir a alumnos en las actividades de los talleres y combatir la deserción escolar.

“Cada uno de los territorios ha respondido positivamente al funcionamiento de los programas, por eso nos oponemos a este recorte en un área sensible. Un alumno hoy nos contó que luego de haber sido parte de un CAJ donde participaba de una radio, ahora está por empezar a cursar primer año en la Facultad de Periodismo. Este es el sentido de estos programas, que rescatan a los alumnos de situaciones de vulnerabilidad y les da un futuro posible”, describió Villegas.

En concreto, los gremialistas y talleristas cuestionaron que la gestión de Vidal deja en mano de los directivos de cada escuela el funcionamiento de los talleres, sin una política decidida por hacerlos crecer. “Primero redujeron la cantidad de talleristas y ahora directamente los CAI y CAJ”, dijo Lidia Fernández, secretaria general adjunta del Suteba La Plata.

La otra arista del conflicto es la falta de pago a los talleristas, que se remonta a septiembre del año pasado. “Estos programas son ejemplares, van a contraturno del horario escolar pero también forman parte del proyecto educativo de cada escuela. Esto es un ajuste más de este gobierno que entiende a los profesores y estudiantes como números de una planilla de Excel”, dijo a Contexto Eduardo González Andía, profesor en un taller de títeres en la Escuela Primaria N° 120 de La Plata, presente en el playón de ingreso a la Torre I.

“Desde hace cinco años voy a un taller de música en la Escuela Media N° 1 de Berisso, donde asisten jóvenes músicos de la ciudad”, señaló a este diario Pierina Lorente, alumna secundaria de dicho establecimiento. “Es un espacio donde nos juntamos a tocar y aprender de música, pero también de otros aspectos de la educación”, y detalló que “en el verano nos avisaron que el CAJ no iba a volver a abrir; perdemos ese punto de encuentro entre músicos jóvenes de Berisso que para nosotros es importante porque nos aporta enseñanzas educativas a partir de la música”.

La oposición exige información sobre los cierres

El bloque de diputados UC-FpV-PJ presentó un pedido de informes donde le requiere a la gobernadora Vidal que aclare los motivos de “este nuevo recorte a la educación pública”.

El diputado de Unidad Ciudadana Juan Debandi declaró “que los CAI y CAJ son espacios fundamentales para el desarrollo de nuestros chicos, que los acompañan desde la niñez hasta el secundario”, y objetó que “lamentablemente vemos cómo nuevamente el gobierno de Vidal corta el hilo por lo más delgado y vuelve a atacar a la educación pública”.

Los diputados piden información al Ejecutivo sobre las razones por las que la mitad de los proyectos han sido rechazados, cuando cumplían con los requisitos. “¿Qué pasa con los chicos y chicas que se quedan sin las sedes? ¿Se van a reubicar a los más de 2.000 docentes y talleristas que pierden su trabajo? Estas son las preguntas que nos hacemos y que esperamos la gobernadora Vidal y el director general de escuelas Sánchez Zinny nos respondan, no a nosotros como legisladores, sino a toda la comunidad educativa de la provincia”, agregó Debandi.