El gobierno de la provincia de Buenos Aires dio marcha atrás con el cierre para la inscripción 2018 en los bachilleratos de adultos. Tras las protestas realizadas durante los últimos días en distintos puntos de la provincia por las comunidades de las escuelas afectadas y los gremios docentes y estatales, la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), a cargo de Gabriel Sánchez Zinny, resolvió que mañana comiencen el ciclo lectivo los alumnos ya inscriptos en los bachilleratos y a su vez reabrió la inscripción hasta el miércoles 21 de marzo.

La noticia fue comunicada ayer por la tarde por el Bloque Intersindical de Educación compuesto por Suteba, FEB, UDA, AMET, Udocba, Soeme y ATE, que representa a los trabajadores perjudicados por la medida de Vidal que, al igual que en los casos de clausuras de escuelas rurales y del Delta, generó un fuerte rechazo de docentes, alumnos y directivos.

“Por la lucha sostenida de las comunidades educativas junto al SUTEBA, la DGCyE resolvió que mañana comience el ciclo lectivo de todos los estudiantes adultos en sus bachilleratos”, afirmaron desde Suteba en un comunicado, y añadieron que van a “monitorear el cumplimiento de la ley para que ningún docente se quede sin trabajo ni vea afectados sus derechos adquiridos”.

De este modo, los adultos podrán terminar sus estudios en la modalidad de bachillerato que funciona en escuelas secundarias, incluidos en la Dirección de Educación de Adultos, mientras que los estudiantes de entre quince y diecisiete años podrán hacerlo en las secundarias en “aulas de aceleración” que quedan bajo la dependencia de la Dirección de Educación Secundaria.

La medida que había tomado el gobierno de Vidal mediante la resolución 1657/17 publicada en el Boletín Oficial en diciembre, sólo en La Plata dejaba a mil estudiantes sin posibilidad de ingresar a los bachilleratos, a 363 docentes sin su fuente de trabajo, y reducía las veintiún escuelas disponibles a sólo tres Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS).

En la provincia esos números ascendían a 6.000 estudiantes adultos y a 2.000 docentes. En tanto, las secundarias para adultos que seguirán funcionando son más de 440, cuando la resolución reducía el acceso a la educación a 140 (CENS), donde iban a ser derivados los estudiantes.

“Las decisiones se tienen que dialogar, los sindicatos sabemos de lo que estamos hablando y sería inteligente si el gobierno planteara un diálogo más fluido y de consideración de todas las posiciones”, dijo a Contexto Paula Tardón, secretaria gremial de Suteba La Plata, sobre la postura “unilateral” e “inconsulta” que había tomado la gestión de Vidal.

El gobierno ya había retrocedido el martes en su decisión de cerrar la Escuela Nº 25 y el Jardín Nº 1 del Delta de San Fernando, decisión que también había tomado previamente con otras seis instituciones educativas de esta zona. Como en el caso de los bachilleratos de adultos, la provincia había dado marcha atrás frente a los reiterados reclamos de sindicatos y la comunidad isleña, que hicieron actos, festivales y hasta un paseo en kayak para hacer visible la medida.