El programa FinEs atraviesa un difícil momento por la falta de impulso en algunas regiones, mientras en otras directamente hay cierre de sedes. Este año en La Plata hubo una reducción en la oferta de esta política educativa de alcance nacional, y una muestra de la postura de Cambiemos es el abandono de materiales pedagógicos en un galpón que pertenece a un organismo de la provincia de Buenos Aires.

Esta semana circularon en las redes sociales fotos de cuadernillos y toneladas de textos embalados en un depósito de la Dirección de Infraestructura Escolar de la Provincia (DPI), en 4 y 63, donde se construyen muebles para escuelas bonaerenses. Los bienes educativos fueron hechos por el gobierno nacional anterior y en los últimos dos años ese lugar fue elegido por la gestión provincial que administra el FinEs -a través de la Dirección de Educación de Adultos, que depende de la DGCyE- para almacenarlos y así sacarlos de circulación.

Los operarios del depósito no tienen órdenes de entrega de los manuales y a su vez recibieron advertencias de autoridades de la Dirección de Infraestructura de no dejar ingresar a nadie al depósito luego de que personas desconocidas, sabiendo que allí había volúmenes a la desidia, se acercaran para sacar fotos e incluso llevarse algunos cuadernillos.

El deterioro de estos materiales se produce mientras en los centros culturales o clubes donde se da el FinEs hay carencia de sillas, mesas, pizarrones, hojas y demás objetos necesarios para el desarrollo de las clases. Esto se suma a la falta de reconocimiento por parte de la provincia hacia los referentes barriales que sostienen el programa, que funciona con un marcado anclaje en el territorio.

“Hay un fuerte recorte en el FinEs, un programa que se sostuvo con la participación de las organizaciones sociales y políticas que ahora están siendo poco consideradas como un actor clave en el programa”, señaló a Contexto Paula Tardón, secretaria gremial de Suteba La Plata y referente de la mesa regional de coordinadores del FinEs.

“Hay un fuerte recorte en el FinEs, un programa que se sostuvo con la participación de las organizaciones sociales y políticas que ahora están siendo poco consideradas como un actor clave en el programa”.

La creación de materiales educativos era uno de los ejes del FinEs para garantizar el acceso a la educación de jóvenes y adultos que por diferentes motivos no habían terminado la escuela primaria y secundaria. Esta política estuvo enmarcada en la Ley de Educación Nº 26.206 (2006), que estableció la obligatoriedad del nivel secundario.

En La Plata, a principios de mes hubo una reunión entre los gremios, funcionarios a cargo del plan en la región y la mesa regional de coordinadores, donde los sindicatos y referentes barriales alertaron por la disminución en los cupos y las sedes, y también acerca de la falta de certezas sobre la cantidad de espacios disponibles.

Belén Martín, docente del FinEs en el Centro Cultural JEI ubicado en el barrio San Carlos, dijo a Contexto que “el mantenimiento y la organización están en manos de nosotros, no tenemos mesas, sillas ni espacio para dar clases porque hubo una inscripción masiva por el cierre de los bachilleratos para adultos”, señaló.

Tardón agregó que “no nos acostumbramos a esto, pero no sorprende porque este gobierno ha realizado lo mismo en otros lugares, como en Capital Federal, donde se quemaron y se tiraron libros a la calle. Ha habido actitudes y decisiones de este tipo en relación con el material bibliográfico que se produjo durante la gestión anterior”.

En tanto, en C.A.B.A. el panorama es más delicado, porque el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta cerró trece sedes del FinEs. El martes, el gremio UTE-Ctera convocó a una movilización hacia el Ministerio de Educación porteño, de la que participaron organizaciones sociales, para repudiar el cierre de las sedes que perjudica a quinientos alumnos y deja sin trabajo a ochenta docentes.

“El recorte en el FinEs está atado a la situación de los bachilleratos de adultos”, dijo Tardón, y agregó que “lo que está en riesgo acá es la oferta educativa para los mayores de dieciocho. ¿Qué va a pasar con las personas mayores de dieciocho años que quieran estudiar, si les cierran las sedes de FiNeS y las inscripciones para primer año de los bachilleratos en secundarias?”.