Tal como estaba previsto tras el decreto de la gobernadora María Eugenia Vidal, la Unidad Ejecutora del Programa Ferroviario bonaerense (Ferrobaires), dejó de existir ayer como tal y pasó a ser parte de Trenes Argentinos; en el camino quedaron los trabajadores y los ramales parados.

El mismo día que muchos recibieron el telegrama de despido, los trabajadores ferroviarios, acompañados por organizaciones sociales, políticas y sindicales, marcharon desde Plaza Italia (donde se concentraron todos los que fueron llegando en horas del mediodía en el Tren Roca) hasta la Gobernación para exigir “la reapertura de los talleres y ramales ferroviarios a los pueblos del interior de la provincia” y pedir la “reincorporación y pase a nación de todos los trabajadores”, que superan los mil cesanteados.

“Dieciocho años al servicio del ferrocarril y hoy me dejaron sin trabajo”, explicó uno de los despedidos en la puerta de la gobernación, quien denunció que “este es un plan sistemático que quiere acabar con todo el ferrocarril”.

“El decreto de Vidal implica la falta de transporte para más de cien pueblos en la provincia de Buenos Aires y también mil trabajadores que quedan en la calle”, detalló en Jorge Ospital, delegado por la Lista Gris del Tren Roca, en diálogo con Contexto.

“El decreto de Vidal implica la falta de transporte para más de cien pueblos en la provincia de Buenos Aires y también mil trabajadores que quedan en la calle”.

Creada en 1993 por el gobierno provincial, Ferrobaires cubría hasta 2016 ocho recorridos de larga distancia por la provincia de Buenos Aires desde Retiro, Constitución y Once a través de las líneas San Martín, Sarmiento y Roca, con destinos finales en las localidades de Junín y Alberdi, Bragado y Pehuajó, Bolívar, 25 de Mayo, Tandil, Bahía Blanca, Mar del Plata, e inclusive durante un tiempo Pinamar, llegando en su recorrido a más de cien pueblos bonaerenses. Sin embargo, con la llegada de Cambiemos comenzaron a detenerse ramales, hasta llegar finalmente a su cierre.

Frente a Gobernación, los trabajadores las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, Belgrano Norte, pertenecientes a diferentes puntos de la provincia, coincidieron en seguir luchando y realizando “una campaña pueblo por pueblo”, siendo que “el tren es un bien social”, de interés de todos los bonaerenses.

“El conflicto nuestro no es sólo por los puestos de trabajo. También es porque los pueblos del interior puedan volver a tener el tren que les quitaron. Como en el caso de Bragado, un ramal que está cerrado hace dos años y medio. En Tandil hace un año y medio tampoco hay tren. La realidad es que un pueblo sin trenes se muere”, dijo Andrés, trabajador de los Talleres de Remedios de Escalada, donde informaron que hay cerca de trescientos despidos.

“El gobierno disuelve un transporte público que es el barato, el que puede utilizar el trabajador y una familia humilde, gente que tiene que trasladar a sus hijos a tratamientos médicos a la capital”.

“El gobierno que disuelve un transporte público que es el barato, el que puede utilizar el trabajador y una familia humilde, gente que tiene que trasladar a sus hijos a tratamientos médicos a la capital, es el mismo gobierno que va a cerrar las escuelas públicas como quiso hacerlo ahora y el que va a querer cerrar los hospitales públicos”, advirtió Ospital. 

“Este gobierno va a querer convertir la educación, la salud y también el transporte en nichos de negocios de la especulación capitalista privada. Este gobierno quiere recuperar tasa de ganancia de los empresarios privados a costa de las condiciones de vida del pueblo”, denunció el ferroviario.