La Policía de São Paulo reprimió con balas de goma, palos y gases lacrimógenos a docentes que protestaban contra el intento del alcalde João Doria de implementar una reforma previsional que aumenta la edad jubilatoria y recorta las futuras pensiones.

La reforma previsional impulsada por el neoliberal Doria es similar a la que el mandatario golpista Michel Temer intenta imponer a nivel nacional. El presidente de facto lo intentó en diciembre pasado, pero, ante las marcadas protestas que le restaron apoyo en el Congreso, debió suspender el tratamiento del proyecto.

La intención de Temer era que el proyecto fuera tratado a principios de este año, pero al intervenir militarmente Rio de Janeiro se vio imposibilitado de hacerlo. La Constitución de Brasil no permite que se apliquen reformas a nivel nacional mientras haya un Estado intervenido.

En ese contexto, el alcalde de São Paulo, João Doria, decidió impulsar una reforma a nivel local que, al igual que la que plantea Temer, recortará las futuras pensiones y aumentará la edad jubilatoria.

Para intentar frenar el tratamiento del proyecto, una gran manifestación de docentes se dirigió hacia la Cámara Municipal de São Paulo, intentó ingresar y encontró como respuesta una brutal represión policial.

Gases lacrimógenos, balas de goma y palazos marcaron una represión que se inició en la Cámara y que luego continuó con una persecución por el centro de la ciudad.

Luego del ataque de la Policía, los docentes volvieron a las puertas de la Cámara Municipal y continuaron la protesta con la expectativa de frenar la aprobación del proyecto.

Como contraste bizarro de la protesta y la represión, el alcalde Doria y el golpista Temer encabezaban reuniones en el Foro Económico Mundial que se lleva adelante en São Paulo.

En diálogo con Contexto, el analista político Jorge Kreyness señaló que “en primer lugar hay que remarcar que el ajuste es global. El capitalismo actual, financierizado, necesita un ajuste a escala internacional y lo está aplicando”.

“Países que tuvieron conquista de nuevos derechos y lograron mejorar la calidad de vida de sus pueblos, como Argentina durante los gobiernos de Néstor y Cristina, o como el de Brasil con Dilma y Lula, ahora son víctimas de la restauración neoliberal”, aseguró.

Kreyness remarcó que “las política que aplican los gobiernos neoliberales actuales van contra el salario de los trabajadores, contra el acceso a la salud y contra la educación popular. Eso no se puede llevar adelante sin represión”.