Los programas de protección de la niñez dependientes de Provincia se encuentran en alerta ante la serie de bajas de convenios y becas que sostienen los Centros de Día, donde el gobierno de Vidal –según denunciaron– ya proyecta unas 150 bajas para fines de abril. En esta línea, en la ciudad de La Plata ya fueron cerrados varios espacios y otros han sido dejados a la deriva.

Detrás de esto se encuentra la intención de la gobernadora de municipalizar la coordinación de los programas, cuando muchos distritos –como es el caso platense– no cuentan con los recursos propios para mantener en pie las instituciones.

Los Centros de Día se dedican a trabajar con las múltiples vulneraciones y situaciones de conflicto que afectan a los chicos de los sectores más relegados de cada ciudad. Uno de los casos más destacables a nivel local es el servicio de Niñez ubicado en Altos de San Lorenzo, donde funcionaban los programas Juegoteca, Envío Comunitario y un CPA de Salud.

El club que oficiaba de espacio físico fue cerrado y los programas desmantelados. En esta línea, también se sitúan los problemas atravesados por la Casa Joven, en convenio con la Obra del Padre Cajade.

Mientras el discurso mediático criminaliza la niñez ante hechos delictivos –como pudo observarse esta semana en el difundido caso de “la banda de las pirañas”, tal como los definió el diario El Día–, el gobierno de la provincia ataca los espacios de contención infantil y juvenil en los sectores más vulnerables, al mismo tiempo que ajusta la educación y quita poder adquisitivo en los bolsillos más débiles.

“Lo más preocupante es el comedor que hacíamos funcionar y que no sabemos cómo se va a sostener. Hay muchas bajas de convenios con los Centro de Día”

Aún no hay certezas sobre cuál es la cantidad específica de bajas en convenios y becas, las dos modalidades que manejan los Centros de Día, aunque ya hay casos que despiertan preocupaciones.

“Desde mediados de 2016, los programas provinciales de Promoción y Protección de la Niñez vienen sufriendo vaciamientos progresivos en relación con recursos materiales, como es la disminución y quite de la caja chica, y humanos, ante la no reposición de los cargos por jubilación o reubicación de personal. En esta oportunidad, los trabajadores del programa Centro Terapéutico Diurno (CTD), con sede en 9 entre 66 y 67, se encuentran en estado de alerta y asambleas constantes porque desde la Dirección del Organismo de Niñez, a cargo de Pilar Molina, les comunicaron que a partir del 1° de marzo dejaría de funcionar”, habían denunciado desde la CTA a principios de este año.

A principio de este mes, la Junta Interna de ATE desde Niñez y Adolescencia ya había advertido sobre el desalojo de “dos de los cuatro espacios en los que funcionan ocho talleres de manera simultánea, el cierre del CTD y el intento de hacerlo a principios del año pasado con Sostenimiento en la Crianza (resistido hasta ahora por sus trabajadoras)”. Al mismo tiempo denunció “la orden a los trabajadores del taller textil –que ya pasó a la órbita de Autonomía Joven–, de que abandonen todo carácter terapéutico para enfocarse en la realización de emprendimientos productivos”.

“Desde mediados de 2016, los programas provinciales de Promoción y Protección de la Niñez vienen sufriendo vaciamientos progresivos en relación con recursos materiales”

Gonzalo Agüero, uno de los referentes del ahora inexistente CTD, dijo a Contexto: “Nos dijeron que iba a haber derivaciones a otros espacios, que teníamos que ir viendo dónde reubicarnos. Lo más preocupante es el comedor que hacíamos funcionar y que no sabemos cómo se va a sostener”.

“Hay muchas bajas de convenios con los Centro de Día. Necesitamos buscar alternativas para ver qué hacemos con los chicos. Estamos viendo que la dinámica de trabajo que proponen ahora es muy deficiente”, completó

Tanto los programas del CTD como el de Crianza se encuentran en un proceso de “reconversión” del trabajo en lineamientos que apuntan a la adaptación municipal que, según advierten, esconde precarización y reducción de recursos. Los servicios locales en los barrios son insuficientes y el pasaje de la órbita provincial a la distrital puede deteriorar el trabajo aún más.

Los Centros de Día fueron concebidos al calor de la llamada Nueva Ley de Niñez 13.298, diseñada para cambiar de manera radical el paradigma del Patronato de la Infancia, cuyas lógicas eran de encierro y aislamiento.