Por Pablo Pellegrino

“La Federación Agraria Argentina siempre fue la pata agraria del movimiento nacional y popular, y en el conflicto de la 125 nos convertimos en la fuerza de choque de la derecha neoliberal, pasamos a cumplir un rol lamentable”, dijo a Contexto el dirigente de la agrupación Grito de Alcorta de la FAA y referente agrario del Manifiesto Argentino, Pedro Peretti, en el marco del décimo aniversario de la resolución 125 y el lockout patronal agrícola de 2008.

Desde el fin de semana, diversas organizaciones y asociaciones que nuclean a distintos sectores del agro realizaron actividades conjuntamente con autoridades gubernamentales para recordar lo que ellos llamaron “la gesta de la 125”, y el propio presidente de la nación participó de un acto en el predio ferial Expoagro de San Nicolás, donde anunció créditos para productores para paliar las pérdidas por la sequía y la eliminación de cuatro registros que se debían presentar ante organismos de control y tributarios.

Cabe recordar que la primera medida que anunció Mauricio Macri en el inicio de su mandato, en diciembre de 2015, fue la eliminación total de las retenciones al trigo, el maíz, la carne y otros productos de las economías regionales, y la reducción de cinco puntos porcentuales anuales para la soja.

“los pequeños productores de todos los sectores están mal: la lechería está afectadísima, la porcicultura, la rentabilidad de la soja por los costos de Logística”

Esa medida, sin embargo, no fue muy auspiciosa para los pequeños y medianos empresarios agropecuarios, sino que, junto con la posterior devaluación que llevó adelante el gobierno, los ganadores fueron las grandes empresas multinacionales, los pool de siembra y los dueños de la tierra.

El aumento en las tarifas de luz, gas, agua, la liberalización del precio de los combustibles y la devaluación dispararon los costos de logística para los productores de menor tamaño y su situación hoy es cada vez más delicada. Más aún si se tienen en cuenta los avatares climáticos que atraviesan desde hace un tiempo, donde lo que no mató la inundación lo mató la sequía.

“Nosotros siempre defendimos las políticas públicas diferenciadas. Un gobierno popular debe diferenciar a los productores por su tamaño: no es lo mismo un productor que tiene 70 mil hectáreas, como Jorge Brito, Eduardo Eurnekian o Blaquier, que un productor que tiene cincuenta, cien o que es un ocupante sin tierra de la explotación agropecuaria”, sostuvo Peretti, y consideró que “sin dudas los pequeños productores están peor hoy que con Cristina”.

En este sentido, explicó que “los pequeños productores de todos los sectores están mal: la lechería está afectadísima, la porcicultura, la rentabilidad de la soja por los costos de logística”, y añadió: “Por supuesto que a estos problemas se suman las importaciones: ha entrado remolacha, choclo, de todo; el otro día veía que en mi pueblo, que está en medio de la Pampa Húmeda, se vendían pomelos israelíes. Es un disparate lo que está haciendo esta gente”.

“La única medida popular que se ha tomado en este país fue cuando Kicillof le devolvió a los pequeños productores las retenciones en lo que fue el mayor programa de diferenciación de productores desde el inicio de la democracia: puso 3 mil millones de pesos para pequeños y medianos productores y benefició a casi 30 mil familias que viven de esto”, recordó.

“El anuncio de eliminación de una serie de trámites que, teóricamente, desburocratizaría la actividad agropecuaria, no lo hace: elimina los controles elementales del Estado”

Mientras tanto, en San Nicolás

Aprovechando el aniversario del lockout patronal que realizaron las principales entidades agropecuarias para rechazar la resolución 125 de retenciones móviles que había sido elaborada por el ministro de Economía y actual diputado nacional aliado del oficialismo, Martín Lousteau, el presidente Mauricio Macri viajó a San Nicolás, donde se ubica el predio ferial rural Expoagro.

Entre otras definiciones, el presidente dijo que “las retenciones son un impuesto absurdo que en ningún país del mundo se cobra”, y anunció créditos del Banco Nación para paliar las pérdidas por la sequía que atraviesa el sector.

“Pero también quiero anunciarles algo que a todos nos molesta, a mí también me molesta, y es esta cosa de tanto registro y tanta pata encima del que trabaja y el que produce”, fue el preámbulo que hizo el presidente para anunciar una medida que implica la eliminación de cuatro registros que se deben presentar ante organismos de control y tributarios. Los “trámites” que se anularán son: el Registro Fiscal de Operaciones de Granos, el Registro de Tierras Rurales Explotadas, el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios y el Registro de Usuarios de Semillas (RUS).

Para Peretti, se trata de algo muy importante que hay que entender, porque significan “una puerta que se abre a los grandes productores para la evasión”. “El anuncio de eliminación de una serie de trámites que, teóricamente, desburocratizaría la actividad agropecuaria, no lo hace: elimina los controles elementales del Estado para garantizar que todos los productores, cualquiera sea su tamaño, paguen impuestos de la misma manera, tributen de la misma manera”, dijo

Y enfatizó: “El pequeño productor no tiene capacidad de evasión porque no tiene un ejército de contadores a su servicio; es una medida destinada a los grandes productores para facilitar la evasión tributaria y para que la gilada aplauda sin entender de qué se trata”.

En esta misma línea, apuntó que “no es lo mismo facilitar los trámites que eliminarlos”, y manifestó que “ninguna multinacional, ningún terrateniente ni pool de siembra llena ninguna planilla, porque para eso tienen un ejército de contadores. Eso no favorece a ningún productor”.

Nada que festejar

Consultado por este medio sobre el aniversario de los fatídicos meses que vivió la Argentina entre marzo y julio de 2008, Peretti consideró que “no es motivo para festejar ni una conmemoración de ninguna gesta; es para nosotros un motivo para reflexionar seriamente sobre cuál fue el rol de la Federación Agraria en ese momento”, y analizó que “ese conflicto puso a la FAA en un lugar donde sus principios y su historia no estaban”.

Ahí Lousteau reconoció esto y dijo: ‘Esto no me lo puedo perdonar; yo de política no entiendo nada pero me pasé la vida haciendo matemáticas y esto tiene un error matemático’”

Además, opinó que “hoy nadie duda de que la resolución 125 fue una medida que estaba mal hecha”, pero dijo que eso “no tiene que ser un obstáculo para que nosotros analicemos como federados el rol que tuvo nuestra organizacion; la Federación Agraria Argentina nació como la pata agraria del movimiento nacional y popular y en ese conflicto nos convertimos en la fuerza de choque de la derecha neoliberal”.

Por otro lado, recordó que en aquel año, luego de Semana Santa, él junto con Eduardo Buzzi, que presidía la FAA, se reunieron con Martín Lousteau en un departamento de Palermo, donde el propio exministro de Economía “reconoció que la resolución tenía un error matemático”. “En ese mismo momento, mientras estábamos reunidos, llamó por teléfono Roberto Urquía, que era senador oficialista y dueño de AGD (Aceitera General Deheza), que tenía un ejército de contadores a su disposición, y dijo: ‘Tiene un error eso, van a tener que sacar una resolución 126 para corregirlo’. Ahí Lousteau reconoció esto y dijo: ‘Esto no me lo puedo perdonar; yo de política no entiendo nada pero me pasé la vida haciendo matemáticas y esto tiene un error matemático’”, completó.