Un equipo informático, integrado por docentes y estudiantes de la Universidad de La Plata desarrolla un sistema donde se utilizan robots para actividades peligrosas para el hombre. Por ejemplo, uno de los prototipos fue diseñado para llevar a cabo tareas productivas de explotación minera que se realizan en el norte de la Argentina.

El robot podría ingresar a lugares inhóspitos para monitorear variables básicas en ambientes hostiles, como humedad del suelo, temperatura, presencia de gas metano y radioactividad, evadiendo así los obstáculos que se presenten en el camino.

El prototipo es capaz de recolectar datos e imágenes de su entorno brindando información en tiempo real. La producción combina un chasis convencional con orugas y ruedas, construidas a través de una impresora 3D, fabricada por un investigador universitario.

“El robot explorador es adaptable a diferentes terrenos, y podrá ser manejado por un usuario, a través de un control remoto, que deberá encargarse de dirigirlo hacia un lugar específico en función de las necesidades requeridas”, explicó Martín Pi Puig, uno de los responsables del proyecto.

Además de la aplicación en excavaciones mineras, el robot podría adaptarse también para examinar zonas de deshielo donde un auto convencional no podría llegar por no poseer el agarre necesario. En este caso, podría censar temperaturas bajo cero y densidad de la capa de nieve.

En esta misma línea de investigación, otro equipo de estudiantes trabaja en el desarrollo de un robot teledirigido que también logrará acceder a diferentes zonas de alto riesgo para el monitoreo de otras actividades, por ejemplo, a un sistema de cañerías para censar el gas o la luminosidad, y por medio de una cámara web detectar posibles obstrucciones y hasta eliminarlas.

Otro equipo de estudiantes se encuentra desarrollando un prototipo de robot recolector de basura. “El objetivo de esta iniciativa es lograr un robot independiente que se mueva por un recorrido predeterminado, con diferentes puntos específicos donde debe realiza la acción de juntar la basura”, detalló el científico Santiago Medina.

Los proyectos cuentan con un plan de trabajo y un seguimiento rutinario a cargo de diferentes docentes investigadores para lograr los objetivos. Por intermedio de esta interacción, los estudiantes participantes también tienen la posibilidad de generar una capacitación adicional y desarrollar así una nueva faceta preprofesional.