La decisión del gobierno bonaerense de cerrar los bachilleratos para adultos sigue recibiendo rechazos en distintos puntos de la provincia. En La Plata, los gremios que integran el bloque sindical de educación organizaron este martes, junto a alumnos y docentes de las escuelas afectadas, una concentración en el ingreso a la Torre 1 de Plaza Moreno, donde funciona la Dirección de Educación de Secundaria.

“Pedimos la suspensión de la modificación que quieren hacer con los bachilleratos de adultos, que es una modalidad que funcionaba bien, no hacía falta esta reforma que implica que queden sólo cuatro escuelas para adultos en toda la ciudad”, dijo a Contexto Patricio Villegas, secretario general de Suteba La Plata, para quien la medida atenta “contra el derecho laboral y el derecho social a la educación”.

El bloque sindical de educación nuclea a los gremios que representan a docentes y estatales bonaerenses (Suteba, AMET, ATE, FEB, SADOP, SOEME y UDOCBA), sectores perjudicados por el recorte. La convocatoria fue luego de la jornada de abrazos simbólicos en las puertas de las escuelas de toda la provincia que se hizo el lunes. Entre ayer y anteayer hubo manifestaciones en Quilmes, Merlo, Adrogué, La Matanza, Berazategui, Tigre, Marcos Paz, Ensenada, Escobar, General Madariaga y Bahía Blanca.

“no hacía falta esta reforma que implica que queden sólo cuatro escuelas para adultos en toda la ciudad de La Plata”

A partir de esta política, en la Provincia, 6.000 estudiantes adultos se vieron imposibilitados de empezar las clases el lunes y 2.000 docentes perdieron su fuente de trabajo. De funcionar más de cuatrocientas escuelas secundarias para adultos, habrá alrededor de 140 Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS), donde fueron derivados los estudiantes.

En el caso de la región 1, compuesta por La Plata, Brandsen, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio, cerraron el primer año de 33 bachilleratos, perjudicando a 1.000 estudiantes y 363 docentes. Los datos provienen de un relevamiento de Suteba Provincia.

La situación se dio en un marco de confusión y poca claridad por parte del gobierno con las escuelas, que en muchos casos se enteraron recién la semana pasada de la existencia de la resolución que dispuso los cierres. Lo mismo les ocurrió a alumnos y docentes, que supieron de la novedad cuando fueron a clases.

La resolución 1657/17 publicada en el Boletín Oficial en diciembre establece que los bachilleratos dejan de pertenecer a la Dirección de Educación Secundaria y pasan a pertenecer a la Dirección de Educación de Adultos. La medida genera el fin de la inscripción 2018 para primer año, mientras los segundos y terceros años se convierten en ciclos cerrados a cancelarse también en los próximos años, una vez que los actuales estudiantes egresen.

Los gremios entregaron una nota en la Dirección de Educación Secundaria, área perteneciente a la Dirección General de Cultura y Educación, y enfatizaron lo “inconsulta” y “arbitraria” que fue la maniobra hecha por el gobierno. “Pedimos formar una mesa de cogestión, instancia donde se discuten los temas que tienen que ver con la mejora de la calidad educativa, reforma de planes y mirada de diseños curriculares, cosa que aquí no ocurrió”, cuestionó Villegas.

 

En el artículo 2º de la resolución, desde el gobierno afirman que los actuales bachilleratos de adultos “adoptarán la denominación de “bachilleratos juveniles”, que atenderán la población estudiantil comprendida entre los 15 y 17 años”, mientras que los alumnos que hayan comenzado sus estudios en 2017 o antes y sean mayores “proseguirán sus estudios en los establecimientos educativos en los que venían desarrollando su escolaridad y mientras mantengan la regularidad, hasta su egreso del nivel y conforme el régimen académico para el Nivel Secundario”.

Una vez que esos adultos egresen, los mayores de edad no podrán cursar más los bachilleratos en las escuelas secundarias. Las únicas ofertas de que podrán disponer son los FinEs, que también sufren recortes, y los CENS, que son de menor cantidad que las escuelas secundarias que servían de espacio para los bachilleratos.

“los alumnos terminan de trabajar y no tienen tiempo de tomarse un transporte hasta el centro. La única posibilidad de terminar sus estudios es hacerlo en una escuela de adultos”

En La Plata sólo habrá cuatro CENS para suplir la demanda de estudiantes que asistían a los bachilleratos, insertos en muchos casos en escuelas de barrio, lo cual complejiza la posibilidad de los estudiantes de estudiar por las extensas distancias que tienen que recorrer.

“En nuestra escuela, los alumnos terminan de trabajar y no tienen tiempo de tomarse un transporte hasta el centro. La única posibilidad de terminar sus estudios secundarios es hacerlo en una escuela de adultos”, dijo a Contexto Paula Lacunza, docente de la Escuela Secundaria Nº 61 ubicada en la localidad de Ángel Etcheverry, que se encuentra a dieciséis kilómetros de la capital provincial.

La docente señaló que, cada año, en la Escuela Nº 61 se inscriben entre cuarenta y cincuenta estudiantes para iniciar el bachiller de adultos. De ahora en más, esas personas tendrán que hacer largas distancias para hacer la secundaria. “A las autoridades de la escuela no les queda otra que derivar a los alumnos al centro de la ciudad, a la Boca Única Distrital, donde van a ser reubicados. Hay un desconcierto muy grande porque la mayoría no va a poder acceder al centro”, agregó Lacunza.

Los docentes pidieron un nuevo llamado a paritarias

En conferencia de prensa, el Frente de Unidad Docente (FUD) exigió a Vidal la “urgente convocatoria” a la paritaria para resolver los aumentos salariales. La negociación se encuentra trabada tras cuatro encuentros infructuosos en los que la gestión reiteró una oferta del 15% en tres tramos sin cláusula gatillo.

En una mesa en la que estuvieron representantes de los cuatro restantes gremios del FUD (FEB, Amet, Sadop, Udocba y UDA), la secretaria gremial de Suteba, María Laura Torre, descalificó la propuesta del gobierno porque “no alcanza ni para pagar el aumento de los servicios”, y llamó a Vidal a “cambiar la lógica de la negociación”, tras las fuertes embestidas de la gobernadora contra los maestros.

Torre se refirió a los ajustes del gobierno en materia de educación por los cierres de escuelas y cursos y denunció “el cierre de los bachilleratos de adultos que deja a miles de adultos sin estudiar y cientos de docentes sin trabajo”.

Mientras transcurre la segunda semana del ciclo lectivo, también denunció que “más de 80.000 niños del nivel inicial no tuvieron la posibilidad de iniciar sus clases, no tienen acceso a la educación inicial y la única respuesta frente a esta grave situación es amontonar a niños de dos, tres y cuatro años en una misma aula”.