A través de actividades de difusión y protesta, alumnos, docentes y directivos de escuelas secundarias para adultos de La Plata se manifestaron contra la decisión del gobierno de la provincia de cerrar los bachilleratos de adultos, una modalidad que permitía a los mayores de dieciocho años terminar sus estudios.

La Resolución 1657/17 de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), de diciembre del año pasado, sostiene que los bachilleratos de adultos pasen de depender de la Dirección Secundaria a la Dirección de Educación de Adultos. Esto implica que los estudiantes sean derivados a los Centros Educativos de Nivel Secundario (CENS), que son de menor cantidad que las escuelas secundarias que servían de espacio para los bachilleratos.

Algunas de las escuelas que ayer hicieron abrazos simbólicos, volanteadas y radios abiertas durante el horario vespertino en que cursan los adultos fueron las medias Nº 12 (Gonnet), Nº 29 (Benito Lynch); las secundarias Nº 38 (Abasto), Nº 17 (69 y 116) y Nº 7 (Arturo Seguí); y las escuelas Nº 50 (120 y 523), Nº 27 (35 y 16) y Nº 28. También hubo escuelas movilizadas en las ciudades de Bahía Blanca, Olavarría y municipios del conurbano.

Desde el sector político, Florencia Saintout, presidenta del bloque de diputados bonaerenses de Unidad Ciudadana-FpV-PJ, afirmó por twitter que “en toda la ciudad de La Plata, estudiantes y docentes realizaron un abrazo a sus escuelas pidiendo que no cierren los bachilleratos de adultos. Tendrían que haber empezado las clases el lunes, pero #VidalCierraEscuelas nocturnas”.

paula tardón: “los van a reubicar en un FinEs o un CENS, donde se cursa tres días sin materias orientadas y específicas, sin arte ni IDIOMA. Es una propuesta más barata para el Estado”.

En la provincia de Buenos Aires había más de cuatrocientas escuelas donde funcionaban los bachilleratos para adultos, mientras que los CENS son alrededor de 140, por lo cual se reduciría tanto el acceso a la educación como la fuente de trabajo para docentes y auxiliares.

En el caso de La Plata, hay tres CENS para los estudiantes que asistían a las veinte escuelas que contaban con el bachillerato. Según un relevamiento de los gremios que integran el Frente de Unidad Docente (FUD), en la Región 1 (La Plata, Brandsen, Berisso, Ensenada, Magdalena, Punta Indio) hay 33 bachilleratos de adultos y este año estaban inscriptos mil alumnos para comenzar el primer año de esta oferta educativa, aunque no podrán iniciarlo porque la poda comienza por el primer año. Para los trabajadores docentes, este recorte conlleva la pérdida de 572 módulos (858 horas cátedra), lo que equivale al cese de 363 docentes.

Los gremios de la educación también denuncian que en los próximos años el gobierno cerrará el segundo y luego el tercer año de los bachilleratos.

Los alumnos, que se enteraron a poco de comenzar el ciclo lectivo que no podrán ir a clase en las escuelas de sus barrios, serían “reubicados” por la cartera educativa bonaerense, según informó la DGCyE. La información que recibieron las escuelas a último momento es que los alumnos tienen que acercarse a la Boca Única Distrital de La Plata donde recibirán la información para saber dónde seguir estudiando.

En el marco del ajuste

La medida está enmarcada en el ajuste en la educación pública de la provincia, que tuvo en los cierres de escuelas rurales y del Delta y en los techos salariales para los docentes otros episodios de la política educativa de Vidal. En este nuevo capítulo, el cierre de bachilleratos para adultos golpea de lleno en las posibilidades de acceso a la educación de este tipo de estudiantes que, por tiempos, distancias y alcance económico, ven restringido su derecho a continuar con los estudios.

“Cualquier propuesta educativa para adultos tiene que tener en cuenta el contexto del adulto, su situación laboral, su limitación horaria, sus compromisos familiares y laborales. No es lo mismo que un adolescente, cuya única tarea es ir a la escuela. La proximidad a la casa es una variable fundamental en cualquier propuesta de educación para adultos”, señaló a Contexto Paula Tardón, secretaria gremial de Suteba La Plata.

“En mi escuela hay gente de más de cuarenta años que trabaja o tienen hijos, y trasladarse largas distancias los complica”, dijo a Contexto Ivana Ordozgoiti, docente de la Escuela Secundaria Nº 50 con modalidad para adultos, ubicada en el barrio El Mercadito de Tolosa, de alta vulnerabilidad social.

“Es muy complicado que un alumno que trabaja hasta las cinco de la tarde pueda volver a su casa, bañarse y llegar a una escuela que queda lejos. Si le sacan la escuela del barrio, a la población le queda negado el acceso a la educación, porque la comunidad en la zona está muy identificada con la escuela”, afirmó Ordozgoiti.

marcela escobar: “Ahora la provincia pretende a través de un acto administrativo que firmó en diciembre y comunicó en febrero dar vuelta una historia que tiene más de treinta años desde la vuelta de la democracia”.

La docente agregó que “la resolución nos la dio a conocer la escuela el miércoles, cuando nosotros hoy deberíamos estar dando clase. Todo sobre la marcha”.

Por su parte, Tardón refirió también a la “discusión de fondo” que el gobierno salteó, sin haber consultado a los gremios, en relación a cómo serán redefinidos los planes de estudio. “Al adulto que estaba adscripto en una secundaria a la que asistía todos los días por tres años ahora le dicen que vaya a la Boca Única Distrital y ahí lo van a reubicar en un FinEs o un CENS, donde se cursa tres días sin materias orientadas y específicas, sin arte ni idioma. Es una propuesta más barata para el Estado, porque requiere de menos docentes”, apuntó Tardón.

El FinEs es otra chance de finalizar los estudios que también sufrió los recortes del Estado. Desde de que asumió Cambiemos se han limitado las sedes, sin una decisión política de que proliferen, mientras en C.A.B.A. directamente el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta los está cerrando.

Problemas para beneficiarios de programas sociales

Los gremios docentes cuestionan también que la provincia haya hecho un cambio de alto alcance social de manera “autoritaria” y “burocrática”. “Las demandas de alumnos adultos para secundaria fueron absorbidas históricamente por bachilleratos orientados para adultos que funcionaban en las escuelas secundarias”, cuestionó Marcela Escobar, secretaria gremial de Suteba Provincia, en comunicación con Contexto.

“Ahora la provincia pretende a través de un acto administrativo que firmó en diciembre y comunicó en febrero dar vuelta una historia que tiene más de treinta años desde la vuelta de la democracia. No pueden transferir los estudiantes que están repartidos en más de cuatrocientas escuelas a las 140 que dependen de la Dirección de Adultos”, agregó.

A fines de febrero, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación de Carolina Stanley estableció ajustes en los programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen, que fueron fusionados en otro programa llamado Hacemos Futuro. Entre las condiciones para acceder a estas políticas públicas, los beneficiarios, que en buena medida están insertos en organizaciones sociales, deberán finalizar la escuela primaria y secundaria, además de hacer cursos de capacitación. Con los cierres de bachilleratos para adultos en la provincia de Buenos Aires, completar la Educación Formal Obligatoria será más complejo para estos sectores y, por lo tanto, acceder a los programas.