Tras el estallido del conflicto de acompañantes terapéuticos con IOMA, a raíz de sueldos adeudados, se divulgó un preocupante episodio: directivos del organismo amenazaron a varias trabajadoras a causa del reclamo salarial. Según denunciaron esta semana, fueron increpadas a dejar de hacer reclamos e incluso dejar de organizarse como gremio por uno de los tres asesores presidenciales del titular de la obra social Pablo Di Liscia.

“Mucha gente tiene miedo de quedarse sin trabajo. El propio asesor de presidencia me dice textualmente que deje de ir al trabajo a protestar y deje de llevar gente a los reclamos o puedo llegar a pasarla mal”, expresó a Contexto una de las trabajadoras increpadas esta semana. Al ser consultada respecto de si se trataba de un caso aislado, la profesional aseguró que “es cosa de todos los días y nos pasa a todos”.

“No les está gustando nada que estemos tratando de organizarnos y de luchar. Siempre tiene que haber una haciendo de referente para tratar de decirles a los compañeros que no tengan miedo, que son nuestros derechos. Yo trato de hacerlo y a las autoridades no les gusta”, agregó.

“Mucha gente tiene miedo de quedarse sin trabajo. El propio asesor de presidencia me dice textualmente que deje de ir al trabajo a protestar y deje de llevar gente a los reclamos”

Según remarcaron, las trabajadoras son invitadas de manera permanente a que “cuiden su trabajo” a través de mensajes de WhatsApp, así como también intimidadas con información personal. “De mí sabían hasta a dónde me había ido de vacaciones, cuánto tiempo me fui. Eso es meter presión, claramente. Sin ningún miedo lo dicen”, sostuvo la trabajadora.

Las profesionales consultadas no quisieron revelar sus identidades por miedo a las represalias que podría acarrear. Según señalaron, el mismo asesor presidencial hace demostraciones de poder donde se autodenomina “la cara de Vidal acá, lo que quieran decirle a ella me lo dicen a mí”.

Según Soledad Blanco, referente de la Asociación de Acompañantes Terapéuticos de Buenos Aires (AATBA), quien se presentó en la última manifestación pública frente a IOMA, hay pagos adeudados de hasta diez meses y el sistema financiero articulado con el Ministerio de Economía atraviesa “severas dificultades”. La semana pasada explicó a Contexto: “Esto no sólo nos perjudica a nosotros como trabajadores, sino que vulnera por completo los derechos de los afiliados y usuarios”.

“Esto no sólo nos perjudica a nosotros como trabajadores, sino que vulnera por completo los derechos de los afiliados y usuarios”

Cabe resaltar que el conflicto entre IOMA y los prestadores de servicios de salud ya desencadenó en cierre de un instituto marplatense dedicado al cuidado y acompañamiento de personas con discapacidades. Se trata del Centro de Día Chadim, cuyos titulares decidieron cerrar las puertas de manera provisoria. Allí asistían veintisiete personas por día y se recortaron los servicios tanto de ayudantes terapéuticos como de médicos, psicólogos y farmacéuticos. Días atrás, médicos nucleados en el CEMIBO, la asociación que agrupa a entidades de esa profesión en gran parte de la provincia de Buenos Aires, decidieron dejar de atender a afiliados de la mutual estatal debido a una falta de pago de varios meses.

“Incluso los empleados de IOMA tampoco están cobrando su sueldo. Hoy por hoy podríamos resumir que IOMA no le pagó a IOMA. Es decir: toda la plata descontada de los recibos de sueldo para recibir la obra social nunca llegó a los propios trabajadores de la obra social”, expresó una de las ayudantes terapéuticas que han denunciado la persecución hacia el reclamo gremial y que se encuentran combinando fuerzas con los propios empleados de la obra social.