Por Florencia Zanello

Eran miles. Una multitud. Una oleada de mujeres marchando copó ayer el centro de la ciudad para conmemorar un nuevo 8 de marzo como un día de lucha. Desde las 17 hs, distintas organizaciones feministas, políticas partidarias, sociales, facultades, estudiantes y gremios se congregaron en Plaza Moreno para iniciar el recorrido, luego de participar en distintas actividades en los espacios que conforman.

La columna -que las organizaciones estimaron en más de 30 mil personas- se extendía a lo largo de varias cuadras y estaba compuesta tanto por organizaciones de izquierda como del campo nacional y popular: Partido Obrero, Las Rojas, Federación Universitaria de La Plata (FULP), Partido Justicialista, Frente de Mujeres de La Plata, entre cientos de otras agrupaciones y mujeres autoconvocadas.

Minutos después de las 18 hs, las miles de mujeres, y también algunos hombres, salieron de Plaza Moreno por diagonal 74 hasta Plaza Italia. Hubo carteles con consignas como “Mi cuerpo, mi decisión”, “El aborto legal es vida”, “Juntas en la calle transformamos la historia”, entre otras.

Uno de los pedidos más recurrentes que se replicó en distintos espacios fue la aparición con vida de Johana Ramallo, la joven platense desaparecida por una red de trata hace casi ocho meses.

Además, como sucedió en todo el país, el grito global por el aborto legal, seguro y gratuito también se hizo presente. Una oleada de pañuelos verdes cubrió la ciudad. En el cuello, en la cabeza, en los brazos y las mochilas, el pañuelo de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito resaltaba entre la multitud. También se desplegó un pañuelo del tamaño de una bandera que avanzó con la columna.

Una oleada de pañuelos verdes cubrió la ciudad. En el cuello, en la cabeza, en los brazos y las mochilas, el pañuelo de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y GRATUITO resaltaba entre la MULTITUD.

“Ahora que estamos juntas, ahora que sí nos ven”, cantaban mientras pasaban por la cuadra de las cervecerías en diagonal 74. Las mujeres que se cruzaban con la columna respondían con aplausos y sonrisas. Los autos que debían esperar que pasasen les tocaban bocina en señal de apoyo.

Al igual que el año pasado, la particularidad de este #8M pone en el centro de reclamo a la mujer trabajadora. Ya sean obreras en una fábrica, amas de casa, trabajadoras sexuales, docentes, migrantes, integrantes del programa Ellas Hacen y/o jubiladas, porque no sólo las oprime el sistema capitalista y patriarcal ni porque no hay Estado presente que piense y aplique políticas públicas para el género, sino también porque son mujeres despedidas o que están padeciendo una desigualdad de condiciones laborales. Esas mujeres son las que coparon las asambleas que se realizaron días atrás en Plaza San Martín y Moreno de cara al #8M. Y son las que ayer salieron a la calle de nuevo, a poner su impronta de que los principales afectados por este gobierno son el género femenino y las identidades disidentes.

Cerca de las 20 hs, la columna dobló en calle 8 hasta 53. De ahí avanzó hacia 7 para llegar a la Plaza San Martín. Allí, las distintas organizaciones desconcentraron o hicieron un acto de cierre.

El Frente de Mujeres de La Plata montó un escenario frente a la Legislatura, sobre calle 7. En el lugar, las integrantes del Frente leyeron un extenso documento que explicó su postura y las consignas de lucha.

De la lectura participaron mujeres como Florencia Saintout, diputada provincial y presidenta del bloque de Unidad Ciudadana, Ana Castagneto y Victoria Tolosa Paz, ambas concejalas por Unidad Ciudadana.

Cientos de mujeres coparon calle 7 y las inmediaciones de la Plaza San Martín para escuchar la lectura del documento confeccionado en las comisiones de trabajo de las asambleas.

“Una vez más, las mujeres del mundo nos unimos y organizamos y en el marco de nuestro día nos convocamos a realizar el segundo paro internacional. Un paro que comenzó a gestarse en Argentina y comenzó a replicarse en distintos lugares del mundo”, arrancó el documento escrito por el Frente de Mujeres.

Luego, durante su lectura hizo un recorrido por las distintas violencias que viven y vivieron las mujeres en su cotidiano: en sus lugares de trabajo, víctimas de femicidios, muertas en abortos clandestinos, la esclavitud sexual, la discriminación a mujeres originarias, las menores remuneraciones, el acoso y el hostigamiento virtual, que “demuestran prácticas de opresión que parecen no reconocer fronteras”.

“A dos años del gobierno de Cambiemos, la política de ajuste y represión nos sigue pegando duro”, se escuchaba por los parlantes colocados frente a Plaza San Martín.

“A un año y ocho meses de que el presidente Mauricio Macri presentó un plan para combatir la violencia de género, la problemática se ha agravado dramáticamente. Mientras en julio de 2016 la estadística hablaba de un femicidio cada 37 hs, hoy habla de uno cada 29 horas”, sentenció el documento.

También contextualizó la situación local. Recordó la muerte de la estudiante de periodismo Emilia Uscamayta Curí, a pocos días de haber asumido el gobierno de Julio Garro, y que fue “producto de la desidia del gobierno municipal que avala y promueve las fiestas clandestinas que no cuentan con controles de ningún tipo”. Y aclaró que, si bien la causa ha sido elevada a juicio, esto se debió a la militancia de familiares, amigos y amigas de Emilia, que no cesan en su pedido de justicia.

Del mismo modo, se hizo una reseña de la represión a trabajadoras de cooperativas por parte de la Municipalidad, la desaparición de Johana Ramallo por redes de trata y la ausencia y falta de apoyo tanto del intendente como de la gobernadora María Eugenia Vidal, que se negó a recibir a su familia.

Luego, se enumeraron los motivos del paro internacional de este año. Entre ellos, la detención ilegal de Milagro Sala y los presos políticos del país; por trabajo genuino principalmente para mujeres trans; basta de despidos; por un Estado con representación paritaria en los órganos legislativos y ejecutivos que garantice la perspectiva de género en las políticas públicas, por el inmediato cumplimiento del plan integral contra las violencias anunciado desde el municipio y la gobernación; por educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir; por acceso a la vivienda digna, a la salud y educación pública para todos y todas; por el desmantelamiento de la red de trata y proxenetismo; por un Poder Judicial capacitado en perspectiva de género; por el respeto a todas las diversidades sexuales y de género; por Sandra Ayala Gamboa; por la continuidad efectiva del programa Ellas Hacen; basta de abusos, acosos, femicidios y violencia machista.

“Frente al ajuste macrista, oponemos nuestra resistencia feminista, compañeras”, finalizó la lectura la legisladora Saintout.

Vestidos Vacíos

En el marco de las actividades por el día internacional de la mujer trabajadora, un colectivo multidisciplinario que se identifica como Textil excusa montó una intervención artística en la vereda de Tribunales, en 8 y 50. La muestra urbana consistió en colgar vestidos en las rejas para conmemorar a las obreras textiles que murieron el 8 de marzo de 1917 mientras hacían huelga y en memoria de las cuales se instaura esa fecha como el Día Internacional de la Mujer.

“Es una intervención urbana tomada de una artista de Estados Unidos”, explicó a Contexto Paula, una de las integrantes del grupo artístico. Y agregó: “Nosotras tomamos esa idea y la llamamos ‘Vestidos vacíos’ , porque lo que falta es la persona o el ser humano que lo usaba. ¿Cuántas faltan? Nos sobran vestidos”. Desde la esquina de 8 y 50 llamaban la atención los vestidos colgados en las rejas con carteles que decían: “¿Dónde están?”; “No están”.

El proyecto tiene como impronta trabajar las cuestiones de género a partir de la militancia artística. “Se llama Textil excusa porque es nuestra excusa para juntarnos y a partir del textil salir con esta cuestión de militancia de género”, aclaró Paula a este medio. Y explicó que consideran que la industria textil “tiene mucho que ver con las cuestiones tanto reivindicatorias de la mujer como también opresoras: en la producción, en el consumo, en el hacer, en el lenguaje simbólico de la moda. Nuestro trabajo va por ese lado”.

El grupo multidisciplinario tiene su sede central en Calzón Chino, en diagonal 74 entre 8 y 9, y allí se juntan a idear distintas intervenciones que tengan que ver con la visualización de los derechos de las mujeres, pero también de los niños. Es un colectivo muy dinámico de gente que trabaja con los recursos que tiene a mano.