“Desde lo profundo del corazón y conociéndolo de toda la vida, mi viejo es un romántico de la política, un enamorado de las causas justas, proveniente de una familia muy humilde, con mucha conciencia de clase; es eso: un enamorado de la política”. Las palabras de Francisco Zannini describen a un hombre que, aún despojado de su libertad, mantiene la lucidez que le permite denunciar que “lo que hoy me afecta quizás ocupe una simple línea en la historia universal de la infamia. El núcleo, los capítulos más importantes de esa historia contemplarán la sempiterna infamia que sufren los que menos tienen, las víctimas de los ajustes y quienes sufren las políticas que hoy se aplican con los mismos resultados de siempre: atraso para la Patria y sufrimiento para el Pueblo”.

Desde hace tres meses, una decena de exfuncionarios y dirigentes políticos y sociales cercanos al kirchnerismo fueron procesados o detenidos con prisión preventiva en el marco de la causa que inició Alberto Nisman, que fue rechazade en cinco oportunidades por distintos jueces por falta de pruebas o inexistencia de delito.

Al exsecretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, se suman: Héctor Timerman (que no cumple la prisión por su delicado estado de salud), los dirigentes políticos Luís D’Elía y Fernando Esteche y el referente de la comunidad islámica Jorge Yussuf Khalil. Además, Bonadio pidió el desafuero y la detención de Cristina Fernández de Kirchner, y están procesados también (sin prisión preventiva) Oscar Parilli, Andrés Larroque, Eduardo Zuain, Juan Martín Mena, Angelina Abonna  y Allan Bogado.

En diálogo con Contexto, tanto Francisco Zannini como la esposa de Luís D’Elía y el abogado del excanciller Héctor Timerman, coincidieron en que las prisiones preventivas ordenadas por Bonadio el 7 de diciembre pasado “son detenciones absolutamente arbitrarias” y responden a un “castigo ejemplificador” para los que intentaron destrabar la causa AMIA después de veinticuatro años de impunidad.

Cabe recordar que la hipótesis del fallecido fiscal Nisman intentaba probar que, con la firma de un Acuerdo de Entendimiento con la República Islámica de Irán, hubo un plan para encubrir a los ciudadanos iraníes sospechados de ser los responsables de la voladura de la mutual judía. Según él, el plan contemplaba dar de baja las alertas rojas que emitió Interpol en 1998 para dar con esas personas y realizar acuerdos comerciales secretos. Sin embargo, no es potestad de los Estados dar de baja o no las alertas rojas, sino del juez que actúa en la causa, pero, además, la información fue desmentida por el exsecretario general de Interpol, Ronald Noble.

“Nosotros estamos bien, estamos sosteniendo y organizándonos desde afuera porque esta es una detención absolutamente política con la que buscan hacernos sufrir, pero todo el valor y toda la fuerza que ellos pretenden que se venga en contra nuestra, nosotros la tomamos para organizarnos y visibilizar que en Argentina hay presos políticos”, dijo Francisco Zannini, al tiempo que destacó el “equilibrio emocional y la lucidez política” de su padre en este tiempo que lleva en el penal de Ezeiza.

“Zannini, además de haber sido funcionario doce años de Néstor y Cristina, fue candidato a vicepresidente de la nación, y esto no es poca cosa, porque significa que el tipo que perdió por un puñado de votos contra el actual presidente ahora está preso”, consideró el hijo del “Chino”, como apodan al exfuncionario. Y añadió: “Esto me parece que para la historia argentina y latinoamericana es muy fuerte y tiene que ser visibilizado”.

El joven sostuvo que el gran error que cometen el juez Bonadio y el gobierno de Mauricio Macri es “revitalizarlo políticamente”, ya que eso “puede hacer que les salga el tiro por la culata”.

“Está muy firme en sus convicciones, muy seguro de que ahora más que nunca es necesario profundizar un proceso nacional y popular y disputarle a las grandes corporaciones económicas, y que es necesario trastocar algunas de las bases fundamentales de la distribución del poder en Argentina”, explicó.

Además, analizó el contexto en el que es encerrado su padre y manifestó que “es bastante alevoso todo porque, paradójicamente, los días de detención de nuestro viejo coincidieron con las audiencias del juicio al real encubrimiento”.

“Hay un articulado muy fuerte en lo que es la causa original de encubrimiento a la causa AMIA, donde está involucrado el Fino Palacios, muy cercano al actual gobierno, dónde está vinculada gente cercana al ministro de Justicia Germán Garavano, al secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, y donde el propio Bonadio estuvo señalado en esa causa de encubrimiento”, continuó el hijo de Zannini. Y concluyó: “Parece que hay un sector de la política argentina y de la Justicia argentina que está abocado casi exclusivamente a que no se sepa qué es lo que pasó en aquel 1994 y aquel 1992’”.

“hay un sector de la política y de la justicia argentina que está abocado casi exclusivamente a que no se sepa qué es lo que pasó en aquel año 1994 y aquel 1992”

Una situación similar relató la compañera del dirigente Luís D’Elía y exdiputada provincial, Alicia Sánchez. “Siempre estamos con mucha angustia y a la vez con expectativas de obtener su libertad; tenemos ese margen que nos permitimos para pensar que en algún momento tiene que estar libre”, sostuvo, y manifestó: “No tenemos dudas de que es una causa política armada y sabemos que no son culpables, que Luis no es culpable de esta farsa que hizo el Poder Judicial con el poder político”.

“Para Luis y para nosotros no son todos los días iguales. Hay veces que tiene más esperanzas y más entusiasmo, pero hay veces que uno ve todo más difícil”, continuó la exdiputada, y recordó que “la salud de Luis es muy delicada: tiene tres bypass y es insulinodependiente”.

“Quizás piensan que encarcelando su cuerpo puedan encarcelar sus ideas y su voz, pero no es así”, concluyó Sánchez.

“Castigo ejemplificador para mantener la impunidad”

“Estas son detenciones absolutamente arbitrarias en el marco de una causa manipulada, que fue cerrada por los jueces naturales en todas las instancias y que con el cambio de gobierno existió una manipulación destinada a reemplazar a esos jueces que no querían considerar este caso como un hecho delictivo por otros que estuvieran dispuestos a realizar esta persecución”, dijo a Contexto el abogado Alejandro Rúa, que representa junto a Graciana Peñafort al excanciller argentino Héctor Timerman.

Según el letrado, el objetivo de la causa es “castigar de manera ejemplificadora a aquellos que procuraron un avance para destrabar el caso AMIA, para que nunca más nadie se atreva a intentar sacar el caso de los atentados de la impunidad en la que hoy está”.

“En veinticuatro años nunca se pudo indagar a nadie, y el acuerdo de cooperación judicial con Irán tendía a destrabar esa situación”, dijo.

Sobre la elevación a juicio oral de la causa que se conoció esta semana, Rúa consideró que “es lo mejor que le puede pasar al caso” para poder “discutir publicamente, frente a la opinión pública en un juicio oral frente a todos, las barbaridades que hasta ahora han sostenido el juez Bonadio, la DAIA y los dos familiares que han presentado su querella”.

También se refirió a la salud de Héctor Timerman, que esta semana pudo reanudar el tratamiento del cáncer que padece: “Está en Estados Unidos, por suerte, reanudando un tratamiento que la arbitrariedad y la bestialidad del juez Bonadio y las Cámaras superiores que lo respaldaron le generaron un daño tremendo ante la imposibilidad de que pudiera continuar en tiempo y forma su tratamiento. Ahora, después de casi dos meses, puede reanudar el tratamiento que le corresponde”.

Por último, el abogado afirmó que desde la defensa insistirán en llamar como testigo al exsecretario general de Interpol, Ronald Noble, para declarar en la causa. “Noble pasó de ser un funcionario heróico en la denuncia de Nisman a un cómplice de encubrimiento con Bonadio”, explicó Rúa. Y enfatizó: “Nosotros vamos a insistir, después dependerá de los jueces del tribunal si su compromiso es con la búsqueda de la verdad o con la manipulación arbitraria de esta situación”.