Mientras se cierran colegios y cursos, peligran escuelas técnicas y eliminan la Unidad Ejecutora Provincial, el ministro de Educación bonaerense Gabriel Sánchez Zinny introduce al sector privado en la educación pública para “premiar” con 10 mil pesos a escuelas, de la mano del Banco Itaú, firma dirigida por el CEO César Blaquier.

En tanto la conflictividad con el gremio docente se intensifica en factores clave como el ajuste salarial o el cierre de programas como el FinEs, Sánchez Zinny celebró la semana pasada las premiaciones del concurso “Innovación Educativa”, desarrollado durante 2017 en toda la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de estimular las “condiciones y capacidades institucionales necesarias para la mejora”.

El certamen premió con montos de entre 10 mil y 50 mil pesos a unas catorce escuelas bonaerenses, basados en un “ranking”. Durante la premiación, el propio ministro subrayó “la importancia de establecer lazos entre el sector privado y el Estado en pos de mejorar la calidad educativa”, y remarcó la necesidad de “sumar apoyos para que más jóvenes puedan ingresar a la escolaridad a través de proyectos innovadores”. La participación del banco privado fue a través de la firma Fundación Itaú.

“Lo que plantea este tipo de proyectos es articular trabajo en instituciones del Estado con fundaciones que lo que hacen es evadir impuestos”

“Lo que plantea este tipo de proyectos es articular trabajo en instituciones del Estado con fundaciones que lo que hacen es evadir impuestos. Históricamente, en las escuelas hubo fundaciones que se metieron con este fin”, dijo a Contexto el subsecretario de Educación Técnica y Agraria de Suteba, Gustavo Lappano, quien aseguró que el ministro ya había dejado antecedentes de estas políticas durante su instancia como director del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET).

Según el referente de Suteba, otro de los casos de fundaciones que lograron ingresar en el trabajo de las escuelas de la mano de Sánchez Zinny es el de la fundación Enseñá por Argentina, con la inserción de los codocentes (hecho que fue denunciado por gremios como una dinámica de “tercerización y precarización” del trabajo docente); y el de la fundación Educere, creada por la propia directora de Escuelas Secundarias, Agrarias y Rurales, Victoria Zorraquín. Todos los proyectos fueron criticados desde el sector gremial por “responder a intereses empresariales”.

Durante su instancia en el INET, la gestión de Sánchez Zinny había firmado convenios con firmas de la talla de Samsung Electronics, Peugeot Citroën, el Consejo de Ingeniería Mecánica y Electricista, Toyota Argentina S.A., Nestlé Argentina S.A. y Loma Negra. Cabe destacar que el ministro también es titular de Edunexo, firma especializada en “software educativo”, material ideal que resolvería la “obsolescencia” del trabajo docente en las aulas del futuro.

Reconocido por hacer lobby en toda Latinoamérica a favor de las pruebas PISA y las estandarizadas, el trabajo de Sánchez Zinny siempre direccionó sus políticas en la “competitividad”, criterio recurrente en Cambiemos para justificar recortes.

Cabe remarcar que las escuelas técnicas y agrarias se encuentran en pleno terreno de conflicto por el proceso de achique que han sufrido en diferentes puntos de la provincia. El bloque de legisladores de Unidad Ciudadana en nación y provincia ya exhortó al ministro respecto del cierre de cursos en escuelas rurales del Delta.

Las prácticas de Sánchez Zinny fueron denunciadas por los gremios como una dinámica de “tercerización y precarización” del trabajo docente

Sánchez Zinny, economista graduado en la Universidad de San Andrés –quien se reconoce a sí mismo como el impulsor de la “la batalla por el talento en América Latina”– se desempeñó como vicepresidente de Dutko Worldwide, la conocida firma de Washington dedicada al tráfico de influencias. Desde ese lugar trabajó en cuestiones de gobierno de los Estados Unidos y en el desarrollo de negocios en América Latina para la firma Pearson.

“Sánchez Zinny no pudo ser ministro de Educación de arranque, ya que no contaba con el nivel requerido de residencia en Argentina, tras haber estado tanto tiempo en Estados Unidos. Por eso debió pasar un año, año y medio, cumpliendo el requisito formal hasta ser nombrado y así profundizar lo que ya venía haciendo en otras áreas”, detalló Lapano.

Asimismo, según la última declaración jurada de bienes por parte del equipo de María Eugenia Vidal, el patrimonio de Sánchez Zinny es uno de los más acaudalados de las autoridades de la provincia. Según fue publicado, el funcionario maneja en la actualidad un capital que ronda los 20 millones de pesos.