La aplicación del nuevo Sistema Integrado de Gestión de Administración Financiera (SIGAF) del gobierno de Vidal continúa perjudicando a los proveedores de servicios e insumos del Estado bonaerense, quienes acusan deudas por las fallas en el funcionamiento.

Los prestadores de servicios afirman que, cuando presentan las facturas, estas no siguen su curso, directamente no tienen recepción. Esto genera deudas desde hace dos meses, por lo que deben costear los gastos habituales sin ingresos, con atrasos en los pagos a sus empleados y caída en la calidad del servicio por las complicaciones.

A la hora de hacer reclamos, los proveedores sólo reciben respuestas evasivas. “Es preocupante, no hay información, los empleados de la provincia que hacen los trámites efectivos dicen que el problema es del sistema, pero la voz oficial de Contaduría dice que son los empleados, que todavía no están capacitados para el nuevo sistema. Todos tiran excusas y nadie da respuestas claras”, dijo a este medio uno de los proveedores perjudicados que pidió reservar su nombre. “No tuvieron previsto que iba a tener esta complejidad para su implementación”, agregó.

La respuesta que reciben los prestadores por parte de los empleados estatales ante cada reclamo es que “todavía no podemos hacer andar el sistema”.

Los conflictos con el SIGAF provocaron serios problemas en el sector de la salud por las deudas en los pagos de IOMA a médicos, farmacéuticos, odontólogos, psicólogos, acompañantes terapéuticos y proveedores.

Los médicos nucleados en la Concertación de Entidades Médicas Independientes Bonaerenses (CEMIBO) hicieron una suspensión de la atención desde el jueves hasta el sábado de la semana pasada por la deuda de sus honorarios de noviembre y diciembre, lo cual generó que la obra social hiciera efectivo el pago. Ante la amenaza de los farmacéuticos de hacer un “corte de crédito” en la venta de medicamentos a afiliados, también ellos cobraron las deudas más atrasadas.