Por Florencia Zanello

Ayer a la tarde, cientos de personas se congregaron frente al Ministerio de Educación de la Nación, en Paraguay y Rodriguez Peña, para exigir a las autoridades competentes que sigan adelante con el convenio de la extensión de la Tecnicatura en Periodismo Deportivo de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, que se cursa, desde 2013, en el Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex Esma).

Desde las 15 hs, estudiantes, docentes, militantes de gremios de trabajadores, agrupaciones estudiantiles, periodistas y autoconvocados coparon el playón de estacionamiento del Palacio Pizzurno, donde se desarrolló una clase pública con el objetivo de pedir respuestas al ministro de Educación acerca de la amenaza de terminar el convenio de la extensión áulica.

La jornada arrancó con una radio abierta a cargo de La imposible, la señal de la Agrupación H.I.J.O.S. que funciona en la ex Esma, y tuvo como protagonistas al periodista y padrino de la extensión, Víctor Hugo Morales, la Madre de Plaza de Mayo, línea fundadora, Taty Almeida, y el abogado, periodista y referente de derechos humanos, Pablo Llonto.

El evento fue presentado por Lucas Vialey, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, conducido por la Agrupación Rodolfo Walsh, quien explicó el objetivo y remarcó que “esto no se enmarca en un reclamo particular, sino que es una clase en defensa de la educación pública”.

Además, resaltó la importancia del dictado de la carrera en la extensión áulica por ser la única pública y gratuita de toda la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo cual “el intento de cierre y vaciamiento no es casual, se enmarca en un plan de ajuste por parte del gobierno nacional”.

También se refirió a la creación de la carrera, en 2009, que a los estudiantes “nos ha llevado muchísimo tiempo discutir hacia dentro de la Universidad la importancia de estudiar periodismo deportivo en el marco de una universidad argentina cuando muchos y muchas consideraban que el periodismo deportivo era un saber menor” y hoy es la única tecnicatura de esta rama pública y gratuita de todo el país.

En la actividad estuvieron presentes también la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), Asociación de Docentes Universitarios de La Plata (ADULP), la agrupación H.I.J.O.S., la Federación Universitaria de La Plata (FULP), y organizaciones estudiantiles de la Facultad de Periodismo, como la Rodolfo Walsh, Fandango y CoPLa.

También participaron estudiantes de la extensión áulica del ISER, que el año pasado se encontró en una situación similar tras la desarticulación, por decisión política del gobierno de la Alianza Cambiemos, del entonces AFSCA y el inicio del ENACOM, que puso en jaque la continuidad del convenio.

La primera en tomar la palabra fue Taty Almeida, que celebró el espacio y felicitó a quienes tuvieron la iniciativa de llevarlo a cabo. “Es muy triste que sigamos reuniéndonos, haciendo marchas, convocatorias, para exigir, para pedir, para repudiar en lugar de hacerlo para festejar”, expresó. Y se refirió al constante ataque que sufren las organizaciones de derechos humanos, a la desaparición de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel, a la censura, los presos políticos, los despidos por parte del Estado, entre otras cuestiones que hacen a la agenda política del gobierno.

“Estamos demostrando cada vez más que somos muchísimos los que resistimos en forma pacífica. Yo les digo que no bajen los brazos, que sigan adelante. Se lo decimos nosotras, que a pesar de los bastones y las sillas de rueda seguimos de pie y vamos a seguir estando en la medida que cada uno de ustedes siga luchando por lo que consideran justo”, sentenció la Madre de Plaza de Mayo.

A su turno, Víctor Hugo Morales remarcó que este “es un ataque en el cual fundamentalmente las víctimas vuelven a ser los jóvenes”, y resaltó el vaciamiento de políticas como el PROG.R.ES.AR. y el Plan FinEs, y el intento de cierres de escuelas del Delta. “Es la juventud la destinataria inmediata de todo ese fastidio de clase que tiene la élite gobernante hoy día en la Argentina. Son jóvenes los que sueñan con ser periodistas deportivos, jóvenes en la edad o en el espíritu los que han participado de la Tecnicatura en Periodismo Deportivo, creada en este tiempo bajo la protección, el amparo intelectual y educacional de la Facultad de Periodismo de la UNLP”, declaró.

Se preguntó cuánto le significará al ministro de Educación y al presidente de la nación en términos económicos seguir con el convenio, a comparación “de todo lo que se están llevando a la vista de todo el mundo”, y sentenció que “como no es político, es ideológico”.

También recalcó la importancia de formarse y transitar por los estudios universitarios para “romper con esa media pretendida por el gobierno de que haya clases sociales que solamente están destinadas a un tipo de trabajo que les sirve a ellos y sus grandes fábricas, cuando no las cierran”.

Por último, recordó el acto inaugural donde fue nombrado padrino de la extensión áulica y reafirmó su compromiso con la lucha por la educación pública y el oficio del periodismo.

Por su parte, el abogado, periodista y docente de la Facultad, Pablo Llonto, contextualizó históricamente el oficio del periodista deportivo haciendo especial hincapié en la construcción mercenaria de grupos hegemónicos de comunicación. Además, a modo personal, compartió su experiencia al momento de decidir estudiar la carrera: optó por la abogacía en la Universidad pública y luego se formó en el periodismo deportivo pero en un instituto privado por no contar con el acceso libre y gratuito.

“La educación pública en el periodismo deportivo tiene que tener en cuenta no sólo la apertura de la carrera, sino también el enfoque, el plan de estudios, los docentes y la línea que se quiere llevar adelante, y aquí encontramos a nuestra querida Facultad de Periodismo de La Plata dispuesta a dar esa discusión y ese debate para que los jóvenes que quieren ser periodistas le den enorme trascendencia a los derechos humanos”, declaró.

Y aclaró que esta visión como periodistas implica que el deporte es un derecho humano y que “eso es lo que no quieren ni las jerarquías de los que ocupan este edificio ni en la Casa Rosada y otros lugares de gobierno. Para ellos, el deporte debe continuar como un negocio, una máquina de producir plata, donde los que no producen dinero deben quedar excluidos, marginados”.

Además, reconoció la labor periodística de Víctor Hugo Morales durante la última dictadura cívico-militar, de su colega Gustavo Veiga y otros periodistas deportivos que comparten su construcción del deporte como práctica social.