Por Ramiro García Morete

La historia la escriben los que ganan, dictamina un viejo apotegma que de tan repetido no pierde certeza. Porque la historia con mayúscula -a través de las pequeñas historias diarias- lleva mayoritariamente la firma de hombres. Como esta modestísima nota o como la que suscitó hace unos días la reacción de numerosas escritoras, poetas y narradoras, que habitan nuestra ciudad cuando el diario bastión del conservadurismo vernáculo publicó  “La ciudad escrita” (El Día, 3 de marzo). Tanto como gesto sintomático o de una inexactitud asombrosa, el diario omitió casi por completo autoras mujeres.

El artículo entrevista sólo a escritores varones, lo cual generó la crítica que nació en las redes sociales y sirvió como disparador para la creación de la Colectiva de Mujeres Escritoras y Editoras de La Plata. Del recurrente vicio periodístico de hacer del vínculo cerrado una generalización, se desprendió algo que expone mucho más que la endogamia o el delicado criterio del recorte: el patriarcado dominando el relato instituido sobre la literatura y las artes en general.

Si bien el manifiesto está en ciernes, tal como nos comenta Laureana “Buki” Cardelino, que recientemente editó el poemario Punta Lara, rápidamente se emitió un comunicado con decenas de escritoras que suscribieron.

El artículo de El Día entrevistaba sólo a escritores varones, lo cual generó la crítica que nació en las redes sociales y sirvió como disparador para la creación de la Colectiva de Mujeres Escritoras y Editoras.

“La Plata es una ciudad hermosa y está llena de escritoras mujeres y de otras identidades fuera de la masculinidad hegemónica”, expresa el texto intitulado “La ciudad escrita es diversa”, “que además de escribir y leer a otras mujeres, editamos, militamos y co-gestionamos espacios culturales donde se produce, distribuye y se discuten formas de hacer colectivamente desde la palabra en sus múltiples formas y no sólo desde la narrativa”.

“La Plata es una ciudad donde somos muchas las escritoras, y muy buenas, pero nos invisibilizan igual. Camila Sadi y Aurora Venturini son las únicas mencionadas por El Día, que habla de un boom platense de escritores… hombres. Es una decisión política no entrevistar autoras con obra conocida e influyente, o a las voces emergentes. No basta con mencionar a dos mujeres. Siempre hay una selección, pero en este caso es evidente que se habla de una ciudad escrita por varones”, amplía.

“Cuando vi la nota, me indigné inmediatamente”, narra Juliana Celle, autora de Almafuerte, “porque estamos en un momento que nos hace estar más atentas. Nos han pasado cosas más graves que ser omitidas en una nota, pero ya no podemos dejar pasar nada”. Celle cuenta que el evento hizo rever su propia experiencia: “Me costó más de diez años animarme a publicar. Y siento que esa vergüenza no sólo respondía a una expresión emocional, sino que a una mujer se le exige mucho”.

La misma historia

A unos pocos días del 8 de marzo y el Paro Internacional de Mujeres, el artículo es sólo un exponente más de un cuadro de situación. Cardelino es docente y remarca datos no menores: “En los diseños curriculares de Literatura en escuela secundaria las autoras mujeres casi ni figuran en las lecturas sugeridas. En 4º año directamente no hay ninguna obra escrita por una mujer en el corpus, en 6º año sólo hay dos (Alejandra Pizarnik y Griselda Gambaro) y en 5º hay menos de cinco, en un corpus extenso de obras para elegir leer. Por supuesto que yo como docente elijo no hacerles caso, y doy las obras que quiero. Así armé mi propio corpus, dándoles lugar a escritoras como Sara Gallardo, Amelia Biagioni, Juana Bignozzi, Ursula Le Guin, Diana Bellessi, Cecilia Ferreiroa, Jana Purtle, Mariana Enríquez, etcétera. Saqué a Cortázar (que estaba ocupando mucho espacio) y lo dejé en 5º, que es cuando se da literatura fantástica. ¿Por qué explico todo esto? Porque siempre hay operaciones de selección, y siempre uno o una se para en una postura política. Yo no puedo dar ciencia ficción si no leo a Le Guin. Tampoco puedo dar novela si no leo a Liliana Bodoc. Entonces, lo hago”.

Sirvió de excusa para encontrarnos, para proyectar y producir cosas juntas.

Todas las personas consultadas coinciden en no hacer tanto hincapié en el artículo sino más bien en lo que desencadenó favorablemente. “Hoy somos más de cien”, se entusiasma Celle. “Hay un grupo privado, una fanpage, un documento. Llegamos a un consenso. Sirvió de excusa para encontrarnos, para proyectar y producir cosas juntas. Una feria para la marcha, compilaciones de notas, tanto de aquellas en las que se omite a las mujeres como de las que denuncian esas omisiones o en las que tengamos que hablar de la literatura femenina como una cosa aparte. Hacer otros tipos de manifestaciones más poéticas, apelando a que somos escritoras”.

“Cualquiera puede hacer historia, pero sólo un gran hombre puede escribirla”, dijo alguna vez Oscar Wilde. Evidentemente incurrió en un error, o así es como necesitamos entenderlo de una vez. No hay forma de ocultar ni callar a tantas mujeres haciendo y escribiendo la historia.

Firmantes del comunicado hasta la fecha:

Diana Rogovsky, Julia Gallizzi, María Soledad Fernández, Dulce María Pallero, Paula Tomassoni, Juliana Celle, Laureana Cardelino, Sara Bosoer, Roxana Aramburú , Paloma Sanchez, Julieta Novelli, Verónica Stedile Luna, Lucía Ana Florio, Agustina Magallanes, Jule Gore, Cristina Baroni, Violeta Fontenla,Catalina Reggiani, Celeste Dieguez, Alejandra Ríos, Josefina Garzillo, Martina Dominella, Mercedes Galera, Silvia Caruso, Josefina Fonseca, Carina Burcatt, Claudia Pascual Parada, Andrea Iriart, Celestina Alessio, Daniela Monet, Florencia Yanniello, Anahí Mallol, Cintia Rogovsky, Ana Carolina Arias, Ana Colombina, Romina Morbelli, Rocío Gariglio, María Alejandra Iribar, Lucía Beverini, Eugenia Monedero, María Queirel, Nora BuichIru Escobar,Susana Tale, Daniela Esquivel, Geraldine Rogers, Andrea Sánchez, Aye Pipa, Ayelén Miñan, Marina Panfili, Mariela Soledad Anastacio, Cecilia Martínez, Juana Luna, Aye Galletita, Julia Cisneros, Cristina Demo, Daniela Camezzana, Verona Demaestri, Laura Rapallini, Clari de Jegi, Florencia Elorriaga, Lucia Sbriller, Glenda Pocai, Recital de Poesía Las Pibas,Vale Pacha, Romina Risueño, Julieta Cingolani, Susana Biamonte, Valeria Pacha, Susana De Iraola.