Docentes de distintos puntos del país se movilizaron este lunes desde el Congreso de la Nación hasta el Ministerio de Educación, en el marco del paro nacional de 48 horas convocado por Ctera y Sadop contra el gobierno de Mauricio Macri por la apertura de la paritaria nacional y contra los techos salariales del 15% sin cláusula gatillo que impone la Casa Rosada para las negociaciones provinciales.

Los otros dos ejes del reclamo fueron mayor presupuesto educativo y defensa del régimen jubilatorio. Este último aspecto mantiene en alerta a los docentes bonaerenses ante la posibilidad de una “armonización” del Instituto de Previsión Social (IPS) a las condiciones de la ANSES. Más aún luego de que Vidal haya modificado las jubilaciones de los bancarios.

Desde el mediodía, las columnas se congregaron en el Congreso. Desde allí una multitudinaria movilización marchó hasta el Palacio Sarmiento, donde se realizó un acto como cierre de la jornada, en el que habló Sonia Alesso, la secretaria general de Ctera. Estuvieron en el escenario junto a ella los secretarios generales de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, del Suteba y de la CTA Buenos Aires, Roberto Baradel, de la UTE, Eduardo López, y de Sadop, María Lazzaro, entre otros gremialistas.

ALESSO: “El Ministerio (de Educación) está acostumbrado a que de la educación hablen economistas; de la educación tienen que hablar los pedagogos que están acá”.

“Señora gobernadora, donde hay un pibe hay una escuela”, dijo Alesso en referencia a los cierres de escuelas rurales y del Delta que hizo Vidal para “reasignar recursos”. “El Ministerio (de Educación) está acostumbrado a que de la educación hablen economistas; de la educación tienen que hablar los pedagogos que están acá”, señaló la titular de la confederación que representa al 70% de los educadores del país. “Ellos piensan la educación en términos de ajuste, como si fuéramos un número de Excel; nosotros, en términos educativos”, agregó.

El paro en la provincia de Vidal

Entre los gremios presentes estuvieron los tres de mayor convocatoria en la provincia de Buenos Aires, distrito que funciona como caso testigo ante la eliminación de la negociación nacional: Suteba, FEB y Udocba. Baradel afirmó que en las 16 mil escuelas bonaerenses el paro fue “contundente”, con una adhesión de entre el 85 y el 90%. También afirmó que el FUD está a la espera de una nueva propuesta. “La semana que viene, si no tenemos novedades, volveremos a convocar y decidirán los docentes”, advirtió.

Desde la FEB también aseguraron que la adhesión fue alta, según registros que hizo este gremio en distritos claves de la provincia durante las primeras horas de la mañana. “El paro es la última instancia a la que debimos recurrir ante la decisión de las autoridades de no realizar una oferta salarial acorde a las necesidades del sector”, sintetizó Mirta Petrocini, titular de la organización.

En la provincia de Buenos Aires, el FUD rechazó la última propuesta del gobierno de Vidal de una suba del 15% en tres cuotas sin cláusula gatillo. Los gremios se justifican en que les resta poder adquisitivo, sobre todo teniendo en cuenta que ninguna estimación privada de la proyección inflacionaria para este año es inferior al 20%. Incluso el relevamiento de expectativas del Banco Central prevé que la inflación será del 19,3%.

BARADEL: “La semana que viene, si no tenemos novedades, volveremos a convocar y decidirán los docentes”.

En medio de este conflicto que postergó el inicio de las clases, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) hizo un informe en el que detalla cómo los salarios docentes han perdido poder de compra desde que asumió Cambiemos. Si se traslada el sueldo docente a una compra en el supermercado, en 2015 un maestro podía hacer una compra de un changuito de lo que hoy serían 18.400 pesos, contra 17.600 pesos en 2017, y, de aceptar la propuesta de Vidal, la compra se reduciría hoy a 16.000 pesos.

Desde el último encuentro paritario, el gobierno provincial profundizó la disputa con los gremios, confirmando que descontará los días de paro, al igual que hizo el año pasado. Ya había insistido con el presentismo y conpagar 6.000 pesos para aquellos docentes que no falten nunca este año. Ayer, apostó a presionar a partir de acordar con los gremios de auxiliares UPCN y Soeme para abrir las escuelas y los comedores.

El reclamo a nivel nacional

“Paritaria nacional ya” y “salarios dignos” fueron los mensajes presentes en los cánticos y banderas de los docentes. El cierre de la paritaria implica el corrimiento del Estado nacional para garantizar salarios mínimos. El macrismo ya la había suspendido el año pasado. De acuerdo con el pacto fiscal del gobierno nacional con las provincias aprobado por el Congreso en diciembre, cada distrito debe negociar con sus maestros con “responsabilidad fiscal”, aspecto que para Ctera no es otra cosa que techo salarial.

El cierre de la paritaria nacional, que funcionó entre 2008 y 2016, también conlleva que el gobierno no discuta con los gremios el pago del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), que funciona como refuerzo de los salarios provinciales para equipararse entre sí, pagado por la Casa Rosada. Y lo mismo ocurre con el Fondo de Compensación, que apunta a que las provincias alcancen el piso salarial mínimo.

Solo siete de las diecisiete provincias tuvieron acuerdos con los gremios. De ellas, sólo Salta cumplió con la orden de fijar un 15%. En las demás, las subas fueron mayores: Misiones, 15,5%; San Juan, 17%; Tucumán, 17,5%; Corrientes, 17%; Santiago del Estero, 20%; y San Luis, 40%.