Por Pablo Pellegrino

“Esto es una noticia que lanza el gobierno para distraer a la opinión pública de los verdaderos problemas que tenemos los argentinos, porque el impacto real y concreto que tiene en el gasto total de salud la atención que se hace en Argentina de personas sin residencia en el país es ínfimo”, dijo a Contexto Daniel Gollan, el exministro de Salud de la Nación durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, en referencia al proyecto del oficialismo que busca arancelar el acceso a la salud y la educación pública para extranjeros no residentes en el país.

La propuesta fue presentada el martes por el radical mendocino Luis Petri, acompañado por otros diputados oficialistas, y contempla la posibilidad de no garantizar la gratuidad en servicios de salud o educación terciaria y universitaria de ciudadanos extranjeros no residentes y en cuyos países no exista “reciprocidad” en el trato; es decir, países que no garanticen la gratuidad de los servicios a argentinos que no residen en ellos. Sin embargo, según el diario La Nación, el proyecto generó un debate interno en el interbloque Cambiemos y el diputado mendocino evaluaría modificarlo para no incluir la Universidad. 

“ni siquiera un argentino medio egoísta puede llegar a pensar que si le negamos atención a todos los no residente en Argentina va a haber más plata para tratarnos nosotros”

La polémica fue instalada hace pocos días por el gobernador de la provincia de Jujuy. Gerardo Morales, quien planeaba enviar un proyecto a la legislatura provincial en este sentido. La excusa fue que en Bolivia no existe una normativa que permita el acceso de argentinos a su sistema de salud de manera gratuita.

Luego, el problema se acentuó cuando desde el gobierno de Mauricio Macri sostuvieron que el vecino país se negaba a realizar cambios que permitieran revertir la situación. El escándalo diplomático que generó lo que Gollán considera como una “distracción” terminó con un comunicado de la cancillería boliviana en el que desmintió haber recibido una propuesta formal de la Casa Rosada. A pesar de eso, las autoridades del vecino país indicaron que adecuarán sus normas.

“Los números de Jujuy, que es un provincia fronteriza y donde inició toda esta maniobra de distracción, lo explican bien: sobre 47.140 pacientes atendidos en esa provincia al año, 137 son extranjeros”, explicó a este medio el exministro de Salud, y sostuvo que “números parecidos se repiten en el país: es tan poco relevante la cifra que no existe el problema que dicen”.

En este sentido, Gollán manifestó que “ni siquiera un argentino medio egoísta puede llegar a pensar que si le negamos atención a todos los no residente en Argentina va a haber más plata para tratarnos nosotros. Que no se ilusionen con eso porque no va a ser así. El problema de desfinanciamiento de la salud en nuestro país se explica por las políticas públicas que aplica este gobierno, no porque le pagamos a los extranjeros”.

Por otro lado, Gollán indicó que “no existe un solo video o fotografía de alguien que muestre un micro bajando extranjeros en hospitales argentinos; no lo van a  encontrar porque no existe”, y añadió: “El único tour que existió en los últimos años es el de argentinos yendo a Bolivia a tratarse cataratas en el marco de la Operación Milagro, que era un programa financiado por Venezuela y Cuba y muchos argentinos lo pudieron utilizar, pero debían viajar a Bolivia porque las corporaciones médicas de acá no les daban la matriculación y la autorización a esos profesionales cubanos para trabajar en nuestro país”.

“Nosotros creemos que la salud debe ser gratuita para todo el mundo, pero si fuera que, eventualmente, hay un caso en alguna ciudad o algún hospital en particular en donde el número de tratamiento y prestaciones a extranjeros no residentes fuera un poco más importante, esto se puede resolver fácilmente con un acuerdo país-país”, señaló, y consideró que todo se debe hacer “siempre y cuando el paciente ni se entere de esto; la gratuidad es para el paciente, si después hay que financiar se arregla de otra manera”.

“no existe un solo video o fotografía de alguien que muestre un micro bajando extranjeros en hospitales argentinos; no lo van a  encontrar”

El exfuncionario analizó que las repercusiones políticas y mediáticas en torno a la polémica iniciativa de Cambiemos “lamentablemente tienen que ver con un tema que históricamente se ha repetido y que es la xenofobia”.

“Miremos el caso del ciudadano norteamericano apuñalado en el caso Chocobar que salió a hablar de lo bien que se lo había atendido en el hospital público donde fue tratado y que para su sorpresa no le habían cobrado ni un peso, ahí todos hincharon el pecho y dijeron: ‘que bien tratamos al turista norteamericano’. Ahora parece ser que cuando es un boliviano no es lo mismo, lamentablemente”, concluyó Gollán.