El presidente de facto de Brasil, Michel Temer, nombró al general Joaquim Silva e Luna al frente del ministerio de Defensa. Desde el regreso de la democracia es la primera vez que un militar tendrá el control de esa Cartera.

El general Joaquim Silva e Luna remplazará en su puesto a Raúl Jungmann, quien pasará a conducir el nuevo  Ministerio de Extraordinario de Seguridad Pública.

La nueva Cartera tendrá a su cargo a la Policía Federal, la Policía de Carreteras, el Departamento Penitenciario Nacional y la Secretaria de Seguridad Pública,  todos entes que estaban bajo la jurisdicción del Ministerio de Justicia. Según anunciaron desde el gobierno, la nueva Cartera tendrá carácter provisional y deberá ser aprobada por el Congreso en los próximos 60 días.

El nombramiento de un militar al frente de la Cartera de Defensa se da en el contexto de la intervención militar de Rio de Janeiro y la cada vez más firme de decisión de un sector del Poder Judicial de proscribir y encarcelar al ex presidente Luiz Inacio “Lula” Da Silva.

Iacomini: tienen la decisión de que Lula no pueda presentarse a la elección y si para ello tiene que encarcelarlo lo harán y enfrentarán con un cerrojo represivo la reacción popular”

En diálogo con Contexto Lido Iacomini, responsable de Relaciones internacionales de Carta Abierta, aseguró que “la decisión de Temer de nombrar a un militar en el Ministerio de Defensa no es un hecho aislado”.

“Se vincula, por un lado, la militarización de Rio de Janeiro y el intento de proscripción de Lula y, por otro, con la creciente presión norteamericana sobre la región y la reciente gira del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson”, agregó.

“La visita de Tillerson a distintos países de la región trajo diversos acuerdos entre ellos, evidentemente, el cierre de mayores acuerdos represivos no solo en Brasil sino en toda la región. Las medidas tomadas en Argentina por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que acordó con la DEA la instalación de un grupo de esa fuerza norteamericana en Misiones, son parte de esa política para la región”, ejemplificó.

El analista aseguró que “además, en el caso de Brasil, se suma el  miedo que el gobierno tiene a la reacción popular si llegan a encarcelar a Lula. Ellos han trazado un curso de acción que solo puede ser interrumpido por el movimiento popular”.

“El gobierno y sus aliados tienen la decisión de que Lula no pueda presentarse a la elección y si para ello tiene que encarcelarlo lo harán y enfrentarán con un cerrojo represivo la reacción popular. Todos sabemos que del futuro de Brasil depende el futuro de América Latina”, concluyó Iacomini.

En la misma línea, Oscar Laborde, diputado argentino del Parlasur, señaló que “esta nueva medida tiene que ver con la tendencia que hay en América Latina en la que se achica la democracia y crece la participación de las Fuerzas y  los Servicios de Inteligencia extranjeros”.

laborde: “Esta situación no se aleja de lo que pasa en Argentina, con el elogio del presidente Macri y la ministra Bullrich a lo que hizo Chocobar”

“La intervención militar de las fuerzas policiales en Río ya era un gravísimo antecedente. Se premia con los sueldos a los militares, se les permite liberta de acción, en Río pueden actuar sin consultar al gobernador. El nombramiento de un general al frente del Ministerio de Defensa va en el mismo sentido”, remarcó.

Laborde afirmó que “en el mismo momento que se lo proscribe a Lula y se lo pretende apresar, en el mismo país que se destituyó a la presidenta Dilma Rousseff mediante un juicio totalmente irregular, ahora deciden sacar a los militares a las calles y darles más poder”.

“Esta situación no se aleja de lo que pasa en Argentina, con el elogio del presidente Macri y la ministra Bullrich a lo que hizo Chocobar (el policía que mató por la espalda a un asaltante), ni con lo que pasa en la Triple Frontera con la instalación de servicios de inteligencia extranjeros”, sostuvo.

Por último Laborde señaló que “no es casualidad que luego de que aparecieron pintadas en la favela la Rocinha que decían ‘si Lula va preso baja el morro’, haciendo referencia a la reacción popular si es encarcelado el ex presidente,  ese hay sido el primer lugar donde se instalaron los militares luego de la intervención”.