Diversas organizaciones colombianas denunciaron el asesinato del defensor de derechos humanos Flover Sapuyes Gaviria. Su muerte pasó a engrosar una larga lista de crímenes contra líderes sociales, exmiembros de la guerrilla, defensores de derechos humanos y referentes políticos.

Testigos denunciaron que  Flover Sapuyes Gaviria fue asesinado por un sicario que le disparó desde una motocicleta, a pocos metros de su vivienda en Balboa, Cauca.

A pesar de que la muerte del defensor de derechos humanos engrosa una lista que se cuenta por decenas, el gobierno de Juan Manuel Santos se niega a reconocer la existencia de un plan sistemático para acabar con los referentes que se enfrentan al paramilitarismo y a los poderosos sectores ganaderos.

Luego de la firma del Acuerdo de Paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia–Ejército del Pueblo (FARC-EP), el Estado se comprometió a garantizar la seguridad de los exmiembros de la guerrilla. Sin embargo, desde la dejación de armas, cerca de cincuenta miembros de la FARC (ahora Fuerzas Alternativas Revolucionarias del Común) han sido asesinados.

Diversos movimientos sociales y de derechos humanos denunciaron que, con la retirada de las FARC, los territorios que eran controlados por la guerrilla fueron tomados a sangre y fuego por el paramilitarismo.

Entre los puntos pactados por el gobierno y las FARC se planteó la realización de una reforma agraria, lo que toca los intereses de los grandes terratenientes y empresarios ganaderos.

Líderes sociales, de derechos humanos y dirigentes campesinos que se han enfrentado al poder de los grupos que concentran la tierra y de los paramilitares han caído, uno tras otro, bajo las balas de los sicarios.

En diálogo con Contexto, el senador colombiano del Polo Democrático Alternativo Iván Cepeda resaltó que si bien “el camino de la paz no es fácil, se está asesinando a los líderes sociales que, en los distintos territorios del país en los que se encuentran, son el corazón del proceso de paz”.

“Son las personas que pueden materializar que en esos territorios haya reforma agraria, que se impulse la reforma política democrática, que se puedan superar las causas de la violencia”, agregó. “Estos asesinatos son contra la paz, contra los derechos humanos, contra los que encarnan el liderazgo social en Colombia”, remarcó.

Cepeda afirmó que “también se está asesinado a excombatientes y ya van más de cincuenta personas asesinadas que eran miembros de la antigua guerrilla de las FARC-EP, que hoy se ha convertido en partido político”. Detrás de estos crímenes, denunció, “hay un aparato que tiene como misión debilitar la paz en Colombia”.