Milagro Sala cumplió ayer 54 años. Es el tercer cumpleaños consecutivo que pasa detenida. Los dos anteriores los pasó en el Penal de Alto Comedero y este en el barrio El Carmen, donde la Justicia convirtió una casa en cárcel para burlar las órdenes de la CIDH.

“Estoy muy triste con lo que está pasando en nuestro país, con el avasallamiento que hay con los que menos tienen”, dijo Milagro en declaraciones radiales el día de su cumpleaños. “Es muy desolante. Me siento como si estuviera atada al no poder defender a los compañeros.”

El 16 de enero de 2016, Milagro Sala se convirtió en la primera presa política del gobierno de Cambiemos. Dos años después, la líder de la organización barrial Tupac Amaru y diputada del Parlasur continúa privada de su libertad en la “prisión sui generis” dispuesta por el juez Pablo Pullen Llermanos.

Cabe recordar que, en diciembre, el magistrado aliado a Gerardo Morales dispuso el traslado de Milagro a la casa de El Carmen, a raíz de lo dictaminado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que ordenó al Estado nacional que adoptara medidas de protección para garantizar la vida, integridad personal y salud de Milagro, como la restitución del arresto domiciliario o algún régimen de libertad controlada (como la retención del pasaporte) que no vulnere sus derechos.

Sin embargo, esta prisión domiciliaria ha sido entendida por Milagro y su defensa como un “cumplimiento parcial” de lo dictaminado por la CIDH, al imponer serias medidas restrictivas, similares a las de un penal.

Pullen Llermanos rodeó a la casa de El Carmen con un alambre de púas perimetral, dieciséis cámaras de vigilancia 360, y estableció un puesto de control y vigilancia de Gendarmería Nacional y uno de la Policía de la provincia. Además, limitó las visitas: sólo los familiares directos pueden permanecer con ella (y se les controlarán los teléfonos y tablets), mientras que el resto de las visitas sólo puede ingresar tres días por semana, en grupos de cuatro personas, en un horario restringido.

“Me trasladaron desde una cárcel a otra”, ratificó Milagro el día de su cumpleaños, donde afirmó que en este contexto “no hay nada que celebrar”, disparador que se hizo hashtag y tendencia en Twitter junto con #3erCumplePresa y #LiberenAMilagro, consignas lanzadas por el Comité por la Libertad de Milagro Sala para un “tuitazo nacional”, que logró posicionar el reclamo en todo el territorio argentino.

“Toda fecha que adquiere simbolismo como su cumpleaños o los años que Milagro está presa resignifican lo que venimos diciendo desde el primer momento y cada vez más agravado: confirman que en Argentina no hay Estado de derecho”, dijo a Contexto Mara Brawer, exdiputada y referente del Comité por la Liberación de Milagro Sala.

“Tenemos una Justicia que no actúa acorde al derecho, que es el brazo jurídico de decisiones políticas, y tenemos que darnos cuenta como argentinos que debilita la democracia”, agregó. 

“Desde la Tupac y desde el Comité seguimos exigiendo en primer lugar que cumplan con las resoluciones internacionales desde el grupo de trabajo del Comité de Detenciones Arbitrarias de la ONU, que ordenó al Estado nacional la libertad inmediata, y la resolución de la Corte de la CIDH que no está siendo cumplida”, dijo a Contexto Sabrina Roth, prensa de la Tupac Amaru.

Roth destacó que el 4 de enero la Justicia jujeña ordenó excavaciones en la casa donde habita Milagro, y el 5 extendió la prisión preventiva (a días de vencerse la misma) con un gran show mediático, en medio de un escándalo de Matías Puca, un joven que murió atropellado y que, por el ocultamiento, están involucrados funcionarios del gobierno.

En este marco, Roth manifestó que “siguen utilizando a Milagro para tapar lo que sucede en la provincia y en el país”.

Milagro adhirió al “21F”

“Si estuviera en libertad estaría en la movilización, pero no por Moyano, sino para que a partir de marzo no se apliquen las nefastas leyes que se han aprobado en el Congreso en contra de los que menos tienen”, dijo Milagro en referencia a la gran marcha del día de hoy impulsada por el sector de la CGT representado por Moyano pero con una fuerte adhesión de movimientos sociales y bases sindicales.

“Estaría en primera fila peleando por la vida digna, por más trabajo, más salud y más educación”, agregó la dirigente de la Tupac Amaru, quien llamó a que la movilización sea masiva “porque eso significa que Macri va a tener que reflexionar y comenzar a gobernar por los que menos tienen”. Por último, convocó a participar del 21F, donde estarán “todos los sectores que están completamente en desacuerdo con el ajuste de Macri”.