Tras la convocatoria a paritarias del gobierno de Vidal, el titular del Suteba, Roberto Baradel, confirmó que los docentes no aceptarán una suba salarial con techo del 15% y sin cláusula gatillo, tal como ordena a la provincia el gobierno nacional.

Cuando faltan sólo tres semanas para el inicio del ciclo lectivo, ayer el gobierno bonaerense convocó finalmente a los gremios docentes para el primer encuentro de negociación paritaria a realizarse el próximo jueves a las 17 hs en el Ministerio de Economía. Tras el llamado, los docentes marcaron su posicionamiento en medio de una nueva escalada inflacionaria de bienes y servicios.

Desde el gremio Suteba afirmaron que no aceptarán una suba del 15% porque implica una pérdida del poder adquisitivo de los docentes.

“Pedimos razonabilidad en la negociación, que el gobierno no intente imponer una pauta a la baja, como la del 15%; que escuche nuestro reclamo y se aplique la cláusula gatillo”, afirmó el titular de Suteba, Roberto Baradel, en diálogo con Contexto.

La reunión entre funcionarios de la gestión de Vidal y el Frente de Unidad Docente se dará en un clima tenso por los rumores de una propuesta de aumento del 15%, en línea con el techo salarial que ordena la Casa Rosada. Pero los docentes confirmaron que no aceptarán, aun si se agrega un plus por presentismo. La posibilidad de que no haya cláusula gatillo para monitorear la inflación y la arremetida del gobierno nacional contra los gremios docentes nacionales a través de la eliminación por decreto de la paritaria nacional son condicionantes que también caldean la situación.

Desde la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), su secretaria general, Mirta Petrocini, afirmó que “estamos muy cercanos a la fecha estipulada de inicio del ciclo lectivo, por lo cual se hace necesario debatir con urgencia la realidad de los docentes, incluyendo la pauta salarial para 2018”. Sobre los montos que considera justos, dijo que “no podemos adelantar ninguna cifra de incremento salarial; para eso está el ámbito formal de la paritaria, que es donde se deben discutir estas cuestiones”. Días atrás, la gremialista había rechazado “de plano” la posibilidad de un aumento del 15% sin cláusula gatillo de recomposición automática acorde a la inflación.

Baradel planteó que, además de lo estrictamente salarial, los gremios buscan tratar con el gobierno “una agenda amplia que tenga como objetivo mejorar la educación pública de la provincia, algo a lo que nunca nos han convocado”. Entre los temas de esa agenda, destacó el mantenimiento de la infraestructura, la construcción de escuelas y jardines, la formación docente y las reformas educativas.

El año pasado los gremios y la gestión de Vidal llegaron a un acuerdo del 21% que, tras la aplicación de la cláusula gatillo, alcanzó el 24%. Esta modalidad permitió compensar una inflación superior a la que había estipulado el gobierno para 2017. Previo a ese arreglo hubo dieciséis jornadas de paro y aprietes y provocaciones por parte del gobierno, con amenazas de quitar la personería gremial, descuentos por sumarse al paro y campañas de desprestigio hacia los docentes por las redes sociales.

La paritaria se encuadra en un contexto político complejo en la provincia. El paro de los bancarios del Bapro, en rechazo a la reforma de sus jubilaciones y de la oferta salarial del 9%, agita la previa de la paritaria docente. A su vez, las posibilidades de que Vidal promueva una reforma del sistema previsional de los estatales bonaerenses, cambiando las condiciones de jubilación, luego de haberlo hecho con los bancarios, agrega más tensión al clima de espera.

Con estos antecedentes y a menos de un mes para el comienzo de las clases el 5 de marzo, la expectativa sobre lo que resultará en el encuentro del jueves es alta.

Cambiemos y la Ctera, en rojo

En el plano nacional, Cambiemos embistió contra el gremio de mayor representación, la Ctera, al eliminar por decreto la paritaria nacional que regula el salario mínimo.

El martes, el ministro Alejandro Finocchiaro echó más leña al fuego y convocó a una reunión a los gremios nacionales UDA, AMET y CEA, menos a la Ctera, y como si fuera poco no tocó el tema salarial.

La Ctera respondió con la entrega de un documento en el Ministerio de Educación donde denunció que, con el decreto, Macri anuló la Ley de Financiamiento Educativo. Afirmaron que la medida es “ilegal” e “inconstitucional”. Tras eso, la Ctera y la CTA de los Trabajadores ampliaron la denuncia a la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Allí exigieron la derogación del decreto y la “urgente apertura de la paritaria nacional” para recomponer los salarios.