La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) inicia esta semana un plan de lucha en contra del ajuste presupuestario impulsado desde el gobierno –agudizado por el tarifazo a los servicios básicos– y contra la persecución gremial. La campaña nacional encabezada por la corriente de trabajadores universitarios comenzará hoy con el desarrollo de clases públicas en el Palacio Pizzurno, sede ministerial de Educación de la Nación.

El miércoles marcharán hacia el Congreso junto a organizaciones estudiantiles, políticas y sindicales para unificar demandas que incluyen los despidos en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) o el fuerte recorte que sufre el CONICET desde el año pasado, entre otras.

“Este año se cumplen cien años de la Reforma Universitaria. Estamos viendo que la avanzada de la derecha sobre la educación pública y gratuita es muy fuerte. Nosotros queremos mantener vigente la conquista de 2008, que fue la declaración de los estudios superiores como un derecho, pero tenemos la impresión de que gobiernos como el de Argentina puedan querer declarar la educación como un servicio”, dijo a Contexto el titular de CONADU, Carlos De Feo, quien anticipa un porvenir “difícil para la actividad gremial”.

“Este año se cumplen cien años de la Reforma Universitaria, estamos viendo que la avanzada de la derecha sobre la educación pública y gratuita es muy fuerte”. De Feo, Conadu.

A través de diferentes canales de comunicación, la entidad gremial ya había manifestado su voluntad de movilizarse este mes contra “las políticas de ajuste que implementa el gobierno nacional, la pérdida de derechos laborales, la persecución política y la estigmatización de los sindicatos como herramienta de defensa de los trabajadores”, dada la fuerte persecución por parte del gobierno hacia la actividad gremial.

Además, remarcaron su posicionamiento “frente a los constantes ataques de diversos medios periodísticos, que intentan poner en cuestión el derecho a la educación superior consagrado en nuestras leyes nacionales, promoviendo instancias de arancelamiento o cupos para estudiantes a los meros fines de ajustar la Universidad pública para avanzar en un proceso de mercantilización”.

Asimismo, De Feo remarcó los dos ejes principales de discusión a retomar: por un lado, la reapertura de paritarias, a vencer a fines de febrero; por otro lado, la aplicación de la cláusula gatillo, vigente en la paritaria del año pasado, para cobrar la diferencia salarial acorde a la inflación del año pasado a este plazo.

En este sentido, el gremio de los docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP) ya se había pronunciado frente al decreto mediante el cual Mauricio Macri modificó en enero la paritaria nacional docente, donde se ve afectada la representación gremial en la discusión salarial.

ADULP había advertido que “para los docentes el mensaje es directo: elimina de hecho la paritaria nacional, sin la cual el piso de referencia para todas las paritarias provinciales queda a merced del relacionado al mínimo vital y móvil que el gobierno determina sin negociación colectiva”.

En diálogo con Contexto, el referente del gremio universitario platense, Octavio Miloni, manifestó: “Estamos en solidaridad con todos los sectores del Estado que están sufriendo las políticas recesivas del macrismo. En relación con el sector Universidad, estamos definiendo confluir en la movilización del 22 de febrero con todos los sectores del movimiento obrero para decirle que no a este ajuste”.

Miloni, Adulp: “estamos definiendo confluir en la movilización del 22 de febrero con todos los sectores del movimiento obrero para decirle que No a este ajuste”.

Cabe recordar que CONADU, junto a varios de los principales gremios docentes y universitarios de Argentina, protagonizaron en 2016 una de las principales manifestaciones de protesta contra el gobierno, durante la llamada Marcha Federal.

“Hay algo muy claro para nosotros y es que estas políticas que lleva adelante el gobierno sólo se van a poder neutralizar desde la unidad de los trabajadores. Justamente, lo que el macrismo está tratando de hacer desesperadamente es fragmentar día a día esa lucha”, agregó De Feo.