Mientras Mauricio Macri anuncia su intención de dar el ejemplo de “austeridad” desde las altas esferas políticas con recortes en un 25% de cargos públicos –cifra que, cabe destacar, iguala la cantidad de cargos que el propio gobierno creó en 2015–, no deja de vaciar áreas de interés central en desarrollo científico y que, en el caso del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), generan ingresos para el propio Estado.

El INTI sufrió un fuerte golpe el pasado viernes 26 de enero, cuando las autoridades anunciaron 250 despidos. Sin recibir hasta hoy los respectivos telegramas y con el rumor divulgado por los medios de 100 posibles bajas más, los trabajadores comenzaron un plan de lucha para frenar las cesantías y denunciar un plan de “vaciamiento y ajuste del Estado, centralizado en la ciencia y tecnología”.

“Esto se enmarca en el plan de ajuste que el gobierno viene realizando sobre las dependencias estatales, tocándole en esta oportunidad al instituto referente de la industria nacional”, habían manifestado los trabajadores a través de un comunicado.

“El INTI es uno de los pocos organismos públicos que genera ingresos. Está habilitado para facturar por los servicios que desarrolla, sean ensayos o capacitaciones. La administración de esos fondos constituyen un interés central para el gobierno, que necesita un INTI estructurado de tal manera que esos fondos puedan pasar por fundaciones, consultoras, monotributistas”, explicó a Contexto Yamila Mathon, delegada de ATE dentro del organismo, quien aseveró que el gobierno busca precarizar el trabajo a través de “tercerizaciones y privatizaciones” de áreas.

“Hay un vaciamiento brutal de la institución. Lo que se está haciendo es una reestructuración del INTI para eliminar todo tipo de control a la actividad privada”, remarcaron desde la delegación gremial del organismo.

Las sucesivas oleadas de despidos en firmas e instituciones del Estado como SENASA, YCRT o Fanazul parecen mostrar la cara más cruda del plan de “ahorro” al Estado anunciado con liviandad por el gobierno.

La propia Cristina Fernández de Kirchner se pronunció a través de las redes sociales sobre el nuevo llamado a la austeridad por parte de Macri. A través de twitter, la expresidenta y actual senadora expresó “¿Son, se hacen o piensan que somos estúpidos?”, y adjuntó una nota del diario Tiempo Argentino donde se detallan los criterios del macrismo para aplicar el recorte a cargos públicos.

Durante el fin de semana, los gremialistas mantuvieron tomado el playón de acceso al INTI, y realizaron una asamblea de la que participaron unas trescientas personas.

En tanto, durante la jornada de ayer, tanto ATE como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) resolvieron movilizarse y cortar la avenida General Paz, a la altura de Constituyentes, donde se encuentra el Parque Tecnológico Migueletes.

Se trata del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, encargado de servicios clave de control y sanidad. Se generó tensión tras el despliegue de un cordón policial para impedir el ingreso de varios trabajadores al predio del INTI que buscaban participar de la asamblea que realizan los empleados en permanencia. Se produjeron forcejeos y la situación casi deviene en una represión.

“El gobierno accionó con malicia. Las autoridades expresaron que los telegramas de despidos habían sido enviados y ninguno fue recibido en todos estos días. Por otro lado, hay grupos familiares que trabajan en este organismo y los despidos pueden destruirlos. A su vez, no nos quisieron presentar la lista definitiva de despidos, más que un acercamiento ínfimo que los delegados pudieron tener y ni siquiera pudieron tomar nota”, agregaron.

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial fue creado en 1957 para impulsar el crecimiento de las pymes. Además, interviene en el control y regulación de diversos materiales de consumo doméstico: combustibles, alimentos, productos del hogar. También lo hizo como perito en el incendio del local de recitales República de Cromañón y durante el conflicto con la firma Botnia.