Desde que el presidente norteamericano, Donald Trump, decidió -de manera arbitraria y unilateral- trasladar la Embajada de Estados Unidos en Israel a Jerusalén y así reconocer la Ciudad Santa como capital de ese Estado, las protestas palestinas aumentaron y la represión del ejército israelí causó más de 30 muertos, 7 mil heridos y miles de detenidos.

No conforme con la “caja de pandora” que abrió con su decisión, el mandatario norteamericano decidió suspender la ayuda económica de su gobierno para los refugiados palestinos.

El miércoles 17 de este mes, la portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Heather Nauret, anunció  que “Estados Unidos suspendió la ayuda de 65 millones de dólares que se dará a Palestina”, y agregó que “la decisión estadounidense no es una forma de castigo, sin embargo, Washington aspira ver cambios en la forma en que opera la agencia de asistencia”.

A pesar de los dichos de Heather, Trump afirmó a través de red social Twitter: “Pagamos a los palestinos cientos de millones de dólares al año y no recibimos ninguna apreciación o respeto […] ¿por qué deberíamos hacerles estos enormes pagos futuros?”.

Desde el gobierno palestino, voceros del presidente Mahmud Abbas aseguraron: “No cederemos ante el chantaje. Él [Donald Trump] se atreve a culpar a los palestinos por las consecuencias de sus acciones irresponsables”, y agregaron que “Jerusalén no está en venta”.

En diálogo con Contexto, Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Entidades Argentino Palestinas, aseguró que “el accionar de Estados Unidos es una declaración de guerra, no sólo para el pueblo palestino, sino para el mundo en general. La suspensión de la ayuda a Palestina es una típica patoteada de Trump”.

“Los palestinos somos víctimas de este tipo de acciones y nos duele mucho que no haya más voces que rechacen este accionar. Hay una complicidad de muchos gobiernos, inclusive de aquellos que dicen ser amigos pero, en el momento clave, nos dan una palmadita en la espalda y luego guardan silencio”, agregó.

“Nosotros no queremos caridad, no queremos lástima, queremos recuperar nuestros derechos, por eso luchamos”, remarcó.

Rabi afirmó: “Soy una convencida de que más temprano que tarde nuestra lucha va a triunfar, pero nosotros no queremos venganza, queremos vivir y no convertirnos en los depredadores que se han convertido los sionistas. Los sionistas se han convertido en una réplica de lo que fue el nazismo durante el silgo XX”.

“Estados Unidos siempre nos ha chantajeado. Si bien entre demócratas y republicanos parece que hay algunos sectores más proclives al diálogo, la realidad es que hay una continuidad en esa política. Por eso no vemos que, en lo mediato, haya un accionar concreto de reparación al sufrimiento del pueblo palestino”, concluyó la dirigente.