La extensión por tres años de la expropiación del Centro Social y Cultural Olga Vázquez de La Plata, sancionada el 29 de noviembre último, fue vetada por la gobernadora María Eugenia Vidal, desoyendo así lo votado en la Legislatura y el reclamo de la comunidad platense que se movilizó para lograr su votación.

El 31 de agosto, Diputados le dio el visto bueno a la prórroga, y a fines de noviembre fue ratificada por unanimidad en la Cámara alta, tras importantes movilizaciones en las calles. El proyecto extendía la vigencia de la Ley N° 13.764 aprobada en 2007 y prorrogada en 2012, la cual declaraba de utilidad publica y sujeto a expropiación el espacio ubicado en calle 60 “destinado a apoyar y promover el funcionamiento de emprendimientos solidarios sin fines de lucro”.

Con veinticinco talleres, seis cooperativas de proyectos productivos, dos bibliotecas, una radio comunitaria y actividades artísticas culturales cada fin de semana, el Olga Vázquez en catorce años de funcionamiento se ha convertido en un punto de encuentro y una referencia cultural y política. El veto de Vidal retrotrae la situación y hoy, si no vuelve a ser aprobada la extensión, corren riesgo de desalojo.

En el decreto de Vidal se argumenta que “el Presupuesto General no prevé partida específica para atender la erogación que origine el dictado de la norma”. Respecto a esto, desde el Olga Vázquez señalan que no es un “fundamento válido”, dado que esta situación podría resolverse con una asignación presupuestaria en los próximos dos años, a pesar de que el corriente año no haya.

El decreto señala también que el “Ministerio de Economía ha solicitado el rechazo de la presente iniciativa señalando que no surgen elementos de juicio que permitan estimar el gasto de la presente expropiación”. Estos gastos implicarían pagar las deudas de los anteriores dueños. “Antes de que el Olga fuera tomado, había una escuela privada que quebró y la deuda quedó en manos del Banco Provincia, que sería el principal acreedor del inmueble”, explicó a Contexto Pablo Pesco, tallerista del Olga Vázquez.

Desde este espacio sostienen que, teniendo una entidad provincial como acreedora, no implicaría una erogación extraordinaria que comprometa los fondos bonaerenses, por lo que los argumentos esgrimidos por la gobernadora no tendrían mucho sustento.

“Después de reiteradas movilizaciones, de dar en Diputados la media sanción y de ir a Senadores por la otra media sanción, nos encontramos con un veto que además no tiene mucho sentido por las razones que da. Muestra de alguna forma un desconocimiento de la situación”, destacó Pesco.

Cabe recordar que tras el veto del presidente en el histórico Hotel Bauen, la gobernadora hizo lo propio y apuntó a las expropiaciones de fábricas recuperadas con reiterados vetos que pusieron en jaque la continuidad laboral de los trabajadores: en abril de 2016 vetó la expropiación de la ex Petinari en Merlo, en enero hizo lo mismo con la ex Rench denominada Cooperativa de Precisión Limitada (CDP), ubicada en Don Torcuato, un mes después avanzó con la metalúrgica Presidente Néstor Kirchner, ex Raimat, de Quilmes, y tiempo después con la fábrica de pinturas Cintoplom recuperada en 2003 por sus trabajadores. También vetó la expropiación de un predio de la asociación infantil Pantalón Cortito.

Previa a la votación en Senadores, referentes del Olga Vázquez se acercaron a hablar con Roberto Costa, presidente del bloque de Cambiemos, que les brindó su apoyo y les garantizó que, a pesar de los antecedentes “vetadores” de Vidal, este no iba a ser el caso.

“Esto lo votó Cambiemos. Salió por unanimidad. Por un lado estábamos tranquilos porque pensábamos que, habiendo dialogado con todos los bloques y habiéndose votado así, teníamos la esperanza de que esto saliera. Pero sabemos que se está vetando cualquier expropiación”, dijo Pesco, y agregó que desde el Olga Vázquez “lo que vemos es falta de democracia, básicamente. No hay un compromiso político”.

“Nuevamente, necesitamos el apoyo de cada una de las personas y colectivos que conocen, habitan y apoyan este espacio, porque en el contexto de una política de avasallamiento de la cultura y de vulneración de derechos, avanzar sobre el Olga Vázquez significa atacar a todos los espacios culturales y colectivos populares. Estamos en estado de alerta y seguiremos movilizados, porque sostener estos espacios abiertos es garantizar el derecho al acceso a la cultura”, ratificaron desde el centro cultural.