Berisso vive una situación muy delicada, producto de la intención del intendente macrista Jorge Nedela de querer aprobar a cualquier costo las ordenanzas que le den la posibilidad de generar un ajuste en el distrito. Como hasta ahora no ha podido quebrar a la oposición y a los trabajadores municipales, ha salido a denunciar “un golpe institucional”.

El hecho más confuso y delicado tiene al concejal massista Maximiliano Barragán como protagonista. El edil, que había denunciado amenazas, presiones e intentos de coimas para acompañar al oficialismo, está supuestamente internado en una clínica psiquiátrica. Sugestivamente, también se ha borrado su perfil de Facebook, desde donde venía relatando raros episodios de intimidación.

Barragán temía que buscaran desplazarlo de su silla con algún artilugio, ya que su suplente es una dirigente que fue en la boleta del FR pero ahora juega para Cambiemos y se descuenta que le dará a Nedela lo que quiere.

En primer lugar, Nedela quiere este verano poder cumplirle a María Eugenia Vidal y lograr que el Concejo Deliberante apruebe la adhesión local al nuevo régimen de responsabilidad fiscal de las municipalidades con el cual la provincia buscar imponer pautas de austeridad y monitoreo de gastos. En segundo lugar, reclama la emergencia económica y la posibilidad de emitir cheques diferidos.

A pesar de que Nedela amenaza con no poder pagar los sueldos, los sindicatos que representan a los empleados de la comuna han decidido no apoyarlo porque tienen miedo de que empiecen los despidos “como en otras ciudades” manejadas por el oficialismo, como Morón, Quilmes y La Plata.

Los concejales opositores también mantienen la misma línea, por convicción propia y en solidaridad con los gremios. Al frente de esta postura está Unidad Ciudadana, con siete ediles. Le siguen el Frente Renovador con dos y el justicialismo con uno. Hay un empate de diez contra diez que frena las intenciones de Nedela.

El intendente necesita sólo un concejal para llegar a los once y tener quorum para empezar discutir esos proyectos. Pero como aún no logra su objetivo, ha salido a denunciar “al kirchnerismo” por querer “desestabilizarlo”. El próximo encuentro está previsto para el miércoles a las 10 hs, y si Barragán no aparece podría ser un final a favor de Nedela

“Se verá cómo vamos a salir adelante con esto. Desde el Ejecutivo se sigue promoviendo el conflicto y se cierra el diálogo. No se llama ni a concejales, ni a gremios, ni a los trabajadores, y nosotros no podemos andar todo el tiempo atrás de ellos, más sabiendo cuál es su postura”, relató Claudio Hiser, número dos del sindicato de municipales, el mayoritario de la rama.

Las especulaciones tienen que ver con la idea de Nedela de generar ochenta jubilaciones de oficio y querer recortar decenas de contratos precarios. La ordenanza que reclama Vidal también comprende el congelamiento de la planta municipal, lo que también le pone un techo al desarrollo del sector.