La administración provincial en materia de cultura ha mostrado fuertes fisuras durante 2017, desde cierre de programas y actividades, pasando por un recrudecimiento de la precarización laboral de sus trabajadores, hasta el cierre directo de espacios e instituciones clave a partir de un abandono total.

Así lo demuestran las decenas de bibliotecas suspendidas por atraso en los subsidios mensuales o los reclamos permanentes de trabajadores de la cultura por despidos o malas condiciones de trabajo que, durante todo el año pasado, apuntaron contra la gestión del ministro de Cultura de la provincia, Alejandro Gómez.

No obstante, dos espacios significativos parecen ser la postal más expresiva de esta situación: el Teatro del Lago y el Teatro Argentino. Ambas instituciones históricas ubicadas en la ciudad de La Plata atraviesan un duro presente a partir, por un lado, de la falta de atención por parte de las autoridades y, por otro, por el abandono total a su suerte.

Desde la llegada del macrismo a la Administración, el Teatro Argentino ha disminuido su oferta artística. Según informaron a Contexto, para 2018 solo se han planeado cuatro óperas.

“En años anteriores hemos realizado hasta siete títulos en un año. Hay una situación de subejecución presupuestaria. Eso repercute en malas condiciones de salubridad y de trabajo en el teatro”, dijo a Contexto Hugo Ponce, referente de ATE del Teatro Argentino y cantante tenor del Coro Estable de la misma institución.

Junto a las precarias condiciones en que se desarrollan las actividades, Ponce señaló el conflicto que el personal del teatro mantiene desde hace rato a causa de las contrataciones irregulares. El total incluye trabajadores artísticos, técnicos, administrativos, mantenimiento y servicios generales.

“Hay compañeros que están desde hace muchos años, avanzan en edad y no son efectivizados. Se acercan muchas jubilaciones y en caso de que ocurran no van a ser cubiertas con la categoría correspondiente”, alertó Ponce.

“Hace más de un año y medio no somos convocados a paritaria. La Ley Artística N° 12.268 no es respetada por las autoridades. El gobierno estipuló tres etapas para pases a planta en 2017, 2018 y 2019. En la primera, el Estado ya de arranque no cumplió con lo que se había pautado con los sindicatos”, agregó.

En tanto, las actividades del teatro estarán limitadas durante este año debido a obras de refacción del edificio, pero que no otorgarán espacios alternativos al staff de artistas y profesionales. En la sede del Teatro Argentino se incluyen los talleres de producción de escenografía, joyería, sastrería, maquillaje, zapatería, herrería y carpintería.

Durante las diferentes manifestaciones que los trabajadores del teatro realizaron durante 2017, se llegó a hablar de la intención por parte del gobierno de “vaciar” la institución para encarar una “privatización encubierta”.

En el lago haciendo agua

Por otro lado, se ubica el caso del anfiteatro Martín Fierro ubicado en El Bosque platense, también conocido como Teatro del Lago. Inactivo desde hace casi diez años y arrojado al abandono desde hace cinco, el espacio fundado en 1949 es hoy una estructura arruinada por el tiempo, invadida por pastizales y mugre, que cada tanto es usada como lugar de paso por personas en situación de calle.

Lo llamativo es que el 11 de octubre de 2016 se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 779/16 de la cartera de Infraestructura, por entonces a cargo de Edgardo Cenzón, donde se llamaba a licitación pública para la realización de la “Recuperación y Puesta en Valor del Edificio Teatro Martín Fierro”, para la cual se asignaron $ 168.548.667, a un plazo de ejecución de 480 días corridos. Al día de la fecha, la obra no comenzó.

“Hubo temporadas gloriosas en el Teatro del Lago. He visto fotos del lugar lleno por completo, mucha convocatoria. Ahí funcionaban los cuerpos artísticos del Teatro Argentino cuando se incendió, yo ensayé ahí mucho tiempo. Recuerdo que se hicieron repertorios como ‘El Barbero de Sevilla’, ‘Aída’. Yo mismo he ido a ver a Jaime Ross y muchos otros recitales de música popular, el lugar es una joya”, dijo a Contexto el violinista de la Orquesta de Cámara de la ciudad de La Plata, Sergio Poli, quien se mostró crítico respecto del trato que la gestión tanto provincial como municipal han dado al fomento de cultura. Cabe destacar que la propia Orquesta fue paralizada por primera vez en cinco décadas por Julio Garro.

Repecto del Teatro del Lago, Poli lamentó ver ese pasado de gloria convertido en ruina, acentuado por la ausencia del Estado. “Hace un tiempo me llamaron para filmar un video tocando ahí en el teatro. Cuando llegamos nos queríamos matar. Había que buscar algún espacio donde no hubiera pastos crecidos entre las plateas. A eso sumemos lo que estuvo circulando en los medios, donde dijeron que hay colchones en las dependencias abajo de la glorieta. Es muy triste”.

A pesar de los pedidos de referentes políticos, organizaciones civiles y la comunidad local, no hay certezas de cuál será el futuro del anfiteatro Martín Fierro. Lo mismo sucedes con el resto de las dependencias dedicadas a resaltar la cultura bonaerense.