El gobierno nacional sigue apretando el acelerador a la hora de despedir a estatales contratados. Ayer, los trabajadores de la planta de Fabricaciones Militares de la localidad bonaerense de Azul (FANAZUL) cortaron la Ruta 3 en reclamo contra la decisión del Ministerio de Defensa de no renovar el contrato de 220 empleados.

Los trabajadores de FANAZUL se suman a los despidos en los ministerios de Ambiente, Cultura, Energía y Presidencia.

El conflicto en la fábrica dedicada a la fabricación de pólvora y explosivos se profundizó la semana pasada, cuando el viernes las autoridades dieron un sorpresivo asueto y luego les comunicaron a los trabajadores contratados que desde el 31 de diciembre, fecha en que vencían los contratos, no podrían ingresar más a sus puestos.

“Esa decisión significa cerrar directamente la fábrica, porque de los 254 trabajadores, 220 somos contratados”, dijo a Contexto Juan Cacace, delegado de ATE en la fábrica. “Es imposible que la fábrica se sostenga sólo con los trabajadores que tienen planta permanente”, agregó.

“Esa decisión significa cerrar directamente la fábrica, porque de los 254 trabajadores, 220 somos contratados”

Ayer la situación se tensó aún más cuando la fábrica amaneció con un fuerte operativo de seguridad de la Policía. El temor a perder los puestos de trabajo se acrecentó cuando a los trabajadores les llegó un comunicado de la fábrica que anunciaba que estará cerrada desde el 2 de enero hasta el 14 de febrero “con motivo de realizarse una evaluación de sus condiciones técnicas y de su capacidad productiva”.

Los despidos no fueron todavía confirmados, pero tampoco hubo garantías de continuidad laboral. La preocupación de los trabajadores crece por la falta de explicaciones de los directivos de la fábrica, el silencio de funcionarios del Ministerio de Defensa y los recientes 109 despidos de contratados en las sedes de Fabricaciones Militares de Río Tercero y Villa María (Córdoba) y en Fray Luis Beltrán (Santa Fe).

“Hay un silencio oficial que molesta mucho, es abrumador, nadie dice qué va a pasar con nuestro futuro. Pedimos explicaciones de algún representante del gobierno nacional porque somos 220 familias que quedamos en la calle”, dijo Juan Cacace.

En total, en los últimos días las autoridades de Fabricaciones Militares no han renovado los contratos de 354 trabajadores de los 1.674 que están en esa condición laboral, lo que representa el 85% del personal.

Quien habló fue el interventor de Fabricaciones Militares, Luis Riva. En diálogo con La Nación, dijo que no “hay un plan para desactivar ni vaciar” las unidades productivas del área, sino que están “planificando el futuro” para que sean viables. Añadió que así como funcionan las fábricas “no cierra la ecuación”, y se justificó en que en la última década se duplicaron los contratos y que por cada 100 empleos directos hay 180 indirectos.

Por su parte, los trabajadores hicieron una denuncia en la Policía Federal en la que alertaron que existe la posibilidad de que haya explosiones en FANAZUL porque no se están respetando las condiciones mínimas de seguridad, ya que no les permiten ingresar a los trabajadores técnicos que realizan las tareas de mantenimiento y control de los polvorines y las plantas donde se manejan los explosivos.

“La fábrica quedó cargada con explosivos y ácidos y necesita los servicios. Al no estar las personas idóneas, están poniendo a la fábrica en un potencial riesgo de explosión; hay 240 toneladas de explosivos y más de 2.000 proyectiles que pertenecen al ejercito”, señaló Cacace.

“Hay un silencio oficial que molesta mucho, es abrumador, nadie dice qué va a pasar con nuestro futuro. Pedimos explicaciones de algún representante”

Desde ATE, el gremio que representa a los trabajadores, manifestaron su apoyo ante la incertidumbre que viven los contratados. Oscar de Isasi, secretario general de ATE Buenos Aires, dijo que el gremio “respalda plenamente la denuncia presentada por ATE Azul”, y agregó que exigen “el cese de los despidos, la reincorporación de los trabajadores despedidos, garantías de seguridad para toda el área donde desarrolla tareas FANAZUL y para su operatividad de manera segura”.

Por su parte, Vanina Zurita, secretaria general de ATE Azul, hizo responsable a Riva sobre el peligro que genera que la fábrica esté llena de explosivos y vacía de trabajadores: “Hace que exista un riesgo latente y potencial para todos los que se encuentren dentro o en el perímetro del establecimiento fabril ante un incendio o explosión”.

Ante la ola de despidos en el Estado, que ATE contabilizó en 1.200 en el mes de diciembre, el gremio que conduce Hugo “Cachorro” Godoy confirmó un paro nacional para mañana. Pero este miércoles, desde las 9, los cesanteados nuevamente cortarán la ruta y luego irán hacia la Sociedad Rural para seguir con el reclamo y presionar a las autoridades para obtener respuestas favorables.

Quien quedó en el centro de las críticas también es el intendente local, Hernán Bertellys,  fue electo en 2015 por el FpV pero rápidamente “fugado” a Cambiemos, y que hoy mantiene un silencio inusitado para un jefe comunal que tiene semejante problema frente a sus ojos. Desde el PJ local aseguraron que “no tomó seriamente este problema”.