La escalada de despidos impulsada por la gobernadora María Eugenia Vidal es uno de los principales ejes de conflicto que, en las últimas semanas, pasó desapercibido por los grandes medios tras la oleada de protesta social provocada por el proyecto de reforma jubilatoria. Tal como sucedió la semana pasada, trabajadores nucleados en ATE se manifestaron en el piso 16 de la Torre 1 del anexo de Gobernación -Jefatura de Gabinete bonaerense- en simultáneo con iguales medidas en el Ministerio de Producción, en el Ministerio de Economía, en la Unidad Ejecutora Provincial y el Centro de Protección a la Víctima, entre otros espacios.

“Estamos peleando en contra de los despidos de trabajadores precarizados. Hay compañeros que están realizando tareas administrativas desde hace muchos años, a quienes se deberían pasar a planta permanente en vez de no renovar sus contratos. Estamos en conflicto en varios ministerios”, dijo a Contexto Adolfo Aguirre, dirigente de ATE en Provincia, quien se refirió a las asambleas que los trabajadores han comenzado en diferentes áreas y que confluirá en una movilización para mañana, jueves 28, en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires.

“Los números de despidos son oscilantes. Hay despidos encubiertos con la no renovación de los contratos. Estamos entre sesenta y setenta trabajadores despedidos sólo en áreas de Educación, pero cada lugar tiene su particular conflicto”, explicó.

En tanto, según Claudia Carpintero, delegada de la Dirección Provincial de Educación de Gestión Privada (DiPreGeP) de la Dirección General de Escuelas, en la Unidad Ejecutora Provincial hay “una lista de 140 despedidos” y las autoridades “van citando a cada compañero de a uno para debilitar el conflicto”.

Carpintero dijo a Contexto: “La situación es desesperante, porque muchos de estos compañeros estaban esperando el pase a planta en breve por parte del Ministerio. Están despidiendo recursos humanos que ellos mismos han formado. Y no es solamente por achique, porque van a tomar otros contratados para cubrirlos, van a traer gente que responda a la nueva dirección de DiPreGeP, como si los anteriores no hubieran entrado bajo la misma gestión de Vidal”.

En la Jefatura de Gabinete, dependiente de Federico Salvai, el número de despedidos asciende a dieciocho. Y en el Ministerio de Salud, los más de trescientos trabajadores del programa Incluir Salud aún no tienen su contrato firmado.

Además, en la Subsecretaría de Tierras, ahora dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, no está garantizada ni la continuidad laboral, ni la estabilidad salarial, como así tampoco el proyecto y las tareas que se desarrollarían en esta nueva estructura ministerial.

“Esto tiene que ver con una política nacional que responde a nivel provincia a la famosa Ley de Responsabilidad Fiscal, que intima a las provincias y municipios a ‘recortar el gasto público’. Esto que hacia afuera se vende como un achicamiento de cargos políticos no contempla el recorte que se va a hacer sobre el trabajador; desjerarquizando, despidiendo”, dijo a Contexto Martín Fontela, delegado interno de la Jefatura de Gabinete de Ministerios.

“En ese marco, todo lo que se haga para mejorar el Estado tiene que incluirnos a los trabajadores y nuestros derechos y garantías”, agregó. Fontela señaló que, si bien la medida de fuerza para el día jueves está confirmada, no están aún diagramadas las modalidades que tomará.

Cabe recordar que los trabajadores del Estado vienen denunciando la oleada de bajas en diferentes sectores de la Provincia, hecho que los llevó la semana pasada a lanzar la consigna “por una Navidad sin despidos”. A su vez, tanto estatales como docentes combinaron fuerza en las últimas semanas para denunciar el avance del gobierno sobre la caja del Instituto de Previsión Social, en riesgo ante la reforma previsional del Banco Provincia que comenzó a discutirse en Legislatura.

“Estamos en estado de asamblea permanente. Estamos fortaleciéndonos para provincializar la demanda el jueves y hacer visible esta política saqueadora que impulsa Vidal”, concluyó Carpintero.