El gobierno del golpista Michel Temer anunció que “Brasil decidió declarar persona non grata al encargado de negocios de Venezuela”, Girard Antonio Delgado. La medida se tomó en respuesta a la decisión que días atrás tomó el gobierno venezolano con el embajador brasileño en Caracas.

El pasado sábado, la presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la decisión de declarar persona no grata al embajador brasilero en Carcas, Ruy Pereira.

Rodríguez aseguró que la decisión se mantendrá “hasta que se restituya el hilo constitucional que el gobierno de facto vulneró en ese hermano país”.

En 2016, en respuesta al golpe de Estado parlamentario contra la presidenta Dilma Rousseff, el gobierno venezolano retiró a su embajador en Brasilia. Desde ese momento, Delgado quedó al frente de la delegación.

La relación entre los dos gobiernos se volvió cada vez más tensa. El mandatario de facto brasileño se alineó rápidamente con los intereses de Washington en la región. A partir de ahí, Temer, el presidente argentino Mauricio Macri, el peruano Pedro Pablo Kuczynski y el colombiano Juan Manuel Santos comenzaron a competir para ver quién se transformaba en el favorito de la Casa Blanca. Para ello, el ataque al Gobierno Bolivariano era un punto clave.

Temer, Macri y el presidente de Paraguay, Horacio Cartes, complotaron para suspender a Venezuela del Mercosur. Una medida ilegítima que fue un paso fundamental para profundizar las políticas neoliberales e impulsar un acuerdo Mercosur – Unión Europea (UE).

Junto al resto de los gobiernos alineados con los intereses de Washington, el golpista impulsó la desestabilización en Venezuela, se sumó al denominado Grupo de Lima e intentó promover sanciones en complicidad con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.

Según señalaron desde el Gobierno Bolivariano, el actual embajador brasileño en Caracas se había transformado en una pieza más de la agresión y el injerencismo contra el país caribeño.

En dialogo con Contexto, Lido Iacomini, analista internacional y miembro del grupo de intelectuales de Carta Abierta, aseguró que “los gobiernos neoliberales, y en especial aquellos a los que les falta legitimidad constitucional, se sienten necesitados de hacer los deberes frente a los amos del mundo. La agresión contra Venezuela es parte de ello.”

“Temer, un presidente con un origen espurio, tiene una clara dificultad al intentar deslegitimar al gobierno de Venezuela. La descalificación al Gobierno Bolivariano es un acto de una hipocresía muy fuerte por parte de un gobierno que surgió de un golpe parlamentario”, remarcó.

Por último, Iacomini afirmó que “Venezuela  es uno de los pocos baluartes que todavía quedan en la región. El Gobierno Bolivariano, que es heredero del chavismo, fue y es una parte fundamental de los mejores años que han vivido los pueblos de nuestra región”.