Frente a los Tribunales Federales en La Plata, familiares, militantes y amigos realizaron una radio abierta al cumplirse cinco meses de la desaparición de Johana Ramallo, en donde denunciaron la lentitud judicial, así como la complicidad del Estado.

“Cinco meses de su desaparición a manos de proxenetas amparados por el Estado. Cinco meses de retrasos, inacción y ninguneo por parte de la Justicia”, denunció la Comisión Buscamos a Johana en la convocatoria a la concentración y radio abierta que movilizó ayer a estudiantes, militantes y sindicatos a las puertas de los Tribunales Federales.

Johana Ramallo fue vista por última vez el 26 de julio en 1 y 63, en la zona roja de La Plata. Desde ese momento, su madre Marta encabeza la búsqueda rodeada por organizaciones feministas y de derechos humanos, quienes sostienen que la joven de veinticuatro años fue desaparecida para ser prostituida por una red de trata que opera en ese lugar.

“Seguimos acá en la lucha reclamando a los jueces, a los juzgados, a los fiscales, al Estado y al gobierno cómplice de la desaparición de Johana y de tantas otras pibas”, comenzó diciendo Marta Ramallo ante los micrófonos.

La jornada estuvo marcada con fuertes críticas a la Justicia. Según denunció Marta, los proxenetas que declararon en la causa hoy están todos libres y siguen aún operando en la zona roja de La Plata, donde desapareció Johana, por lo que calificó al Poder Judicial de “cómplice” al permitir que esto suceda.

“Yo le voy a seguir exigiendo a los jueces y fiscales que los tiempos de ellos no son los míos ni los de mi nieta. Necesito que agarren todas las herramientas que tienen y si no les alcanzan que sigan sumando gente en la búsqueda de Johana, porque a nosotros para reprimirnos en una plaza nos dieron 1.200 vigilantes y para la búsqueda de mi hija yo solo veo cuatro vigilantes preguntando si la vieron”, denunció Marta.

Exigimos que se profundice y acelere la investigación, que el Estado genere políticas efectivas que desarticulen las redes de trata y que se investigue seriamente el narcotráfico en nuestra ciudad”, reafirmó en tanto la diputada bonaerense Florencia Saintout.

Liliana Gómez, secretaria de Género de la CTA-A Bonaerense, mostró su preocupación por los tiempos de la causa, en el marco de la feria judicial próxima que demorará aún más la búsqueda de Johana. “Seguiremos con todas las mujeres de la más amplia composición para encontrar todas juntas a Johana”, manifestó la sindicalista.

Cabe recordar que tras una primera y cuestionada investigación de la fiscal Betina Lacki en la Justicia bonaerense, el caso pasó a los Tribunales Federales denunciado como presunto delito de trata. Hoy, sin la Justicia bonaerense de por medio tras la declinatoria de la fiscal, la causa quedó en manos del Juzgado Federal N° 1 a cargo de Ernesto Kreplak, y la investigación es llevada a cabo por el fiscal Hernán Schapiro con la colaboración de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX) de la Procuraduría General de la Nación. Sin embargo, a tres meses de que este Poder Judicial lleva adelante la causa, no hay avances concretos.

“Lo que está sucediendo es que la Justicia tiene sus propios tiempos. Los tiempos son lentos y van a contramano con la necesidad de la familia, de los amigos y de las amigas de Johana que necesitan tenerla”, dijo a Contexto Flavia Delmas, secretaria de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, lugar desde donde acompañan a Marta Ramallo.

“Confluyen dos ejes: uno es el del proxenestismo y otro el del narcotrafico o la venta de drogas. Ambos realizados en La Plata a plena luz del día y en connivencia con poderes fácticos, porque sino no pueden sobrevivir y esto dota la causa de una espesura particular, porque hay pactos de silencio y temores. Si esto no logra romperse, la dificultad para llegar a Johana va a ser cada vez mayor”, advirtió Delmas.