Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), el desempleo en los jóvenes del Gran La Plata es del 16,5%, mientras que la tasa general de desocupados es del 6,9%. En las mujeres llega incluso al 19,1%. “Toda reforma laboral neoliberal busca que el ingreso al mundo del trabajo sea en condiciones precarias, para abaratar los costos de los empleadores”, explicaron desde la CTA.

El último informe del INDEC, referido al mercado de trabajo de acuerdo con los datos socioeconómicos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondiente al tercer trimestre de 2017, informó que en la región del Gran La Plata la tasa de desempleo es del 6,9%, la de subocupación de 12,8% y la de ocupados demandantes de empleo de 17,3%.

Pero en la capital provincial los datos de desocupación son más alarmantes en los jóvenes. En el Gran La Plata viven 895.000 personas, de las cuales 401.000 pertenecen a la Población Económicamente Activa (PEA), y dentro de este último grupo 173.000 son jóvenes de entre 18 y 29 años. Según el INDEC, mientras en La Plata la desocupación general es del 6,9%, en los jóvenes es del 16,5%, un 138% más. En la división por sexos, quedan claras las peores condiciones que atraviesan las mujeres de hasta 29 años, cuya tasa es del 19,1%, por encima del 13,9% de los varones del mismo rango etario.

Estos índices son similares a los del mismo trimestre del año pasado, lo cual da cuenta de que las políticas de Cambiemos tanto a nivel local como nacional no han logrado repuntar el empleo.

Además, la Tasa de Actividad en el Gran La Plata, que calcula el porcentaje entre la población económicamente activa y la población total de referencia del informe (de 14 años y más), llega a un 58,3%, pero aquí también los datos marcan una mayor complejidad para los jóvenes: los varones jóvenes llegan a un 56,2% y las mujeres hasta un 58,3%.

A su vez, la Tasa de Empleo, que describe la proporción de personas empleadas en relación con la población en edad de trabajar, en el Gran La Plata asciende al 54,3%, mientras que ese índice desciende al 36,1% en el caso de las mujeres jóvenes y al 48,4% entre los hombres.

Estos datos se enmarcan en las políticas de ajuste del gobierno nacional. Tras haber obtenido la reforma previsional que quita poder adquisitivo a jubilados, pensionados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, el macrismo se apunta para el 2018 avanzar con la reforma laboral, que ha recibido múltiples críticas de distintos frentes de la oposición y de las centrales sindicales más importantes por la reducción de derechos laborales que significa y el crecimiento de la precarización en el empleo.

“Toda reforma laboral neoliberal busca que el ingreso al mundo del trabajo sea en condiciones precarias, para abaratar los costos de los empleadores, para quienes es más fácil precarizar y despedir a un joven que a una persona que tenga mayor antigüedad”, dijo a Contexto Mauro Pícoli, secretario general de Juventud de la CTA de los Trabadores de Buenos Aires.

Para Pícoli hay dos razones que explican el crecimiento de la desocupación y del trabajo informal: por un lado, “la falta de formación” por la restricción en el acceso a la educación, que a su vez va de la mano con “la necesidad de salir a la calle a buscar un trabajo, lo que lleva a tomar changas y vivir en malas condiciones laborales”.

Como rasgos particulares del Gran La Plata, Pícoli subraya “la gran cantidad de trabajo joven en comercios y servicios, en una ciudad como La Plata donde hay estudiantes que hacen media jornada para pagar sus estudios, lo que lleva a que no tengan representación gremial ni seguridad social”.

El segundo caso refiere al trabajo en el cordón frutihortícola de la región, donde “el trabajo rural genera malas condiciones, emparentadas con la idea de que trabajar en la agricultura familiar desde pibe es una formación que da valores cuando eso es un combo que para los jóvenes les impide salir de ese entorno y tener un trabajo en buenas condiciones a temprana edad”.