Este jueves se realizó en Brasilia (capital de Brasil) una nueva Cumbre del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), con la ausencia de Venezuela, que continua suspendida arbitrariamente por tiempo indeterminado. La obsesión del presidente argentino de anunciar este año un acuerdo entre este espacio de integración regional y la Unión Europea (UE) tampoco pudo satisfacerse en esta ocasión. Al igual que sucedió en la Cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que se realizó en Buenos Aires, Macri sumó una nueva frustración y deberá seguir en la espera para intentar anunciarla el próximo año.

El presidente Macri debió conformarse con los elogios que el golpista brasilero Michel Temer le dio por la reforma jubilatoria que logró imponer el gobierno de Cambiemos y que le quitará recursos a los sectores más vulnerables. Temer soñaba con imponer una reforma similar en Brasil, pero deberá aguardar hasta 2018 para intentarlo.

La obsesión de Macri por transformar a Argentina y el resto de la región en un territorio que se dedique sólo a exportar y comprar los productos industrializados de Europa lo llevó a sostener una vez que “la negociación con la Unión Europea es particularmente relevante”. El mandatario aseguró que América Latina y Europa son “dos regiones complementarias y la Unión Europea es un destino natural para nuestras importaciones”.

En diálogo con Contexto, Oscar Laborde, diputado del Parlasur, señaló que “evidentemente el proyecto de país de Macri (un proyecto agroexportador, con peso en lo financiero y en la exportaciones minera) no tiene nada que ver con el proyecto integrador que representa el Mercosur”.

“Macri se puso como meta desmembrar el Mercosur. La suspensión de Venezuela tuvo que ver con todo esto, porque el gobierno venezolano no hubiera permitido que se intente un acuerdo como este que se intenta con la Unión Europea y que es sumamente perjudicial para los trabajadores de América Latina”, remarcó.

Laborde sostuvo que “hasta ahora, el intento de acuerdo con la UE ha fracasado porque la postura que Macri sostiene sobre el libre comercio atrasa veinte años. El fracaso de la Cumbre de la OMC lo demostró. Estados Unidos se cierra sobre sí mismo y el Reino Unido se retiró de la Unión Europea porque no fue productivo el intercambio comercial entre ellos. Esos son dos claros ejemplos de lo que pasa hoy”.

“El gobierno de Macri va a contramano del mundo tratando de desarmar el Mercosur para facilitarle el camino a los productos de la Unión Europea. Por suerte, la tenacidad de los franceses, irlandeses y polacos para defender a sus productores los está deteniendo”, afirmó.

Por último, Laborde aseguró que “la firma de un acuerdo con la Unión Europea traería consecuencias trágicas para nuestra industria, nuestros trabajadores y todo nuestro pueblo”.