El jefe comunal de Ensenada, Mario Secco, fue imagen de los principales medios de la Argentina por la denuncia montada en su contra a partir de su repudio de la represión en el recinto de la Legislatura bonaerense hace una semana. Su ingreso a la Cámara de Diputados para manifestarse en contra del operativo, invitado durante el cuarto intermedio por los propios legisladores de la oposición, fue denunciado como “coacción agravada e intimidación pública”, pasó a manos del fiscal Marcelo Romero -férreo antikirchnerista- y su pedido de eximición de prisión fue rechazado.

En diálogo con Contexto, Secco habló de esta maniobra judicial como un nuevo paso del “avance de la derecha para callar voces opositoras”, el ensañamiento de la gobernadora María Eugenia Vidal con Ensenada y el mensaje de “disciplinamiento a intendentes y diputados” que el gobierno envió con la represión.

–¿Lo que se desató en estos días es un problema particular contra usted o es resultado del clima político de las últimas semanas?

–De esto debemos remarcar que se da en un contexto de políticas de ajuste del neoliberalismo. De ahí, hay que agregar que la gobernadora tiene la firme intención de mandarme preso, inventando una causa que no tienen ningún sentido. Me duele que los medios solo muestren la imagen donde entro a la Legislatura pero no lo que sucedía afuera y cómo nos agarraron a tiros. Si yo entré a la Cámara fue invitado por los legisladores, pongo los cartuchos de bombas con que nos habían disparado antes. Yo entré indignado por lo sucedido. Está muy clara la situación cómo fue. La gobernadora arma una causa para detenerme, porque no me puede condicionar de ninguna manera. Además, es un claro mensaje al resto de los intendentes

–¿Cuál es el fondo de la acusación en su contra? ¿Lo ve en sintonía con lo sucedido a otros opositores como De Vido o Boudou?

–Es similar. A mí me han hecho auditorías más grandes que a las del Banco Nación. No pudieron encontrarme nada fuera de la ley. No me pueden ganar electoralmente porque el pueblo de Ensenada volvió a darme un triunfo que fue el más aplastante que sufrió Cambiemos en la provincia de Buenos Aires. Entonces, está claro que no pueden contra un intendente al que además han ahogado económicamente en este año. No les alcanzaba con eso, así que ahora quieren encarcelarme.

“no pueden contra un intendente al que además han ahogado económicamente en este año. No les alcanzaba con eso, así que ahora quieren encarcelarme”

–En una entrevista asimiló la situación de Ensenada en la provincia como “el bloqueo de Estados Unidos a Cuba”…

–No cabe duda de que estamos marginados de toda clase de fondos. No recibimos ni un litro de nafta, nos bloquean los impuestos que nos debe pagar la provincia de Buenos Aires por el Astillero Río Santiago y otras empresas. Sólo por el Astillero nos deben más de 150 millones de pesos. Imaginen el daño económico que sufre la ciudad de Ensenada. Esta causa que me arman es para detenernos como ciudad. La negación de la eximición de prisión que presenté y que el juez de Garantías no me otorgó es abrir las puertas para que en cualquier momento aparezca el camioncito de TN a mostrar cómo me llevan preso. Esto es un armado político en contra de un intendente que decidió denunciar a quien consideramos la peor gobernadora que tuvo la provincia de Buenos Aires.

“la eximición de prisión que el juez no me otorgó es abrir las puertas para que en cualquier momento aparezca el camioncito de TN a mostrar cómo me llevan preso”

–¿Cómo se vive esta persecución en las calles de Ensenada?

–La gente está indignada. Eligieron un intendente que les dio la posibilidad de que una ciudad, que era lo peor de la provincia de Buenos Aires, terminara estando entre los diez municipios con mayor crecimiento en la última década. Hay una intención de la sociedad de bancar a un intendente que fue el más exitoso de la historia de Ensenada.

–Aún siendo intendente, estuviste en la calle con los manifestantes. ¿Cómo ve el rol de los jefes comunales en estas circunstancias?

–Yo vengo del movimiento obrero, tengo convicciones que mantengo desde hace muchos años. Porque gane un buen sueldo no me voy a olvidar de la calle, de los derechos del trabajador, de los pibes que pasan hambre. No coincidiría conmigo ideológicamente olvidar de dónde provengo. Hay otros compañeros que tienen presencia de otras maneras con la gente. Está claro que vamos a pelearla y que debemos ser solidarios entre nosotros.

–El rechazo a la reforma tuvo esta semana un fuerte diálogo entre la calle y el Congreso, hubo un resurgimiento del cacerolazo. ¿Cómo ve a la oposición en los tiempos que se vienen? ¿Se puede fortalecer después de esto?

–Desde ya que quienes no están de acuerdo con estas reformas se deben unir y organizarse para tener fuerza. Hay diputados de Cambiemos que piensan “les ganamos”. Lo que creo es que acá quienes perdieron o ganaron no fueron diputados del oficialismo o la oposición: el único que perdió fue el pueblo argentino. Perdieron 17 millones de argentinos. Perdieron 100.000 millones de pesos que se quedan ellos. Nos robaron al pueblo bonaerense y al país. Nosotros tuvimos una posición para defender lo que teníamos por convencimiento. A los dirigentes de Cambiemos se le va a volver cada vez más difícil el ajuste tremendo que hacen; por cómo atacan a las capas sociales que más necesitan del Estado, cómo las han abandonado. Ellos son buenos para hacer leyes para los poderosos, pero contra todo eso se puede luchar. El mensaje que intenta enviar Vidal mandándome preso es para hacernos pensar que no tenemos 2019. Pero sí lo tenemos. Nosotros no vamos a aceptar que el neoliberalismo logre eso.