Con un amplio y violento operativo que incluyó efectivos con sus rostros cubiertos, la Policía Local incautó mercadería de vendedores ambulantes en pleno centro de La Plata. El despliegue generó momentos de tensión e incluyó golpes. Por la reacción de los vecinos y transeúntes ante el operativo, Darío Ganduglia, el secretario de Seguridad y Justicia de Julio Garro, ordenó devolver todo ahí mismo.

El operativo se realizó en la avenida 7, entre 47 y 48, en pleno microcentro de la capital bonaerense, cuando crece la persecución a los vendedores informales y los secuestros de mercadería. El grupo de oficiales de la Policía Local inició el secuestro en esa cuadra sobre el final de la tarde, un momento del día en que la zona comercial es muy concurrida.

Los vendedores ambulantes, mayoritariamente mujeres con niños denunciaron que no les habían realizado actas de lo secuestrado, y acompañados por vecinos que pasaban por el lugar rodearon la camioneta policial y se negaron a dejarla partir.

La situación generó tensión y obligó al secretario Ganduglia a concurrir al lugar, quien terminó accediendo a devolver las cosas. “Terminaron abriendo la camioneta y bajaron las pertenencias de la gente”, explicó Coralia Ojeda, abogada que acudió al lugar. La Policía bonaerense garantizó que se realice la entrega.

El operativo se produjo en medio de una escalada en el clima de violencia que propone como toda solución el Municipio gobernado por Cambiemos. El 12 de diciembre pasado la Comuna realizó un violento operativo sorpresa -como el de ayer- que dejó un saldo de cinco detenidos y varias personas agredidas por las fuerzas de seguridad. Aquel episodio terminó con cinco inmigrantes senegaleses detenidos.

La persecución ya alcanzó a 130 puestos incautados, lo que equivale a ese número de familias sin ingresos. Así lo informó Roberto Di Grazia, titular de Convicencia y Control Urbano, que además sancionó las muestras de solidaridad: clausuró comercios del centro que se solidarizaron y guardaron las mercaderías de los ambulantes para evitar los secuestros.

Di Grazia los acusó por “complicidad” con los manteros y amenazó con un amplio operativo de fiscalización y severas multas.

La solución de Garro: palos a los manteros que solo piden “trabajar”