La reforma de saqueo previsional, que tiene media sanción del Senado, será votada hoy en una sesión especial convocada para las 14 hs en el recinto de la Cámara de Diputados. El tratamiento del proyecto debía realizarse la semana próxima, pero Cambiemos decidió pasar por alto el reglamento parlamentario y apurar el trámite con una maniobra pergeñada en la Casa Rosada junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Fuerzas de Gendarmería, Policía Federal y Prefectura Nacional, que responden a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, con el apoyo de la Policía porteña de Horacio Rodríguez Larreta, mantienen cercado el Congreso luego de reprimir a las organizaciones sociales que se movilizaron este miércoles, así como a los diputados nacionales que salieron en defensa de las víctimas, ente ellos Horacio Pietragalla, Mayra Mendoza, Juan Manuel Huss, Victoria Donda y Leonardo Grosso.

Con este virtual estado de sitio, el gobierno de Mauricio Macri intenta desmovilizar a los sectores populares para que sus legisladores puedan avanzar tranquilos con una reforma inconstitucional que aumentará la edad jubilatoria, bajará los haberes iniciales de nuevos pasivos y recortará en casi un 9% los ingresos previsionales, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y pensiones por discapacidad.

Pero los propios jubilados, los trabajadores, las organizaciones sociales y los partidos opositores no se quedarán en sus casas. Las dos CTA y la Corriente Federal de Trabajadores convocaron a un paro nacional para que sus agremiados puedan movilizarse masivamente hasta el Congreso.

A la marcha también se sumará la CGT, aunque en este caso la huelga llegará recién el viernes si se sanciona la reforma, según resolvieron ayer los triunviros de la central obrera, Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer.

Schimd señaló que la central obrera está “terminantemente en contra de la reforma previsional” y que no aceptará “ningún cálculo que atente contra el poder adquisitivo de las jubilaciones”.

“La CGT acompañará y avalará este jueves las expresiones de organizaciones sociales y sindicales en el Congreso. Y el viernes haremos un paro general por 24 horas porque rechazamos que se siga castigando a los sectores del trabajo y jubilados”, dijo Schmid al término de la reunión de urgencia en la que se resolvieron las medidas de fuerza.

Schmid: “La CGT acompañará y avalará este jueves las expresiones de organizaciones sociales y sindicales en el Congreso. Y el viernes haremos un paro general por 24 horas”.

Si bien la decisión del triunvirato cegetista le dará más fuerza a la movilización en contra de la reforma, desde la CTA Autónoma cuestionaron la fecha elegida para la huelga. “Está bien hacer un paro, pero no el viernes. El proyecto se va a votar este jueves y el paro debería servir para que todos los trabajadores que quieran participar estén respaldados por el derecho a huelga”, remarcó Pablo Micheli.

Tras repudiar la represión de este miércoles, el líder de la CTA Autónoma adelantó que cuando los diputados vayan a votar habrá “cientos de miles de compañeros” frente al Congreso.

“¿Qué va a hacer ahora el gobierno? ¿Va a traer al ejército para golpearnos? Lo único que estamos reclamando a los diputados es que no avancen con esta brutalidad de querer arruinarles más la vida a los jubilados que trabajaron toda la vida”, añadió.

Para el jefe del bloque de diputados del FpV-PJ, Agustín Rossi, Cambiemos adelantó la sesión en Diputados “porque en realidad están perdiendo el debate en el conjunto de la sociedad”, y condenó el cerco policial en el Parlamento.

“Hay una Argentina en donde parece que las fuerzas de seguridad tienen más poder que los legisladores nacionales que son electos por el pueblo. Este es el peor contexto posible para la votación, la sociedad debería poder vivirla libremente. Acá van a venir muchas organizaciones a plantear una mirada crítica. ¿Qué van a hacer?, ¿van a intentar reprimirla?”, se preguntó el legislador.

Rossi: “van a venir muchas organizaciones a plantear una mirada crítica. ¿Qué van a hacer?, ¿van a intentar reprimirla?”.

Leopoldo Moreau, en tanto, aseguró que desde 1983 “no se veía una militarización de esta naturaleza en el Congreso, donde están los representantes del pueblo”.

“Esto pasa cuando un gobierno le tiene miedo al pueblo, cuando saben que van a sancionar una ley que le va a producir un daño enorme a 17 millones de argentinos. Se la agarran con los sectores más vulnerables de la sociedad, con los adultos mayores y con los chicos de la AUH”, lamentó el diputado del FpV-PJ.

Moreau exhortó a sus pares a que “adviertan que no se puede generar una crisis social como la que se está poniendo de manifiesto en estas horas”.

“Cada diputado, antes de entrar al recinto, tiene que hacer un examen de conciencia y además mirarse en su propio electorado, en su propia provincia, y entender que en nombre de la gobernabilidad van a provocar ingobernabilidad. Esto se parece mucho al default social de julio de 2001 que después terminó en la crisis financiera. Hay que evitarle a la Argentina recorrer el mismo camino”, sostuvo.

Cambiemos tiene 107 votos propios, pero no le alcanzan para sancionar el proyecto. Los legisladores más permeables a levantar la mano junto al oficialismo, los del Bloque Justicialista que encabeza Diego Bossio, tenían anoche mucha “incertidumbre”.

“Es cierto que algunos gobernadores presionan para que acompañen la reforma. Sin embargo, varios diputados comenzaron a rebelarse diciendo que ‘si voto esto, no puedo volver a mi provincia’. Todavía no se sabe siquiera si van a dar quorum”, indicó a Contexto una fuente del Congreso cercana al bloque del extitular de ANSES.