En el marco de la cubre de la Organización Mundial del Comercio que comenzó este domingo en Argentina, Mauricio Macri se muestra con Michel Temer como uno de los impulsores del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. Con el fin de “integrarse al mundo”, Cambiemos avanza hacia un convenio que, según advierten desde el sector pyme, terminaría de destruir la industria nacional.

A la par de las reformas laborales y previsionales que preocupan a los argentinos, las pequeñas y medianas empresas de la región muestran su negativa respecto del tratado entre los países sudamericanos y los europeos. En la conferencia inaugural de la OMC, el gobierno ya manifestó las intenciones.

“Como país anfitrión, buscamos sentar las bases para el debate, para tornar en algo más eficiente el sistema multilateral de comercio. El camino es un mundo abierto, donde todos comercian con todos con reglas claras y justas”, remarcó Macri.

“No podemos trabajar en un sistema donde el otro es el proteccionista o el que no cumple las reglas. Los problemas de la OMC se resuelven con más OMC, no con menos OMC”, dijo el presidente.

daniel moreira (apyme): “El impacto va a ser nefasto, porque por un lado este es un acuerdo que nos compromete de por vida y, por otro, es entre dos economías que son asimétricas”

Lejos de una protección a la industria nacional, este acuerdo propone una liberación comercial, reduciendo aranceles a los productos importados de Europa a la vez que flexibiliza las inversiones. Así, Argentina estaría obligada a tener “trato nacional” con las empresas europeas, que estarán a la par de las nacionales sin demasiadas regulaciones por parte del Estado.

Esto también les posibilita ser prestadoras de bienes y servicios para el gobierno: de esta forma, una multinacional europa se pondría a competir con una pyme extranjera.

“El impacto va a ser nefasto, y va a serlo básicamente porque, por un lado, este es un acuerdo que nos compromete de por vida y, por otro, es supragobiernos. Fundamentalmente, es un acuerdo entre dos economías que son asimétricas”, dijo a Contexto Daniel Moreira, presidente de la Asociación Pyme.

“Vemos que es una amenaza latente, al querer poner en igualdad de condiciones el intercambio de productos con Europa, que es un polo industrial muy desarrollado. Hay una brecha en la competitividad de las empresas argentinas y de las europeas que no se va a poder saldar y que va a terminar perjudicando la industria nacional”, coincidió Leo Bilanski, referente de la Unión de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino.

Este sector es uno de los que más se ha visto afectado por las políticas económicas de Cambiemos. Según un informe emitido durante el primer semestre de este año por la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME), en 2017 promediaba el cierre de veinte pymes por día, teniendo como uno de los principales problemas la apertura de importaciones. Avanzado el TLC, se profundizaría la crisis de este sector.

“Vemos que es una amenaza latente, al querer poner en igualdad de condiciones el intercambio de productos con Europa, que es un polo industrial muy desarrollado”

Moreira, en tanto, destacó que “se avanzará con la venta de materias primas, con el deterioro absoluto de la industria y de las pymes en particular”, teniendo puntual impactó en Argentina y Brasil, “destruyendo la pequeña y mediana empresa: los únicos que ganan acá son los que venden y exportan materias primas. Este acuerdo nos retrotrae al 1800, cuando desde acá salía la lana y desde Inglaterra nos traían los ponchos para que usen los gauchos”.

Teniendo en cuenta esta crisis, Bilanski remarcó que “lo primero que tiene que suceder es una administración inteligente del comercio exterior, justamente lo opuesto a lo que está impulsando el gobierno nacional. Hay que importar productos por necesidades estratégicas en sectores donde no haya estructura productiva que los pueda abastecer”. El referente empresarial también sostuvo la importancia de “cuidar la industria y las divisas”, así como la reactivación del mercado interno.

Las pymes advierten que este tratado va de la mano de la flexibilización laboral que propone la reforma impulsada por Cambiemos. Desde APYME señalaron que esto “es un programa de ajuste” con mayores desregulaciones y beneficios para las corporaciones locales y extranjeras, “en perjuicio de los sectores más vulnerables, las pymes, las economías regionales y los trabajadores”.

Este gobierno “necesita tener una reforma laboral aprobada con pauperización de las condiciones de trabajo de los trabajadores argentinos para poder competir con el tema de la mano de obra. En realidad, lo que lleva aparejado esto es que vos no vas a poder hacer absolutamente nada manufacturado en argentina: el valor agregado que nosotros le ponemos como empresa argentina al producto no va a existir más. Van a destruir la industria”, sostuvo Moreira, quien advirtió que esto va a tener como saldo el cierre de pymes con sus trabajadores en la calle.