Con el afectuoso saludo de Evo Morales, este fin de semana continuaron los apoyos latinoamericanos hacia Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la persecución judicial y política de la que es objeto. El sábado estuvo Dilma Rousseff visitándola en Capital Federal y el jueves, desde las redes sociales, hizo lo propio Rafael Correa.

“Como hoy, pero en 2007, la hermana Cristina Fernández asumió la presidencia de Argentina. Fue la primera mujer presidenta elegida democráticamente en su país. Implementó un programa que favoreció a los marginados. Ahora está siendo objeto de una cacería judicial y mediática. Nuestro apoyo”, publicó el presidente boliviano ayer en su Twitter.

El dirigente aimara aprovechó para enviar otro mensaje hacia Argentina. “A las Madres de Plaza de Mayo les envío todo nuestro respeto y admiración, por esa lucha incansable, inclaudicable y admirable por la vida”, posteó el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Morales también había realizado un comentario cuando se conoció que se pedía el desafuero y la detención de Cristina Kirchner: “Lamentable la decisión del juez federal Bonadio de pedir el desafuero de Cristina Kirchner. Una vez más se ponen en evidencia las estrategias imperiales en contra de la Patria Grande. Nuestra solidaridad con nuestra hermana Cristina”.

Según la propia Cristina Kirchner, con la expresidenta brasileña se dio un “entrañable encuentro”. Según comunicaron desde Unidad Ciudadana, la conversación giró en torno a actualidad de la región. “Entre otros temas, conversamos sobre una realidad que se está imponiendo en nuestros países”, explicó la senadora nacional bonaerense.

“Hay un proceso que se denomina mundialmente lawfare y consiste en la utilización del aparato judicial como arma para destruir la política y a los líderes opositores. Es una matriz que tiene otra pata fundamental en los medios de comunicación, una instancia central en esta estrategia de persecución”, amplió.

Según Cristina Kirchner, “el objetivo es el mismo en Brasil y acá: ocultar el desastre económico que están llevando a cabo los gobiernos neoliberales”.

El exjefe de Estado ecuatoriano, por su parte, se preguntó “hasta cuándo”, y denunció: “Persecución a líderes progresistas latinoamericanos no tiene límites. A Cristina la ‘acusan’ de… ¡traición a la patria! Este delito sólo se da en tiempo de guerra, pero el juez consideró los actos terroristas, materia del acuerdo con Irán, como ‘actos de guerra’”.

Minutos antes había señalado: “La judicialización de la política. El mismo libreto en todos lados: Dilma, Lula, Jorge Glas, Cristina. Y los traidores no pierden la esperanza de que pronto sea yo. El verdadero delito: haber dado justicia y dignidad”.

Desde Brasil, además, llegó el respaldo de Lula Da Silva, quien está encabezando una larga caravana por todo el país para pelear por su regreso a la presidencia. “Expresso minha solidariedade à presidenta Cristina Kirchner e a seus colaboradores que tanto fizeram pelo povo argentino e pela integração sul americana. É preocupante a verdadeira caçada judicial e midiática lançada contra essa companheira a quem tanto admiro e estimo”, consideró.