Tras la conferencia de prensa de Cristina Fernández de Kirchner en el Congreso por el pedido de desafuero y prisión preventiva en su contra dictado por el juez Claudio Bonadio, quien además detuvo a Carlos Zannini, Luis D’Elía, Fernando Esteche y Jorge Khalil, y procesó a Héctor Timerman, Oscar Parrilli y Andrés Larroque, miles y miles de personas se volcaron a la Plaza de Mayo para respaldar a los perseguidos y repudiar que en plena democracia haya presos políticos.

Hacía varias horas que las Madres de Plaza de Mayo venían movilizándose alrededor de la Pirámide en la primera jornada de la Marcha de la Resistencia, como lo hicieron en 1981 contra de la dictadura cívico-militar. Esta vez la convocaron para gritar frente a la Casa Rosada que “la falta de trabajo es un crimen”, condenar el ajuste y oponerse a la reforma laboral, previsional y tributaria del gobierno de Mauricio Macri.

“Ellos son la muerte, nosotros la vida; ellos son la oscuridad, nosotros el sol”, dijo Hebe de Bonafini cuando por fin tomó el micrófono para hablarle a una multitud que cantaba “¡Che gorila, che gorila, no te lo decimos más! ¡Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar!” y “¡El pueblo unido jamás será vencido!”.

“Si la tocan a Cristina, habrá diez plazas como esta. Será como un ventarrón, como una tormenta que se va a batir sobre el país. Y la tormenta ¿quién la va a hacer? El pueblo movilizado con sus banderas, con su fuerza y con sus ganas. No la vamos a dejar ni un minuto sola, estaremos donde haya que estar; así que ojito, Macri, con las ideas tan nefastas que tenés”, enfatizó la presidenta de Madres.

Luego explicó que la Marcha es de los trabajadores y pidió a todos que no se queden en sus casas “cuando haya un desalojo y un despido”, porque “lo más grave que pasa en este momento es la falta de trabajo, los despidos y el cierre de fábricas”.

“Que no sea tarde para todos ustedes cuando dejan de acompañar a los que se quedan sin trabajo”, advirtió Bonafini recordando el “Poema a los indiferentes”, de Bertolt Brecht, y entonces hizo un paréntesis al ver entre la multitud a la diputada bonaerense Florencia Saintout: “’Mi presidenta’ le digo a Florencia, una compañera que es presidenta del bloque (Unidad Ciudadana), una hermosa mujer”.

Ante el embate neoliberal del macrismo, la titular de Madres llamó a poner “el cuerpo y la vida”, sin miedo. “Nos pueden pegar, tirar gases, tal vez nos lleven presos, todo puede pasar con un gobierno fascista como este, pero qué honor que le jodamos tanto, que no nos banquen en la calle”, sostuvo, y concluyó: “Tenemos que decirle al Congreso que se fije lo que va a votar. No es que los va a juzgar la historia, a todos los que voten estas leyes de mierda los va a juzgar el pueblo en la plaza”.

“Tenemos que decirle al Congreso que se fije lo que va a votar. No es que los va a juzgar la historia, a todos los que voten estas leyes de mierda los va a juzgar el pueblo en la plaza”. Hebe de Bonafini.

La Marcha de la Resistencia, que este viernes cumplirá 24 horas interrumpidas, continuó de la mano de distintas organizaciones políticas, gremiales y sociales. En la plaza también se encontraban los legisladores y dirigentes que habían acompañado a Cristina durante su conferencia de prensa en el Congreso.

Andrés Larroque, uno de los procesados este jueves por el juez Bonadio, celebró “la movilización popular” y adelantó que apelarán “a la intervención de todos los organismos y espacios institucionales en el ámbito nacional e internacional que puedan ayudar a ponerle un coto de racionalidad a la situación de la Argentina”.

“Entendemos que esta persecución busca amedrentar a la dirigencia y retraer la participación popular. Todo puede pasar, pero el objetivo es Cristina”, alertó el diputado nacional.

Por su parte, Leopoldo Moreau consideró que el pedido de desafuero busca “tenerla de rehén” en el Senado, pero aclaró que “se equivocaron, porque si hay alguien a quien no van a poder someter es a Cristina, que con fueros o sin fueros defenderá los intereses del pueblo argentino”.

Tras calificar de “aberrante” la acusación de “traición a la patria” y “encubrimiento” del atentado a la AMIA por la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán, el legislador de Unidad Ciudadana señaló que detrás de esto “no hay solamente factores locales”, sino la intervención de Estados Unidos, Israel y los fondos buitre.

“Lo que está en riesgo no es la libertad personal de Cristina, está en riesgo la democracia y el Estado de derecho. Todos los argentinos estamos en libertad condicional frente a un gobierno que no tiene escrúpulos, manejado por un perverso que necesita a una sociedad en silencio para aplicar medidas neoliberales que saquean al pueblo y seguir avanzando con sus negocios familiares. Esta sí es una asociación ilícita en plena acción desde la Casa Rosada”, remarcó Moreau desde Plaza de Mayo.